martes, mayo 17, 2011

Periodismo militante




El domingo a la noche fui al programa de radio de Marcela Pacheco. Sabía -porque me conozco- que esa colisión entre dos locos iba a terminar mal y fue efectivamente así.Un verdadero encanto, Marcela. Los que escucharon ese programa habrán escuchado una serie de gritos, chicanas, delirios, en fin, un encanto. En determinado momento me gritó -sí, literalmente, me gritó:
-¿Qué, vos no creés en la independencia del periodismo?
Respuesta (a los gritos): NO.
-¿Pero vos no creés en la libertad?
Respuesta: SÍ.
-¿Pero vos no creés en el libre pensamientoooooooooooooo?
Respuesta: NO!
Y traté de explicarle mi idea, pero no me dio bola. Ahora bien. Hay algo muy, pero muy raro en todo esto.
Es la caída en el desprestigio de la noción del saber colectivo. De la producción de saber colectivo. No es taaaaan complicado: los mecanismos de producción del discurso, en su género periodístico, son colectivos. Lo que no equivale a una asamblea de iguales, pero sí a relaciones de fuerza.
La producción del discurso periodístico está mediada por tecnologías, ideologías profesionales, disputas disciplinarias del campo científico, tensiones entre capital y trabajo, formación educativa, trabajadores manuales, correlaciones de fuerza, represiones sociales delimitando el terreno de lo posible, etc.
¿Por qué esta idea está en el banco de suplentes?
Yo, que al igual que este blog, que tiene teorías y explicaciones para TODO, tengo mi hipótesis. "Hipótesis", que palabra modesta.
Volviendo a Marcelita, antes de tirarme con una taza y mandarme a la puta que los parió (es mi ídola, en serio) me acusó como es de manual de ser un periodista militante. Cosa rara, porque yo nunca tomaría en serio a una agrupación que tuviera la desfachatez de incluirme en sus filas. Excepto Máximo. Hola Máximo. Cómo andas, todo bien? Bueno, sigo. El asunto es el corpus de ideas. Y si desde una perspectiva epistemológica -que es la disciplina científica que estudia el saber, cómo se sabe, cómo es que hacemos para saber y sí, yo también tengo una teoría contundente sobre epistemología- o más bien a pura intuición, corazón, la cosa es así: está de un lado, el Robinson Cruzoe solo, aislado, que resuelve el mundo, que es (incluso a la fuerza) independiente, y está lo colectivo, lo "militante", donde uno, lamentablemente, tampoco puede aislarse de las relaciones de fuerza concretas: va a una escuela de robinsones y hasta tiene (si tiene suerte) su propio Viernes, si no tiene suerte o talento, es el gorila del asunto. No son debates nuevos. Pero en estos tiempos, donde el saber que produce el discurso periodístico se masifica y politiza, saliendo de las cavernas de los Estudios Culturales para ganar la calle, entonces se redefine y más aún, se inserta en las particularidades nacionales, cruzándose, inapelable, en el debate sobre la ley de medios, Clarín, kirchnerismo,   y eso.
El problema, de naturaleza política, es que en las actuales condiciones gana la farsa de que la profesionalización, la efectividad, la calidad, está del lado de Robinson.
Lanata es quien mejor encarna este cualunquismo del solitario herido por la Mentira Total. Suele repetir que "es información, ni de izquierda ni de derecha, información" como si la decisión de que un perro que caga en la vereda o el pasado de X periodista, adquiere el carácter de "noticia" no fuese una decisión cargadísima de cuestiones que exceden, y hasta de manera berreta, los mecanismos profesionales, legalizados incluso, del proceso de producción del discurso periodístico.
En fin.
Es mi idea.
Pero sino te gusta, tengo otra. 

Vienen por el agua!





