jueves, octubre 06, 2011

Enfermos de odios y resentimiento


Panfleto de increíble violencia y rencor que apareció hoy como editorial del Diario La Nación. Qué locos los pone a estos reaccionarios no tener al ejército a su disposición, eh. 

Editorial I

Con los ojos en la nuca

Al centrarse en el pasado y en la manipulación del relato, el Gobierno ha descuidado el presente y también el futuro
LA obsesión por el pasado que en forma permanente exhibe el gobierno nacional ha minado su energía y tiempo para afrontar múltiples desafíos presentes y venideros. Ha profundizado la desunión entre los argentinos e instalado una sensación de encierro y paralización, rencorosa, en lugar de la frescura que se percibiría en una sociedad reconciliada y abierta al mundo y a las oportunidades que brinda.
Al centrarse en el pasado, el Gobierno ha descuidado el presente y, acaso lo más importante, el futuro. Sin un plan estratégico pensado y consensuado, refractario al diálogo con aquellos que no responden a las consignas sectarias de la minúscula facción que busca dominar todo, el Gobierno va tomando sobre la marcha medidas aisladas, producto de impulsos espasmódicos y de la reacción visceral de sus integrantes más audaces.
En todos los terrenos se paga el precio de esa desmañada acción oficial. El capitalismo de amigos y el desaliento a ciertas exportaciones, la ley de medios audiovisuales y la estatización de los fondos de jubilación y pensión, tanto como aquella malhadada resolución 125 con la que se quiso poner al campo de rodillas, han apuntado a consolidar un proyecto de poder tan miope como carente de objetivos de largo plazo.
En esa atropellada marcha, los debates parlamentarios han sido la máscara legal a fin de cumplir alguna vez con las formas, pero han estado lejos de reflejar un espíritu de diálogo sincero.
Este mismo gobierno ha hecho uso y abuso de los decretos de necesidad y urgencia con los que se ha degradado, lisa y llanamente, la independencia de los poderes.
El oficialismo se ha dedicado especialmente, en cambio, a revisar lo que hicieron relevantes generaciones de argentinos. Como si se hubiera propuesto destruir, piedra por piedra, lo hecho por hombres de Estado con cuya grandeza no se atrevieron a competir los líderes originarios del movimiento político hoy en el poder.
Los festejos del Bicentenario de Mayo constituyeron una oportunidad inmejorable para exponer las metas que se propone el Estado argentino para los próximos años. Era ése el momento de hacer saber al mundo que la Argentina se proponía ser al fin un país previsible y no un país de políticas erráticas. Se dilapidó, sin embargo, la circunstancia excepcional que se nos ofrecía.
Los gobernantes prefirieron oponer la Argentina actual a la Argentina del Centenario cantada por Rubén Darío y Leopoldo Lugones, exaltada por doquier como numen inspirador de las vanguardias de su tiempo en América latina. Nada de lo que se sostuvo por esos días con la venia oficial fue verosímil. Mitre, Sarmiento, Avellaneda, Roca fueron maltratados en la obcecación para exaltar una galería de patriotas latinoamericanos conformada con la inclusión de coloridas figuras cercanas a un supuesto arco popular.
La modificación del prólogo del libro Nunca más, elaborado por una comisión presidida por Ernesto Sabato en tiempos en que todavía se prolongaba con intensidad la gravitación militar en la esfera pública, fue un correlato cercano de aquella manipulación de la historia. Quienes no aceptaron que en ese trabajo se condenaran los procedimientos sanguinarios del terrorismo rechazaron, de igual manera, la lista de unos nueve mil desaparecidos que presentó aquella comisión sobre la base de las denuncias e investigaciones realizadas con seriedad. Como si no hubiera bastado la magnitud de ese horror para calificar la crueldad con la que desde el Estado se persiguió a los movimientos subversivos, se construyó en el aire una imaginaria nómina de 30.000 desaparecidos.
Finalmente, el culto a la personalidad de Néstor Kirchner, que avanza al mismo tiempo que se suprime el nombre de Julio Argentino Roca de distintos lugares públicos, no deja de ser otra manifestación de este afán por reescribir la historia sembrando divisiones.
Cómo podría prosperar en la Argentina un relato histórico manipulado sobre lo sucedido desde los albores de Mayo hasta nuestros días si se miente hasta el descaro con las estadísticas oficiales de la actualidad del país. Sólo quien no quiera registrar lo que está a la vista puede comprometerse con aquel discurso por más que se lo reitere hasta el hartazgo por los medios de comunicación adictos.
Con los ojos en la nuca, el Gobierno se ha privado, como era inevitable, del don de ver hacia adelante. Se trata de un fenómeno paradójico, porque esa pérdida no le reportó el milagro de ver mejor que todos hacia atrás. Por el contrario. Conocemos esa miopía retrospectiva por su inmensa incomprensión de un pasado que, por añadidura, ha sido tan luminoso como el Centenario pudo demostrarlo al mundo..

