Al que me encuentre ahí, en la tribuna, sentadito, le doy un premio. Ojo, eh.
jueves, agosto 18, 2011
miércoles, agosto 17, 2011
Basura en colores 6
Año 2008, costanera de la ciudad portuaria de Buenos Aires. Prima la alegría, entre los satánicos "blogueros K"; mientras afuera, nos están, literalmente, rompiendo el culo. La sociedad volcada a la derecha. Un clima conservador. Todos, contra las cuerdas. Estaba de moda El Violador de Recoleta, y yo había adoptado ese apodo. Total. De las tantas barbaridades que se decían de nosotros, una más, qué hay. Mi perro, allá en Santa Fe, se llamaba Polémico. Se llamaba Guillermo Moreno, pero tenía sobrenombre: Polémico. Lo había encontrado, volviendo de Paraná, a mi casa. Y el colectivo, lo chocó. No podía caminar, un perro de la calle. Grandote. Manso. Torpe. De ojos tristes. Lo llevé a casa para entablillarlo. Quedó, ahí.
Este blog ya se llamaba República Unida de la Soja.
Perdedor, por muchas cabezas. Pero ganador, de la sutileza. Ja. Mi perro Polémico me espantaba a las chicas caretas de la plaza de a la vuelta de casa. El Violador de Recoleta, como apodo, no me traía, digamos, prestigio. Los que salieron en la foto, y otros que andan dando vueltas por ahí, son mis amigos. Nos hicimos amigos en esa lenta, tarada, resistencia, que ahora, vista a la distancia, me causa una risa algo rara. Y nostálgica.
Tenía esperanzas, no las perdía. Porque como antes, vivo en una nube, como esta camada de siniestros blogueros K, en una nube alocada, dislocada, entretenida.
Buenas noches, corazones.
Me estoy yendo a Paraná.
En fin, concurso: ¿cuál de ellos es Mendieta?
Basura en colores 5
Acá, leyendo a Gerardo, ja. Me acuerdo, muchas cosas. Este blog se llama República Unida de la Soja. Es casi inevitable, remite, a los aciagos días del clima conservador, de la prepotencia oligárquica, de la resistencia cultural. En esta soledad tan concurrida se hace difícil calibrar la oscuridad de esos días. Pase lo que pase en octubre, la reciente elección, donde el triunfo de Cristina fue contundente, le dio, no a mí, a este blog, un aire de fin de ciclo. De replanteo. Ojo, no voy a cerrar nada ni cambiar nada. No hace falta. Pero es de constatar ese hecho, que flota en los alrededores de este blog (no de mí que, de todos modos, soy otro).
Este blog hizo grandes amigos. No fracasó en el intento de ser querido, aunque debo admitir que, cuando intervenía yo, la cosa se iba a la mierda. Este blog hizo adversarios de su talla (aunque yo, sinceramente, hubiera preferido adversarios mayores, por el sólo hecho de agrandarme: nada te hace más grande que los adversarios que te superan por mucho)Vio pasar amores, estupideces, un humor algo corrosivo -que, a mí, más de una vez hizo replantearme mi mundo: ¿no seré, acaso, un retorcido?-lectores llenos de misterios, polémicas gratuitas y polémicas a tiros del lenguaje. Y, lo más importante, fui parte de algo así como un colectivo imaginario, una comunidad de lectores y escritores, parte de un género que en buena hora fue subestimado, ignorado, humillado, tergiversado y verseado: eso demuestra su vitalidad y su capacidad histórica.
Este blog tiene, inmerecidamente, más lectores de los que jamás imaginé. Siento yo un poco de envidia, y por eso la compulsión a mimetizarme con el personaje. Como si fuera quien escribe este blog.
Este blog, que tanto quiero -y tanto me distrae de mi trabajo, de mi sustento y hasta, a veces, de, no, no voy a decir eso- está, como yo, contento. Con el triunfo de Cristina. Lo siente -este blog, no yo- como algo personal, incluso, en partecita. Si lo que importa, es esta vida. Tampoco es para tanto. Pero, también, es inevitable que se sienta contento. A mí no me pasa, soy una persona que escribe de manera objetiva. Era. Y aburrida. Insoportablemente aburrida, la escritura, la pirámide invertida -esa concha seca del periodismo-las dos campanas, sin preguntarse, jamás, por miedo, no preguntarse por quién doblan las campanas: ¿quién definió no sólo el tema, sino las dos campanas, quién es el arquitecto del campanario?
