lunes, febrero 08, 2010
Nélson Castro y la internación de Kirchner
Por Raúl Degrossi
Cuando Kirchner salga de la clínica, va a escribir una nota titulada "El verdadero impacto sobre la ética periodística de la enfermedad de la hijoputez", ejemplificando con el caso de Nelson Castro.
Así como nos dice que en el caso de Perón en el 74', lo mejor (para la salud del General, claro, el tipo es médico y solo le preocupa eso) hubiera sido que se quede en Madrid y siguiera gobernando Lanusse (o tal vez directamente elegir una fórmula Isabel-López Rega), su receta para Kirchner ahora (como facultativo obvio, no como operador de Clarín) es muy sencilla: renuncie a la banca, no se haga mala sangre, desista de presentarse de nuevo en el 2011 y -sobre todo- deje de romperle las pelotas a Magnetto con la ley de medios, la fusión de los cables, Papel Prensa y los hijos de Ernestina.
Si cumple al pie de la letra con esas indicaciones, podrá llevar una vida perfectamente normal, incluso podrá seguir comiendo carne de chancho y dándole a la matraca sin problemas (aunque en este caso el amigo Nelson sienta una secreta envidia por Cristina).
domingo, febrero 07, 2010
Juan Cabandié
Es raro saber que uno va teniendo la edad que tuvieron
nuestros padres cuando nacimos. Seguramente, nos imaginaban de otro modo. Y de
ese modo, inevitable, en que nos imaginaron, fuimos moldeando nuestra infancia.
La mayoría de nosotros tiene la infancia poblada de
travesuras, gestos de cariño, sueños delirantes, pequeños desengaños, heridas
que van cerrando. La lucha, algo tonto, por que el tiempo no nos pase suele
pasar por alto eso: las heridas, cierran. La muerte de un conejo, la plastilina
roba en el jardín, la vecinita con la queríamos dar la vuelta al mundo y crecer
de la mano, el amigo que nos pegó, el partido de fútbol que perdimos. También
la primer novia, la primer resaca, una quebradura, un duelo, un fracaso
vergonzante. Nos vamos curtiendo, como el cuero, y haciéndonos más duros.
Me resulta tan difícil imaginarme una infancia tan cruel
como la de Juan. Y ser moldeado desde los peores deseos: que no seas como tus
padres. Pero vos no sabés, no sabés que te desean lo peor, no sabés que no son
tus padres. No sabés que es natural que los odies, no sabés que esa culpa y ese
miedo no son el camino recto, correcto, necesario.
A los 18 años todos creemos tener la vida más o menos echa. Y
decidida. A los treinta, las responsabilidades te llenan los huecos, por si tenés
ganas de dudar.
¿Cómo es darte cuenta un día que no sos el qué creías? ¿Cuánto
te duele, puede explicarse? De, solamente, tratar de imaginarlo, ya me siento
algo pequeño. Con esta vanidad, esta tristeza, las ganas de cambiarse de ropa y
de alma, de volver atrás, de ir adelante. Es tan poco. Las pequeñas manías, los
vicios, las capacidades, el chamuyo, todo eso que somos y nos gusta, todo eso
que somos y no nos gusta, no nos da tiempo a pensar que después de todo, con más
o menos guita, mejor o peor con tu pareja, dolido o contento con la soledad,
somos esto. Una identidad. Condicionada, inserta en la historia, siendo el que
despierta con cartas del consorcio o siendo el que no puede dormir culpa del
vecino, pero hemos hecho lo que pudimos y logramos ser. Si te fijás bien, uno
no tiene mucho más. Que la identidad. Arrojada a un espectáculo con las reglas
de juego ya escritas. Decidimos, a cada rato. Algunos más, otros menos, pero
decidimos y asumimos. Es difícil, a veces, hacerse cargo de esto.
Por eso Juan Cabandié me conmueve.
Podría haber sido lo que hicieron de él. Podría haber
seguido queriendo las cosas que quería, haciendo las cosas que hacía, pensando
las cosas que pensaba. La vida que tantos cruces duros de la historia le dio,
podría haberla asumido. Pero decidió inventarse, hacerse, tornarse lo contrario
a cómo lo moldearon, lo educador, rebelarse ante las telarañas de una historia
densa, compleja, cruel, que lo tuvo entremedio sin que elija y sin que sepa.
Se hizo una identidad.