ay, Majul, Majul....

Tomado de acá






El exitoso márketing de la presidenta

Por Luis Majul

Entre todas las "batallas" (¿por qué las comillas?, si usás una metáfora claramente exagerada, bancátelas) que viene ganando Cristina Fernández de Kirchner, quizá la más rutilante sea la del marketing. O mejor dicho: la de la comunicación política. Los avisos que saturan la pantalla de la tele (¿cuáles, los del gobierno, o los de la campaña, que son iguales para todos los partidos?) son el corolario de una campaña exitosa que combina análisis político con los recursos publicitarios más modernos y eficaces. La Presidenta arrancó con ventaja desde el día en que las cámaras del canal oficial mostraron por televisión el último adiós al ex presidente Néstor Kirchner. (¿sólo por Canal 7 salieron las imñagenes?, ¿ves que es necesaria la ley de medios?, y sí, que se te muera tu marido es una ventaja impresionante, al menos para tu mujer lo sería) Y dio un golpe formidable tres días después, cuando apareció en público tras la muerte de su compañero de toda la vida. (claro, en lo único en que pensaba Cristina en esos tres días era en dar un golpe) Fue uno de los discursos más breves de toda su vida. Mezcló en dosis exactas los ingredientes de un cóctel invencible: su inevitable dolor personal y los datos positivos de la economía. (mentira: ese día no habló un pomo de economía) Sus palabras, que habían sido grabadas previamente, se interrumpieron con el llanto entrecortado. Y los que manejan la comunicación del Gobierno decidieron ponerlo en el aire igual.

Entiéndase bien: los hechos acontecieron, no fueron inventados. (¡no!, jodéme, ¿es verdad que Kirchner se murió, estaba adentro del cajón al final?) No es que los funerales de Kirchner no hayan sido conmovedores y no haya habido una concurrencia masiva de seguidores. (son tan forro que creés necesario explicar eso, y la gente lo tiene que creer no porque pasó, sino porque lo decís vos) No es que la Presidenta haya estado simulando su tristeza por la pérdida de su pareja. Lo que fue obvio, y exitoso, es que los encargados de comunicar potenciaron ambas circunstancias. Multiplicaron y resaltaron los gestos y las imágenes que "suman" voluntades y votos.(sobre todo porque en ese momento nadie sabía que Cristina iba a ir por la reelección, ¿por qué las comillas en “suman”, ¿no estás seguro si pusiste la operación aritmética correcta?) Minimizaron los datos negativos de la personalidad de la Presidenta. Supieron ocultar los escándalos que motivaron la derrota en las elecciones de julio de 2009 (¿cuáles escándalos, el conflicto por la 125?) como los hechos de corrupción y la manipulación del índice del costo de vida. (¿y todas esas cosas había que mostrar al mismo tiempo que las imágenes del velorio?) Los expertos del marketing inflaron algunos números positivos mientras los líderes de la oposición dudaban en criticar a una viuda blindada y se peleaban por una candidatura a presidente cada vez más devaluada. (ah, pero entonces no se sabía que estaba devaluada, de eso se iban a enterar recién el 14 de agosto, hay como cien notas tuyas de entonces diciendo que Macri sería el próximo presidente, por ejemplo)