Corazón de barco, todo lo abandonas.
Yo abandoné trabajos hasta, incluso, antes de empezarlos. Cuando tenía la suerte de que me echen, me echaba, yo también, la culpa. Por mis antecedentes. De abandonar proyectos, lugares, cosas, personas, pensamientos. Y
Pero esto, lo seguí. Este blog. Aunque no soy yo, o sí, oh, sí, ahora sí. De todos modos, lo seguí. Probablemente, por que no tenía jefe ni vivía de esto y por la pasión, que me puede, en las causas perdidas, y en las otras, en la pasión agria y rara, en la polémica.
Género literario -la polémica- cada vez más activo. Más vivo. Propio de la época. Del relativismo cultural. De la fragmentación. De la especialización del saber. De la parcela, la partícula, la accesibilidad- ciertamente relativa y confusa- a la información. Del paulatino debilitamiento del trabajo manual. De la revolución tecnológico comunicacional. Del retorno de la izquierda nacional y popular. De la disputa política en sudamérica. De la modificación compleja de la espacialidad.
Hacemos canciones, para no estar solos. Yo no hago canciones, las escucho. En distintas circunstancias. Escribo, en distintas circunstancias. Siempre fui un honorable marginal de la escritura. A mí, me humillaron bastante. Cambió, capaz que por que soy más grande, un poco, ahora. Me chupa un huevo. De verdad. No es demagogia. Para no herirme tanto me hice un espacio donde poder mandar a la mierda a tantos berretas que merodean.
Es otra historia.
No importa tanto. No me importa tanto: yo siempre fui un resentido.
Pasa que estoy contento. Me sucede pocas veces.
Todo podría haber salido mal.
Y, no. Salió bien.
Cada uno tendrá su recuerdo sobre lo que sufrimos durante el kirchnerismo. Yo, con esa humildad que me desperfila, ja, podría contar cómo cogíamos durante el kirchnerismo. Pero suena feo. Y triunfalista. Y siendo un derrotado total, la verdad, me va bien. Todos tendrán sus balances. Sus alegrías. Los recuerdos confusos de traiciones y frustraciones. Los momentos en que, ideológicamente, estuvimos en la lona.
El mío es este.
El que escribí desde hace 5 años.
No es gran cosa.
Pero, es mío. De las pocas cosas que tengo.
Bah, ni siquiera, tampoco, soy yo.
Aunque este blog y yo, hay que decirlo de una vez, de noche, o mejor, de madrugada, nos parecemos bastante.
Y gracias por todo.
Gargamel y el Pitufo Rabioso
La "oposición" (esa pirámide invertida) desespera y es retada, ya no sólo, narrada. La "oposición" no habla desde hace un tiempo. O sí. Habla. No tiene, digamos, un discurso. Algo propio, con entidad. Es el recetario de las corporaciones, y ni siquiera: hablan con sus voceros. Que son, sí, los grandes derrotados.
Un argumento a lo Majul: oigan, está demostrado que yo soy un imbécil para hacer política, que le erro siempre, entonces...¿para qué insistir con la ley de medios?
La respuesta no es para playitos como Majul. La respuesta es: nunca se puso en tela de juicio las inmensas boudeces que vos puedas decir, al contrario, se despenalizó el delito de Perfilar, o las calumnias e injurias, que es lo mismo. Lo que se discutió y la corte suprema paralizó para agraciarse con Magnetto, es el monopolio, la posición dominante y los oligopolios; esto es, se puso en discusión la propiedad.
Duhalde -el Pitufo Rabioso- y El Hijo De alfonsín fueron castigados por la población, justamente, por seguir a pie firme la narrativa corporativa. La ex chaqueña Carrió, directamente, fue mandada a freír churros. Y comérselos.
Los carpetazos a Zaffaroni fueron la demostración de esto. Magnetto no perdona.
Por si hiciera falta: los voceros de esas corporaciones retan a los chicos de las primarias. No tanto a Binner, el gobernador soviético, porque se sacó un 10. Para festejar (a sólo 40 puntos de Cristina y saliendo cuarto). Ni a Carrió, cuyo derrotero como columnista exaltada, nadie quiere comprar. Perdón, pero Carrió sólo repitió el guión de los voceros corporativos.