Ya estaban echadas las cartas, pero él no sabía.
Infinitamente más fácil hubiese sido agachar la cabeza,
dejar las cosas como están.
Decidió lo contrario.
Y además mostrarlo, que se sepa, abrir los sentimientos más vergonzosos
y hacerlos épicos, hacerlo epopeya, hacerlos relato. Decidió hacer política.
¿Sabrá que muchos cuando vuelven de una reunión donde
discutieron a los gritos, y tienen ganas de mandar todo a la mierda, le
encuentran sentido a la política al mirarlo? ¿Sabrá que muchos creen que no
deben, no pueden aflojar, porque ahí está el sentido, ahí la razón, ahí la esperanza?
Ojalá lo sepa.
Ambalivabal
Bue, lo busqué, no lo encontré, pero después sí, compañera Ambalivabal, este es el poema de Charles Bukowski del que te hablaba.
O no, capaz que no, pero bue, me puse a leer, y me gustó, también. Qué tanto, eh.
uno pasa de ser un poeta
a ser un animador.
una vez leí mis cosas en Florida
y el profesor de ahí
me dijo, "te das cuenta de que ahora
sos un animador,
¿no?"
me empecé a
sentir mal por el comentario.
porque si el público
viene a ser animado por
vos
entonces te volvés de alguna manera
sospechoso.
y así, otra vez,
saliendo de Los Angeles
despegamos y
el capitán del vuelo se presentó como
"Capitán Buenvino,"
y miles de millas
después
me encontré
transferido a un pequeño avión
de 2 motores y despegamos y
la azafata puso una bebida
en mi mano
tomó mi dinero y luego
aulló, "¡bébalo,
estamos aterrizando!"
aterrizamos
despegamos nuevamente y ella puso
otra bebida en mi mano,
tomó mi dinero y luego
aulló, "¡bébalo,
estamos aterrizando!"
la 3ra vez ordené
2 bebidas
aunque sólo aterrizamos
una vez
más.
di dos lecturas aquella noche en Arkansas
y terminé en una casa con
alfombras limpias, un bar para servirse, una chimenea
y profesores que hablaban sobre presupuestos
y becas Fullbright, y en la que
las esposas de los profesores
se sentaban muy quietas sin hablar.
estaban todos esperando
a que yo
el animador
que había volado con el
Capitán Buenvino
los animara
me levantara a la esposa de alguien
rompiera las ventanas
meara las alfombras los hiciera sentir superiores
los hiciera sentir piolas y liberados.
¡si tan sólo le metiese un cigarrillo
en el culo al gato!
¡si tan sólo me transase a
la alumna voluntariosa
que está escribiendo una monografía sobre
Chinaski!
pero me levanté y
me fui
a mi dormitorio de poeta
cerré la puerta
me saqué las ropas
fui a la cama y
me dormí
con lo cual
me animé
de la mejor manera
que conocía.
sábado, febrero 06, 2010
¿Hubo censura de TN?
La Presidenta dijo que, cuando durante una conferencia de prensa, se refirió a las operaciones bancarias de Clarín el canal TN (del Grupo Clarín) cortó la transmición. Lo llamó, Censura.
Clarín contestó corporativamente - "informó TN", "añadió TN"- que eso no es cierto, que pasó las transmiciones y que, en cambio, quien las cortó fue el estatal canal 7.
Y se refirió a quien denunció las operacioens de lavado.
No sé cómo fue, la verdad, pero es muy simple: los archivos lo mostrarán. Algún comentarista, seguramente, además, aportará información.
Dudo que TN salga a decir semejante cosa sin tener fundamentos, y dudo que la Presidenta salga a decir semejante cosa sin tener fundamentos. Porque, en ambos casos, es muy fácil comprobar la verdad.
Ahora bien, al finalizar la nota, Clarín se pregunta, a mi juicio acertadamente, si un canal debe pasar todos los actos de la Presidencia, existiendo el instrumento de las cadenas informativas.
Los canales de cable son distinto a los canales públicos cedidos en gestión privada. De distinta naturaleza jurídica.
Pero, a su vez, el debate será distinto una vez implementada la nueva Ley de Medios y existiendo mayor diversidad en la faz privada, en la estatal (que tendrá mayores instrumentos institucionales para ser pública) y en la comunitaria Mientras tanto, el debate es válido.