Dos ejemplos de exageración. Uno: el Gobierno afirma que desde 2003 se construyeron 800.000 viviendas. En realidad, no llegaron a 300.000. El resto fueron "soluciones habitacionales" que incluyen, por ejemplo, el agregado de una pared o una nueva mano de pintura. (¿realmente creés eso de la mano de pintura?, ¿qué concepto tenés de tus lectores?) Dos: la asignación por hijo. No es universal (es verdad: los hijos de Biolcatti no la cobran), es insuficiente, (lógico, debería ser en dólares y ajustable por inflación) se otorga por decreto y no por ley (mentira: es un DNU y fue ratificado por el Congreso) y no se trata de una idea original del Gobierno. (como el aguinaldo, que vaya uno a saber porque todos los gobiernos posteriores a Perón lo siguieron reconociendo) Pero se les otorgó a más de tres millones y medio de personas que no cumplieron 18 años, sirvió para reactivar la economía y el consumo y para asegurar el voto de las familias que reciben el beneficio. Medidas positivas y audaces, presentadas como revolucionarias y sobrevendidas (lo mismo que hizo Carrió cuando la planteaba, y que hace ahora en los spots cuando recuerda que se le ocurrió a ella primero) ante parálisis de los adversarios. (acá falta un artículo antes de "parálisis", pero debe haber huelga de correctores en La Nación)

¿Quiénes fueron los responsables de semejante cambio en la política de comunicación? Es un dato que se mantiene en secreto. (uh, sí, y revelarlo sería más impactante que Wikileaks, porque a los tipos lo podría contratar Altamira antes del 23, y ganaría)Algunos publicistas llegaron a suponer que el propio Ramiro Agulla estuvo asesorando al Gobierno desde las sombras. Pero Agulla trabaja ahora para Francisco de Narváez y su impronta creativa se nota con claridad en el último tramo de la campaña. (sobre todo en el aviso en que aparecen enamorados con Alfonsín, y en el de la hormiguita Ocaña, pero más se notó cuando hizo la campaña de De La Rúa: creó un candidato) Otros pensaron que podría haber trabajado para el Frente para la Victoria, también desde las sombras, Jaime Durán Barba, el gurú de Pro que primero decretó que "es casi imposible ganarle a una viuda" y luego le sugirió a Mauricio Macri que se bajara de la candidatura presidencial porque su adversario ya había muerto y los datos de la economía hacían inevitable su derrota.(¿cuáles otros, hay alguien tan pelotudo como vos capaz de creer eso?) Hay quienes (“algunos”, “otros”, “quienes”, debe ser difícil vivir oyendo tantas voces todo el tiempo) le adjudican a Javier Grossman, el organizador de los exitosos festejos del Bicentenario, una influencia decisiva: ayudó a transformar en votos la fluida comunicación entre Ella y muchos jóvenes, sintetizada en la frase "Por siempre Néstor/ Fuerza Cristina", que inundó las redes sociales y apareció en muchas paredes de la ciudad de Buenos Aires. (¿cómo ayudó, inventó la frase, inventó a los jóvenes, pintó las paredes?) ¿Quién es el misterioso especialista que le viene haciendo la campaña a Cristina desde fines de 2010? (¿no dijiste antes que eran varios?, pero el del Bicentenario seguro que no es, porque dicen que fue en mayo de ese año, y lo empezaron a organizar dos años antes) En el Gobierno no abren la boca. (a vos te vendría bien hacer lo mismo) Como si se tratara de la fórmula de la Coca-Cola. (que figura en la etiqueta de cada botella)