Continuando con esta cruzada solitaria contra el posmodernismo conservador -es decir, contra los ecologistas- hay un tipo de discusión completamente irracional que siempre está perdida de antemano, porque quienes tienen este planteo suelen tener también disociado el principio de realidad. Ni más ni menos.
Entonces diputado nacional de Entre Ríos, Emilio Martínez Garbino -exponente de este Y AHORA VIENE POR EL AGUA- llegó a decir la idiotez de que "se están llevando el agua argentina en barcos". Dios mío.
¿Así que los barcos prefieren llevarse agua y no soja?
¿Así que los barcos -extranjeros- prefieren contrabandear, en vez de cocaína o autopartes, prefieren agua?
¿Y cómo se la llevan, cargan los containers? ¿Y para qué la quieren?
Para, supuestamente, almacenarla. Ya que se viene "la guerra del agua".
Por eso, los EEUU quieren el acuífero guaraní. Ajá.
Listo. Apagá la luz.
Vayámonos.
Dios mío. Si a los EEUU se les acabara el agua dulce, supongamos dentro de unas décadas -y el agua de mar, dicho sea de paso: el planeta es agua, pero bue- sería una brillante oportunidad para la argentina. Les podríamos cambiar agua por medicamentos de avanzada, je. O por bombas nucleares. ¿No?
En fin, cuesta decir estos disparates. Pero en síntesis: si se revirtieran los términos de intercambio comercial en el mundo -tendencia bastante probable, pero no únicamente por la finitud de los recursos naturales, corazón-sería, a grandes rasgos, un golazo para los países del tercer mundo. Como sucede, por ejemplo, corazón, hoy mismo. En este mismísimo momento en que la industrialización china e india, por ejemplo, implica que suba el costo de la soja con que alimentan a sus cerdos. Eso es una buena noticia.
Siempre y cuando no triunfe el modelo de país que pretende el ultramontano De Angelli. Que es conservador hatsa la médula, pero no posmoderno.
La ecología, corazón, le chupa un huevo.

A algunos radicales





A algunos radicales

El espíritu, la dignidad mundana,
el arribismo inteligente, la elegancia,
el traje a la inglesa y el chiste francés,
el juicio tanto más duro cuanto más liberal,
la sustitución de la razón por la piedad,
la vida como apuesta para perder como señores,
os han impedido saber quiénes sois:
conciencias siervas de la norma y del capital.



Pier Paolo Pasolini

La ecología, corazón.



La ecología es un conjunto de buenas intenciones donde se va a colar la derecha conservadora. Es simple. Los planteos ecológicos -que son conservadores- siempre encierran una noción antropológica de las cosas humanas bastante negativa. Pero no ven la guerra, la desigualdad del ingreso, no ven la injusticia del desarrollo y el subdesarrollo, porque no ven, las más de las veces, más que una tendencia humana hacia algo así como una gran "irresponsabilidad". Es decir, algo esencial, del orden de la esencia humana. No algo inherente a la condición humana la conflictividad social.
Hay variantes de esta ecología, algunas de raigambre pagana. Quizás sean las religiones del futuro. Esa ecología pagana pretende una economía de la pobreza como modelo superior. Porque considera que los recursos naturales so finitos -lo son, quizás- y la capacidad de los humanos está por debajo. La creatividad, el ingenio, la brutalidad de las fuerzas de producción están por abajo de la finitud de los recursos naturales.
Sí que discutible el planteo.
La historia entera de la humanidad pone en duda esto. Ni más ni menos.
Y hay otra ecología, también del orden de la religión, que se conecta con un posmodernismo bastante gracioso. Adora los "pueblos originarios" que no conoce, incluso llega a convencerse que la ciencia es algo malo, que la historia ni avanza ni retrocede -como si ser recolector de frutas y tener una altísima mortalidad infantil y un promedio de vida de 30 años fuese muy cool- y así.
 Serán las religiones del futuro, estoy seguro. 

Este jueves, cariño. También viene a tocar Leo García, pero escuchá.







Me encontraré por primera vez (adelante de uds chichipíos), República de Palermo, entrada libre y gratuita, con el gran Zambayonny.