"Por otro lado, si TN no pasaba la conferencia de prensa, ¿es censura? ¿Es obligatorio pasar todas las actividades de la presidenta? ¿Qué considera que es censura Cristina Kirchner? ¿Se puede decir entonces que fue censurada por canal 7?", se pregunta el canal.
"¿En qué país del mundo la televisión (privada o estatal) está obligada a transmitir todas las actividades del presidente? ¿Acaso no existe la Cadena Nacional -de la que la presidenta suele disponer indiscriminadamente- para que su voz y su imagen pueda verse en todos los canales, incluso Canal 7?", añadió TN.
Liberación o Dependencia
Tre-men-do por donde se lo mire, eh. La CRISIS INSTITUCIONALLLLL es ya, a esta altura -mido 1,68 y gracias- un significante vacío. Categoría que sí entiende, por ejemplo, la hija de Raúl Degrossi, porque estudia sociología y ayer contaba la más disparatada anécdota que he escuchado sobre el MST. Pero no entiende, lo de significante vacío, quien estudia, por ejemplo, Ingeniería. Así que hay que traducirlo: mirá, es cuando te dicen un bolazo, querido.
En fin, Aldooooo, la cosa es muy compleja. La CRISIS INSTITUCIONALLLLLL es un poco como el tema de la lechería. Y encima, resulta que en la facultad de sociología de Santa Fe, los agromilitantes trosckistas decidieron tomar la fotocopiadora del centro de estudiantes, para que no se saquen fotocopias, en protesta por el precio. Cosa que está bien, porque es el primer paso para desterrar las camarillas de la burocracia bajo control obrero cuarta internacional, tá, la cuestión es que, como sucede con cierta frecuencia, se cortó la luz en la facultad. Y los tiernos trosckistas, consecuentes, coherentes, displicentes y todo eso que termina en entes, tomaron igual la fotocopiadora!!! Qué boludos, por favor.
Jaime Bayly
La candidatura a presidente del Perú del payaso de circo Bayly no marcha. A pesar de contar con el apoyo de la prensa de derecha (casi toda en el Perú).Apenas 6% de intención de voto. Es ilustrativo, además, el bajo lucar que ocupa Ollanta Humala: apenas 7% y, como contra cara, el 17% de Fujimori. El diario Perú 21 publicó en tapa este sondeo (donde luego festeja el crecimiento del Payaso de Circo: del 3% al 6%; naaa, por lo menos, Mario vargas Llosa cuando fue candidato, sacó muchos votos y salió segundo. Y Vargas Llosa escribe bien). Acá la nota completa.
viernes, febrero 05, 2010
Elisa Carrió
Foto publicada en el diario Crítica de Aerolíneas, en la edición de hoy.
Linda, carucha tiene la Anaranjada, no, Derek?
jueves, febrero 04, 2010
Cristina y la carne de cerdo.
Recién prendí la tele para ver Todo x 2 pesos, porque los reemplazantes de Capusotto y Alberti, Van der Koy y Julio Blanck, me parecen más sofisticadamente hilarantes. Antes leí el post de Gerardo sobre las posibilidaddes de ganar en 2011.
En TN estaban haciéndose un festín con la Presidenta subida a un cuatriciclo de un par de millonarios que ganaron una competencia que, para variar, me parece un poco idiota. Patronelli, creo, que es el apellido.
¿La Casa Rosada contrató a Jaime Durán Barba? Porque la verdad, ni el Grupo Sushi ni Ramiro Agulla se animaron a tanto.
Hay días que creo, convencidísimo, que perdemos en 2011 (si se termina el mandato) y todo se va a la mierda. Son los días de la carne de cerdo que reemplaza al Viagra, los dos millones de dólares de Néstor Kirchner (en agosto del 2008, en el momento más débil del gobierno de su esposa, el tipo estaba pensando en esas cosas) y, entre nos, la mayoría de las veces que la escucho a Cristina. Porque me da la sensación de que su mensaje no transmite lo que quiere transmitir y porque, cuando se arruga -como el envío de los DNU sobre el Fondo del Bicentenario- se lo hace pecheando a todos los adversarios, como si no se hubiera arrugado. Y además, como si no se hubiera arrugado correctamente.
Son los días donde hay que escuchar a varios amigos defender esas cosas, considerarlas geniales, etc.