Es cierto, la imagen positiva y los votos de Ella ya venían creciendo desde antes de la muerte de Kirchner. (aunque vos y tantos otros lo negaban, y decían que el kirchnerismo estaba terminado) Aumentaban al compás del crecimiento del PBI y de las políticas distributivas como la asignación por hijo y la incorporación de miles de argentinos al sistema jubilatorio, (producida desde...el 2003, igual 3,7 millones de AUH de pibes que no votan, más 2,5 millones de nuevos jubilados que no son todos amas de casa, fueron 10,8 millones de votos de Cristina, hummm, revisá la cuenta, debe estar faltando algo) incluidas las amas de casa que no habían tenido un trabajo formal. Pero el marketing sobre esas acciones fue tan exitoso como los beneficios directos que provocó. (sí, en las elecciones del 2009 se vio re claro) Y la utilización sin culpas ni pudor de la formidable herramienta de propaganda que es el Fútbol para Todos (formidable herramienta usada primero 20 años por Clarín) terminó de coronar una faena aplastante. Con ese instrumento el Gobierno "les habló" y "les sigue hablando", (¿les habló o no, les dejó de hablar o sigue, tenés adicción a las comillas?) entre otros, a quienes habitan el corazón geográfico de la política argentina: la provincia de Buenos Aires y su conurbano, bastión que cualquier político debe conquistar si tiene verdaderas intenciones de ser presidente. (y sí, a menos que saque todos los votos del 62 % restante del padrón)
Al contrario de todo lo que transmitió Cristina Fernández, la oposición "comunicó" ruido, dudas, impotencia, lucha de egos, denuncia sin propuestas y nula capacidad de reacción. (y para comunicar todo eso dispuso de todos los canales, radios y diarios durante ocho años, las 24 horas del día, los 7 días de la semana) Y eso también se nota en la estética y el contenido de las piezas publicitarias que se pueden oír y ver hasta el hartazgo en las radios y la televisión.  Por encima de las decenas de voces e imágenes de todos los candidatos se escucha la voz y la imagen de la Presidenta, con una música de fondo que remite a la épica de una gesta deportiva y termina con una ovación a la que el locutor le pone sello final: "La fuerza de un país".

La beca que recibió Braian, el chico de la jabalina, no es suficiente para acabar con la pobreza. Sin embargo, la publicidad emociona y sirve para mostrar una intención. (no pelotudo, sirve para mostrar que el pibe es agradecido aunque le siguen faltando un montón de cosas, y no un sorete resentido como vos) El testimonio de Cecilia, la científica que se tuvo que ir y regresó, también becada, para trabajar en la Argentina, tampoco sirve para cambiar la bajísima nota que el país tiene en educación. (¿bajísima nota puesta por quién, calificando qué, mejoraría la nota si le pedimos a Cecilia que se vuelva a Alemania?) Sin embargo, el texto, la música y la estética contagian algo que se llama amor por la patria y que apela al denominado voto emoción. (o sea que la gente votaría de puro sensiblera nomás, según vos habría que apelar a la inteligencia, y al odio a la patria)

Cristina arrasa en primera vuelta en la batalla del marketing. (sí, en la de los votos ganó de pedo, parece) Y es probable que vuelva a recurrir a ella en un par de años, cuando se le empiece a diluir el poder real (y vos vuelvas a decir que el kirchnerismo es un ciclo terminado, para decir una semana después que se consolida como una dictadura eterna) y deba tomar la decisión de ir por una nueva reelección (para lo cual debería modificarse primero la Constitución, y ahí no parece que le sirvan de mucho los publicistas) o empezar a retirarse con la mejor imagen posible.   

entrerrianías

Al candidato de la UCR a gobernador de Entre Ríos, el latifundista y diputado nacional Atilio Benedetti, lo acaban de autorizar a colgarse de los votos de Binner en su misma boleta, además del ancla de la boleta del Hijo De alfonsín.
Con lo cual la centroderecha se garantiza un decoroso segundo lugar, detrás del reelecto gobernador Sergio Urribarri, que gana con comodidad, por mérito propio pero más que nada por los votos de Cristina. Las elecciones de gobernador con las de presidente van juntas.
Tercero y cómodo queda Busti, que va sin candidato a presidente, después de haber estado con todos y de buscar colgarse de los votos de Cristina, sin suerte, por suerte.
La decisión lleva además a consolidar el segundo lugar en las presidenciales para Monsanto, que ya está segundo, lejísimos de Cristina, en todo el país. Pero, guarda con el Wachiturro, eh.
La sociedad está -en este momento y lugar- volcada a la izquierda, lo que hace creer las posibilidades de Rodríguez Saá en desmedro del conservador popular Hermes Binner. Ojo ahí, corazón, eh. 

20 senadores, 43 diputados, 600 intendentes y un líder


Roca

En el blog del Ingeniero, escribe Teodoro Boot: 

¿Justicia indígena o venganza porteña?