-Hola, Zamba.
-¿Qué hacés, hijo de puta?
-Una fiesta, este jueves. 
-Ajá.
-Son los amigos, pero la abrimos. Que vaya cualquiera, hacemos fiesta. Pachanga, quilombo. 
-¿Pero es este jueves? 
-Sí. ¿Te vendrías? Es medio sacado, sé que estás hasta las bolas, pero yo te admiro, o sea...
-¿A qué hora es?
-Arrancamos a las 22hs y estaremos...no sé, hasta las 6. Si podés, o sea, yo, digo...
-22hs, ahí voy a estar, dejá de joder. Mandame un msj de texto con la dirección que a las 22hs voy a estar con mi guitarra.
-Zamba, sos un genio.
-Dejá de joder. Nos vemos el jueves. 


Artistas así, dios mío. Artistas así, corazón. 

Este jueves, corazón. Zambayonny







Me encontraré por primera vez, República de Palermo, entrada libre y gratuita, con el gran Zambayonny.
-Hola, Zamba.
-¿Qué hacés, hijo de puta?
-Una fiesta, este jueves. 
-Ajá.
-Son los amigos, pero la abrimos. Que vaya cualquiera, hacemos fiesta. Pachanga, quilombo. 
-¿Pero es este jueves? 
-Sí. ¿Te vendrías? Es medio sacado, sé que estás hasta las bolas, pero yo te admiro, o sea...
-¿A qué hora es?
-Arrancamos a las 22hs y estaremos...no sé, hasta las 6. Si podés, o sea, yo, digo...
-22hs, ahí voy a estar, dejá de joder. Mandame un msj de texto con la dirección que a las 22hs voy a estar con mi guitarra.
-Zamba, sos un genio.
-Dejá de joder. Nos vemos el jueves. 


Artistas así, dios mío. Artistas así, corazón. 

lunes, mayo 16, 2011

Cerrá bien cuando te vayas, corazón!





A pura intuición: en la risueñamente llamada "etapa aluvional" de la primera gran ola inmigratoria, la selectividad racista de nuestros amadísimos próceres -como el gran Sarmiento- se trastocó en el miedo al otro, que concluye, simbólicamente, con La Hora de la Espada de Leopoldo Lugones.
Las estrategias de "nacionalización" de la clase dirigente del momento -liberal económicamente, autoritaria y conservadora en lo político: Juan B Justo, por ejemplo, corazón- pasaban gratamente por la escuela pública y más concretamente por el servicio militar obligatorio -para ser ciudadano se debía hacer este curso de masoquismo: la secularización del estado argentino se dio, principalmente, utilizando al partido militar. Teoría de las dos espadas a "la criolla".
¿Cuántos son los hijos de inmigrantes que cobran la Asignación Universal? Se sabe que uno de los requisitos -además del cuidado de la salud vía la salud pública- para cobrar la AUH que se va en las canaletas de la droga y el juego, según el presidente de la UCR, es ingresar a la educación pública o algunos colegios privados, generalmente los mesiánicos que administra la embajada local del Vaticano.
¿No opera, además, la AUH, y su continuidad, como una política de estado -de alta calidad institucional y de alta canaleta, también, corazón- como un poderoso incentivo para la, ay, lo digo, no lo digo, "nacionalización" vía la escuela pública de inmigrantes en la argentina?
¿No hay dos modelos para esta problemática; uno que propone la renuncia a pensar el país y tirarse contra "la inmigración descontrolada" total yo tengo un amigo judío y un asesor ecuatoriano y otro modelo que amplía la ciudadanía a 2 millones de bolivianos, que abre las puertas a la inmigración asiática, europea, principalmente española y latinoamericana, A DIFERENCIA DE CADA UNO DE LOS PAÍSES DE ORIGEN?
La ley de financiamiento educativo -no es que quiera ser sectario hablando de políticas de estado consensuadas con alta calidad institucional: los radicales también pueden opinar, che, no se enojen- acompaña este proceso que, se me hace, corazón, tendrá consecuencias probablemente imperceptibles hoy pero sí de cara al futuro en nuestra cotidianeidad cultural. Porque la inmigración también enriquece. Y porque el núcleo de coincidencias básicas para la escuela media -por dar un ejemplo- o la política de estado en materia tecnológica de, por caso, repartir una computadora por alumno, a la par que federaliza también y sobre todo iguala, nunca en el proceso educativo las cosas son desde arriba e impuestas a raja tabla, sino que en cierta medida y armoniosamente asimétrica, se retroalimenta.