A mí no me parece ninguna genialidad que la Presidenta diga que la carne de cerdo reemplaza al Viagra, me parece una estupidez. Lisa y llanamente.
A mí me parece mal, a mí, y es más, a muchos de nosotros, que Néstor Kirchner en agosto del 2008 estuviera pensando en sus negocios privados (legítimos y legales) mientras el país estaba bloqueado por los empresarios rurales y a los que defendíamos el gobierno se nos atacaba. A mí, y a muchos de nosotros, no me gustó saber eso. En esos días donde había desabastecimiento, inflación, acorralamiento. A los rabiosos anti K no les hace falta: el odio y el resentimiento los ciega. Pero a los que defienden convicciones, viven de su salario y van, al otro día, a que los gasten en el trabajo, naa, pará un poco. ¿Se convoca, así, a una -cualquiera sea- mística epopéyica? (¿Existe la palabra epopéyica?, je)
Entiendo que nuevamente mucha gente puede verse traicionada o algo así (es medio raro eso) por lo que escribo. Entiendo que la agresión de las empresas de comunicación afectadas en la zona opaca de sus negocios, bombardeen todo el día con operaciones de prensa y eso genera una reacción defensiva. Natural. Esperable, en los amigos. Difícil mantener, en estos días, la cabeza fría. Los empresarios del periodismo nunca se sienten responsables de la violencia que generan. Siempre son inocentes. Así que entiendo que la reacción natural de este lado, ante tanta polarización, sea una guerra de trincheras.
El problema es que si hay una guerra, hay que construir trincheras, no hoteles en el Calafate.
¿Cómo puede ser que con casi 60 mil millones de dólares de reservas, superhabit gemelos, récord de exportaciones, tarifias de servicios públicos subsidiadas, paritarias en alza, reducción de la desocupación y la pobreza, movilidad jubilatoria, desendeudamiento, crecimiento, crisis internacional, récord en obras públicas, universalización del acceso a la medicina y los anticonceptivos y la jubilación y la asignación por hijo, cómo puede ser que con la renovación de la Corte Suprema, la anulación de los indultos y las leyes de obediencia debida y punto final, cómo puede ser que estemos para la mierda?
Encuentro, yo, dos explicaciones centrales:
1) vamos siete años de gobierno (son contados con los dedos de una mano los ejemplos históricos de ésto: Irigoyen, el primer Perón y Menem).
2) Hubo un enfrentamiento con la oligarquía (no hay un sólo ejemplo en la historia argentina donde se la haya vencido: de hecho, las causas de la caída del primer Perón, hay que encotnrarlas ahí).
Pero también creo que se falla en la comunicación. Aunque no creo -creo, no creo, a quién carajo le importa lo que creo, eh- que esto sea determinante, o condicione más que los dos factores anteriores.
Uribarri, el gobernador de Entre Ríos, aparece en una pileta, jugando a las bochas, al fútbol con el hijo (jugador profesional) remando en las inundaciones, con un casco visitando una fábrica. Y sube en las encuestas. El cree que es por este tipo de imágenes. Yo creo que es porque se dan varios factores positivos (obra pública impresionante, guita para las emergencias, guita para subsidiar los empresarios rurales -guita del gobierno nacional, eh- para las intendencias, aumentos de sueldos, un boom turístico, etc) y porque cuando habla, dice poco. No pelea tanto.
Lo confieso: me gusta más escuchar a Cristina que al Pato (por quien tengo un afecto personal) porque es un discurso más -atenti con lo que viene- chantalmouffeísta que, escuhá ésto Marisol, el acolchamiento de significantes vacíos en el género discursivo sciolista del Pato Urribarri.
Pero políticamente estoy en la misma línea de ambos. Y defendemos las mismas causas.
.....
Retomo lo anterior. Me parece que cuando los ciclos de auge y caída de los presidentes - predomina en el ascenso el presidencialismo y el federalismo real en el descenso- se encuentran en esta segunda fase, son, los gobernantes, más propensos a comprar buzones, de esos que venden las consultoras de comunicación. (Ya debería crear mi nueva sección: cómo caerle antipático a propios y extraños, eh).
Y hay un problema. Cuando gane la derecha, tendremos el inmenso placer de tener memoria, a los siempre inocentones pelotudos andantes que se comen la vulgata de moda, a ellos, nos le reiremos en la cara. Pero los sectores populares, aún cuando el país tiene margen para que vuelvan los ajustes y se enfiesten los sectores de poder real durante un par de años, son los que luego pagan el pato.