Por Teodoro Boot



Lo que puede estar claro, sin mayores esfuerzos intelectuales, es que entre los pueblos o naciones aborígenes y la incipiente oligarquía bonaerense, representada por Mitre mucho más que por Roca, no había ninguna posibilidad de entendimiento. Y esto estaba claro desde 1837, cuando en su obra magna Sarmientoexplicó, a sus contemporáneos y a las generaciones posteriores, que en nuestra América, los hombres se dividían en tres clases: salvajes, bárbaros y civilizados. Y así como en esa obra –Facundo– el padre del aula desarrolla su programa político y nos explica que es necesario civilizar a los bárbaros, aunque sea a palos, también nos dice que a los salvajes resulta imprescindible exterminarlos.

Facundo fue escrito y publicado en Chile, seis años antes de que a al coronel Segundo Roca se le ocurriera hacerle un hijo a la hermana menor de Marcos Paz. Es así, por decirlo de alguna manera, que resulta curioso que en el momento en que nuestros mestizos –a no olvidarlo, irremisiblemente mestizos– pueblos americanos se abocan a la impostergable conformación de sus estados nacionales, paso previo e indispensable de la unidad continental, cobren tanto énfasis y tengan tanta difusión discursos supuestamente indigenistas que en pos del necesario respeto y reivindicación de las diversas culturas que conforman nuestra común nacionalidad americana, sean a la vez funcionales a ideologías y políticas que en la práctica atentan contra esa nacionalidad. Y en consecuencia, contra las diferentes identidades étnicas y culturales que la conforman.

La “demonización de Roca –como dice su inopinado, sorprendente e incongruente defensor– parece ir en esa sintonía. ¿Qué sentido tiene el reclamo de eliminar la imagen y derribar las estatuas del creador del Estado nacional y artífice del triunfo del interior argentino sobre Buenos Aires? ¿Por ser el perpetrador de la fase final del genocidio indígena?

Pues bien, si ése el motivo, eliminemos su imagen y derribemos sus estatuas, pero sólo si antes eliminamos las imágenes y derribamos las estatuas de RivadaviaMitre y especialmente del autor intelectual y cimentador ideológico de la tragedia indígena:Domingo Faustino Sarmiento.

Y si no, no.



Acá, completo. 

Ése es el meollo del asunto, a lo que yo le agregaría otro matiz, o dos:

1) la imposibilidad del proyecto económico, social y cultural que pregonaban los caudillos federales.No se trata de la oposición (simple y ajena a la época) entre catolicismo y liberalismo, porque liberales eran todos. Y católicos, también. Ni, tampoco, una visión somnolienta de pobres contra ricos, porque sí había clases sociales, pero también clase dirigente.
El punto es que, el proyecto de los federales no podía triunfar por carecer de un puerto y una salida al mar, tanto por la ocupación indígena del sur -donde los pueblos originarios habían sido desplazados por otros indígenas- como por la situación de empate estratégico que se vivía con Buenos Aires, una vez derrotado (traicionado) Artigas y caído el Paraguay, y defeccionado (quizás por entender ésto) Urquiza.
Es ahí dónde el proyecto de Roca, cobra cuerpo.

2) La Nación no es un proyecto dado ni concluido, ahora bien, las expresiones anti nacionales, que surgen de una supuesta izquierda muy bobalicona y llena de slóganes (bien personificada en la diputada Cecilia Merchán) no por casualidad surgen en éstos momentos, aunque sus autores ni se den cuenta.

3) La comprensión de ese proceso político contemporáneo a Roca (o sea, la formación del estado nacional)  es clave para enfocar los problemas que tiene, por ejemplo, Rafael Correa en Ecuador, un hombre muy sólido y serio. Y para comprender, con algo de humor, los dilemas que enfrenta Evo Morales por seguir los delirios teóricos de su vicepresidente (en el Lemon Diplomachic hay una ilustrativa y delirante nota de él, que bien vale como contraste de la nota del poeta más lúcido y brillante de nuestra generación: Martín Rodríguez). 

miércoles, octubre 05, 2011

Doña Clotilde y sus dos maridos.