Oh, no, con el fundacionismo -etapa superior del opio de los pueblos- no, eh. Ojito.

eh? qué pasó? No me miren a mí!




Escribe Mariano


Hacer política es caro.

"Caminar" el país, tener "equipos" trabajando para uno, encargar encuestas para medir popularidad y contratar profesionales que las interpreten y les saquen jugo, agasajar con asados que dejen contentos a quienes tendrán la misión de fortalecer una imagen o un apellido en el territorio, abrir locales, pagar alquileres, poner publicidad, "tocar" a la prensa, "crear" una imagen, armar un discurso, etc., etc., etc.

En algún caso, puede haber dirigentes con estrategias de construcción distintas. Necesitan (éstos) pagar las tasas de justicia de las demandas que inician denunciando corrupción, por ejemplo.
Otro gasto consiste en viajar a distintas partes del mundo a "instalar ante la comunidad internacional" que serán quienes mejor defiendan sus inversiones en el país. De hecho, en Miami, en Washington, en Europa hay entidades fundadas para esos fines (financiar campañas políticas de dirigentes del tercer mundo que sean permeables al lobby de las empresas de sus países de origen, o directamente quienes ejerzan dicho lobby). Hay que ir hacia allá a capturar esos fondos. Acompañados por asesores,  los interesados fatigarán los auditorios llenos de empresarios e inversores, que necesitan garantías de servilismo. Es una inversión: pagar viajes y estadías, para recibir financiamiento. Del otro lado también. Es más barato tener un lobby permanente en el Congreso, que mandar un tipo (extranjero) a "torcer" voluntades.

En este circuito se desempeñan las fundaciones.
Éstas entidades, se sabe, están beneficiadas por importantísimas exenciones impositivas. No pagan impuesto a las ganancias, ni tampoco los indirectos que pesan sobre la compra de bienes.
Son organizaciones que desarrollan actividades de interés público.
Como brindar charlas sobre "transparencia" y ética, por ejemplo. Mandar gacetillas a los medios. O patrocinar denuncias de corrupción (ajena, obviamente)....



Sigue acá. 

Y si se bajara, corazón,...sería del cielo.



Los que hacen de la calidad institucional una ideología profesionalizada bien podrían mirar esta foto: venía de perder las elecciones, de ser calumniado como nadie en la historia democrática por el sistema dominante de empresas concentradas de la comunicación, contradijo toda lógica como ex presidente: se presentó a la próxima elección como candidato a simple diputado, perdió, se la aguantó -contra las acusaciones anteriores de fraude, de que no iba a asumir, y luego, de que se iba del país, que renunciaba, que se exiliaba, etc- y hasta el último minuto de su vida, estuvo peleando.
No se bajó.
Ni cuando las mediciones -de Ibope- le daban 3 puntos, febrero del 2002. Ni cuando salió segundo en las presidenciales, marzo del 2003. Ni cuando todo el mundo esperaba que se largue a llorar humillado por la derrota, junio del 2009.
No se bajó.
Ahora, la colmena de la injuria -muy militantes son las abejas de la derecha, queda feo- se encuentra momentáneamente desorientada. Aunque vuelven a la carga para escupir sobre una tumba. Una tumba que irradia en la mirada de tantos pibes.
No jodan mucho.
Que por ahí se enoja y baja del cielo, eh.
Siempre fue un calentón.
Tengan cuidado.