Cuando en el PAMI no haya medicamentos, ni prótesis, y te bajen la jubilación. Cuando congelen las asignaciones familiares. Cuando las paritarias sean un recuerdo más lejano aún que una buena película de Pino Solanas.
Hay una responsabilidad con esos sectores, che!.
La farandulización es una estupidez. No quiero pelearme con nadie más, así que bueno, pero de un tiempo a esta parte, se notan rasgos de ésto. De farándula que piensa bien, no dice nada profundo ni interesante, pero como es del palo, disputamos ahí. Ok. Peeeero, pará un cacho.
De Mirta Legrand, la embajadora de Binner, hay que reírse. Ya está. Punto.
Suponer que a los sectores populares, expresados políticamente por el peronismo, se los representa arriba de un cuatriciclo con los Patronelli (¿son Petronelli o Patronelli? No sé, pero Patronelli queda anacoretamente más gracioso), me parece un error. Un error abismal.
Posiblemente se los represente mejor con un discurso de mayor humildad. Así es el juego. En cualquier reunión de comisión vecinal, de sindicato, de unidad básica, hay uno (abogado, con buen sueldo, llega en auto y después no lleva a nadie, remeras Lacoste, bronceado tilingo) que se para y le explica al intendente cómo se debe hacer un desague y porqué conviene echar al de Obras Públicas. Otro se para, dice estar en desacuerdo con el compañero, agradece al peronismo porque su abuelo fue blanqueado en el campo, cuenta que le enseña al loro a cantar la marcha y que su tatarabuelo hacía desagues y que había un secretario de obras públicas, muy peronista, ya fallecido, en la memoria de todos, que sabía cómo se hacían las cosas. Todos lo aplauden. Los dos dijeron lo mismo. El actual secretario de Obras Públicas pende de un hilo.
En fin, la hice re larga.
P/D: Pero una cosita más: creo que la humildad como táctica discursiva (seeee, obvio, la verdadera humildad es quedarse callado cuando uno no sabe: lo otro son tácticas para levantarse minas o ganar en una asamblea) está sobredimensionada. Y que la soberbia, lamentablemente, tiene mala prensa. Pero no es en sí mismo la soberbia lo que, a mí por lo menos, me molesta. Naa. Jorge Dorio, Juan José Sebrelli, Martín Caparrós, Fowill, me caen muuuy bien. Y humildes, precisamente, no son. Luis Majul, Ernesto Sábato, Diana Conti, Gisella Marziota, me caen muuuuy mal. Y humildes, precisamente, no son. Gillespie, Alejandro Dolina, Mario Wainfield, me caen muuuuy bien. Y soberbios, precisamente, no son. Reutemaaan, Ileana Calabró, Monseñor Karlic, me caen muuuuy mal. Y soberbios, precisamente, no son.
P/D 2: la "opinión pública" también está sobrestimada. Los mismos que se gritan y pelean en una reunión de consorcio esperan después del "parlamento" una especie de reunión plenaria de la Iglesia Católica. Si fuera por la opinión pública, mañana te cierran el msn, la NASA tiene un extraterrestre encanutado, el hombre nunca llegó a la luna, Yabrán está en el caribe y, a diferencia de Pachano, Graciela Alfano es una mala mina. Y Badeni es constitucionalista, aunque viva en recoleta.
Ahora sí, hecha la catarsis y esperando el veredicto del Comité de Vigilancia Doctrinaria de la Revolución Permanente (COVIDOREPE), me voy a dormir. Que tengo que ir mañana a un asado en la casa de Degrossi, al otro día a ver si me junto con Betannin (nuevo director de LT 14 de Entre Ríos, eh) y con Marcelo Brignoni.
Con todos ellos, brindaré por ustedes, queridos lectores, que amablemente van sumando gente -ya somos 3.500 diarios, de los cuales, 3450 son familiares- a la que persuadiremos para que en el 2011, voten bien. Por Néstor, o mejor, por Cristina. Y el Chivo Rossi, ya que estamos (que es seguidor de este blog, y nosotros, yo, de humilde, nada, eh).
Yo también los quiero mucho. Que entre réprobos no nos vamos a andar escupiendo el asado. Ta mañana.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