El realismo periférico vuelve, Doña Clotilde, con prestigio, porque tiene formato progresista. El realismo periférico, Doña Clotilde, estuvo muy de moda en los años 90. Decía "el relato" del realismo periférico, Doña Clotilde, una cosa así: se ha caído el bloque soviético (se cayó, además, Doña Clotilde, aunque usted no haya alcanzado a verlo, el Muro de Berlín. Sí, es una buena noticia, que demanda nuevos problemas. No, Doña Clotilde, no hay guerra entre las dos Alemanias: se unifican, quizás despacio -en relación a las expectativas- pero rápido, medido en tiempos largos. Por lo demás, las naciones de la ex URSS se subdividen candorosamente y las Coreas, reliquias de combinaciones temporales en el caleidoscopio de la modernidad, siguen divididas y al muy funcional para ambas pie del cañón) y China se hizo capitalista, el nuevo monstruo ya no es el comunismo sino el islam -asociado sin mediaciones al terrorismo, aunque es occidente, Doña Clotilde, quien más fomenta el terrorismo- y entonces, lo que queda, es el fin de las ideologías y el mundo unipolar. ¿Qué deben hacer los países del tercer mundo -llamados ahora emergentes, porque no queda, Doña Clotilde, ya segundo mundo- en el marco globalizador unipolar? Pues deben, como Don Ramón ante Doña Florinda (esa zorra), agachar la cabeza.
Ese realismo periférico pervive, básicamente, como el folclore según Borges: de tanto pasarlo en las radios. Insisten los grandes medios, un poco por esnobismo de clase, otro poco por intereses financieros cruzados, otro poco, bastante más, por reflejos menemistas. Se aproxima la consolidación de un cambio de clima que hará, acá en la argentina, que pueda evaluarse, con mayor rigurosidad, al menemismo. Doña Clotilde: el Grupo Clarín y el Grupo Hadad y Moneta y otros empresarios K, pueden, de pronto, acercarse a cierto revisionismo histórico, propio de la edad y la nostalgia: con Menem, dirán, no estábamos tan mal.
Claro que se trata de la consolidación de este neodesarrollismo, y de quienes queden afuera, en la lucha política, de los favores del estado. Lo que parirá, por antagonismo, una visión más benevolente con Menem. Porque con De La Rúa, ya nadie se le anima. Ni a reivindicarlo. Y mire que hizo favores a las distintas facciones del capital dominante, eh.
El realismo periférico de las radios es reemplazado por el consensuado popularmente criterio del gobierno: otra mirada en y sobre "el mundo", ese gran género literario, del que se ha apropiado el cine. Y cuando decimos El Cine, decimos, claro, Estados Unidos. El resto son versiones del cine de Estados Unidos. El problema es que "el mundo" ofrece un menú acotado a otro realismo periférico, que se queda, apenas, en el prólogo: Bircs, Doña Clotilde. Es de difícil pronunciación, y escrito lleva un Por Sus Siglas En Inglés que le da al escriba un cierto aire de viajado, de sabiondo, de galera.
¿Llevará la crisis internacional a moderar el entusiasmo Bircsmano? Quién sabe. Por lo pronto, la brasilinguería, tan en boga en las estudiantinas universitarias, generará, presumiblemente, sospechas. Es que ahora hasta la presentadora del clima dice que en Brasil hay sol mientras acá llueve a lo loco. La brasilinguería es la exageración de una tilinguería en decadencia: supo ser Francia, hasta no hace mucho, el faro que ilumine nuestro acceso al sabido, al mundo mundial, al cosmos de los buenos, oh, la vieja y perfumada Francia. Traía, el Lemon Diplomachic, un suplemento, sobre Francia y Argentina, desde distintas miradas disciplinarias, todas exageradas y pueriles, pero qué bien se sentía uno!
Ahora, la brasilinguería....bue, nos estamos emberretizando un poco, Doña Clotilde. El realismo periférico sobrevive, como las marchas de grandes proezas militares (inventadas, para inventar nuestro país), en las radios y las fechas patrias, y se le opone una periferia resignada, es lo que hay. Tampoco podemos hacer mucho.
Pero, Doña Clotilde, usted que ha viajado a través de la pantalla del televisor, por tantos mundos, tantos niños, usted que sabe: ¿no es acaso Guillermo Polémico Moreno, un tipo sensato a la hora de calibrar las relaciones de fuerza correctas, más allá del sensiblerío que rebuzna en las radios, sea añorando el realismo periférico, sea alabando el brasilinguerío? Me parece que sí. Y Timerman, Doña Clotilde, tiene una visión más precisa sobre los pesos y contrapesos de las distintas miradas que conviven sobre la política exterior, al interior del kirchnerismo, el único lugar válido para discutir seriamente. El resto mira en la tribuna, chilla o escribe cartitas de amor a las embajadas. Una miserable cohorte de pelotudos que no la ven ni pasar pero hablan de que estamos, Doña Clotilde, "aislados del mundo".
Como si acá no se siguiera viendo El Chavo del 8.
Con la misma nostalgia por el mundo que fue, que fuimos, cuando estuvimos, tan en contra. Con la revolución a la vuelta de la esquina. Diciendo un montón de imbecilidades sobre "el mundo". Y ahora, Doña Clotilde, agarrándonos con los jóvenes, que no entienden nada, como sí entendimos nosotros, la juventud maravillosa. Good Bye, Firmenich. 