La saña, el reto, la pose de maestra ciruela retando a chicos de primaria, es con Duhalde -el Pitufo Rabioso- y con El Hijo De alfonsín.
Da un poco de pena tanta deslealtad.
Da un poco de miedo ver cómo le sueltan la mano. ¿Y ahora, con qué método van a intentar suspender el estado de derecho, con más carpetazos, como a Zaffaroni?
Da un poco de miedo, corazón.
La ausencia de Monseñor Gargamel en su bunker de la catedral metropolitana para aceptar la derrota, da un poco de miedo. También. Monseñor Gargamel sacó, vía la ex chaqueña, un 3%. La iglesia católica debería hacer una autocrítica. También. Por imbecilidad estructural. Opino.
Federal, nacional y popular
Sobre San Martín
Se dio cuenta de que todo estaba perdido. Y allí, seco de tristeza y amargo de pesar, decidió volver a Europa. Su bergantín debía pasar por Buenos Aires, y nuestro hombre no tuvo más remedio que mirar a su tierra desde la banda de un barco con bandera extranjera. Fueron 6 interminables días.
El pusilánime de Lavalle, tratando de apaciguar el galimatías que él mismo había creado y consciente del enorme prestigio de nuestro hombre, trató de congraciarse con el gauchaje y envió un par de misiones al bergantín para tratar de convencerlo de tomar el mando del Ejército Grande. Nuestro hombre sabía que era sólo un paso de comedia en el medio de una vil tragedia.
Hoy no alcanzo a imaginar la pena de nuestro hombre, abrazado a su hija, condenado a no poder pisar la tierra que tanto amaba. En cuanto el silbato del inglesito contramaestre anunció su retorno a Europa, nuestro hombre derramó la que sabía era su última lágrima por esta tierra.
Era tan federal como Rosas, tan popular como Perón y tan idealista como Néstor.
Más, acá.
Se dio cuenta de que todo estaba perdido. Y allí, seco de tristeza y amargo de pesar, decidió volver a Europa. Su bergantín debía pasar por Buenos Aires, y nuestro hombre no tuvo más remedio que mirar a su tierra desde la banda de un barco con bandera extranjera. Fueron 6 interminables días.
El pusilánime de Lavalle, tratando de apaciguar el galimatías que él mismo había creado y consciente del enorme prestigio de nuestro hombre, trató de congraciarse con el gauchaje y envió un par de misiones al bergantín para tratar de convencerlo de tomar el mando del Ejército Grande. Nuestro hombre sabía que era sólo un paso de comedia en el medio de una vil tragedia.
Hoy no alcanzo a imaginar la pena de nuestro hombre, abrazado a su hija, condenado a no poder pisar la tierra que tanto amaba. En cuanto el silbato del inglesito contramaestre anunció su retorno a Europa, nuestro hombre derramó la que sabía era su última lágrima por esta tierra.
Era tan federal como Rosas, tan popular como Perón y tan idealista como Néstor.
Más, acá.
Duhalde versus los hijos de Marcela.
Los hijos de Marcela.
Acá la terrorista exhibiendo sus armas de limpiedad masiva:
Y acá la contracara de la alegría -muchos globs PRO- del duhaldismo. Manejalo, corazón. Ahora que a Obama le bajaron la nota las calificadoras de riesgo y se la subieron a Duhalde, recién se avivan, que Duhalde es Triple A, corazón.
martes, agosto 16, 2011
Pino Solanas, patético
Gerardo Fernández lo llama "Pino Solanas prende el ventilador"
Muchas mentiras las de Pino Solanas, fácilmente comprobables, otras cosas que, ponele que sean verdad, revelan la bajeza de quien las cuenta en el momento que las cuenta; algunas mentiras en cambio son obvias pero que no salen de las mentiras adecuadas de un mal perdedor, resentido y solo, en fin. Pero es interesante cómo narra su modalidad de hacer política. Ja, en fin. Buenas noches.
Muchas mentiras las de Pino Solanas, fácilmente comprobables, otras cosas que, ponele que sean verdad, revelan la bajeza de quien las cuenta en el momento que las cuenta; algunas mentiras en cambio son obvias pero que no salen de las mentiras adecuadas de un mal perdedor, resentido y solo, en fin. Pero es interesante cómo narra su modalidad de hacer política. Ja, en fin. Buenas noches.
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