ohhhhhhhhhhhhhh


Es raro.



Es curioso, bah. Queda medio choto empezar una oración con "es curioso". Nadie anda -yo no, por lo menos;  y soy tan ególatra que si yo no, entonces nadie- diciendo por la vida "oh, que curioso" si encuentra, por ejemplo, a una prostituta atada debajo de la cama o el perro ahorcado contra los cables de alta tensión, no, tampoco si piensa "oh, qué curioso; El Hijo De alfonsín terminó siendo un verdadero crápula inescrupuloso" no, no es así la cosa. Pero, decime si no es verdaderamente curioso el efecto ordenador del escenario político las internas primarias que, como es norma, fueron denostadas por las derecha mediático-política, y sus principales voceros (que ahora reclaman renovación política, sin renovarse ellos). Hasta el punto que la derecha quedó medio nada. Casi la mitad del tiempo que tenía la derecha para hacer campaña, se la pasó siguiendo las directivas de las corporaciones de medios concentrados, a la tumba, a la misma tumba que fueron a parar derechito el 14 de agosto.
Entre las boletas únicas-que el estadista soviético de Santa Fe no sabe a quién le mandó de manera directa a imprimir   -pero no duda en calificar el paraíso terrenal y el show de showlender, la mitad del tiempo de la campaña, hacia la nada. La mitad del tiempo gastado en histerias inconducentes.
El estado nacional financia la publicidad televisiva y radial de los partidos políticos. Sino ya habrían tirado la toalla. Pero eso también sirvió para movilizar un poco los monotributos diversos de la derecha, en desacople al coro sumiso de esa escribanía del decir que llevó a un callejón sin salida a los reaccionarios.
Pero lo curioso, lo verdaderamente curioso, es que esa misma conducción colegiada -la del Grupo Clarín- mientras los seguía conduciendo de las narices al abismo, los insultada, los trataba, a los fragmentos del Grupo Aea, como verdaderos pelotudos. Pidiendo la gran Tamborini-Mosca.
¿No es mucho?
¿No es verdaderamente curioso?
¿Qué opinan las escuálidas militantes del peronismo conservador, del radicalismo, del socialismo estanciero; de esto; no es verdaderamente curioso?


martes, octubre 04, 2011

La crisis internacional




Sí, Doña Clotilde, es cierto. El mundo está convulsionado. Pero, también, cómo contarle, Doña Clotilde, el mundo, cuando yo era chiquito y usted ya vieja -si es que, como creía cuando yo era chiquito, usted siempre fue vieja- era distinto. Los países remotos -con el tiempo sabría que pertenecían al bloque soviético- eran salvados por MacGyver o Brigada A; la vecindad del Chavo del 8 era el mundo entero.
Las noticias sobre el mundo, sobre el globo, viajaban con la lentitud de los 80 días de Julio Verne, China era un lugar prohibido, África un continente dolido. Las cosas no han cambiado mucho. China sigue siendo un lugar prohibido, pero reino global del libre mercado, paradojas, aún gobierna el partido comunista y tampoco ahora hay elecciones, África sigue dolido y las guerras imperiales ahora tienen rostros -sospechosos- de ritos musulmanes, el mundo es algo más chico, todavía dan los capítulos de El Chavo (los mismos, de hecho, creo que la mayoría de los chicos de Paraná no saben que usted, Doña Clotilde, ha muerto). El mundo socialista se cayó. Resucitaron las etnias, las religiones, o sea, las guerras civiles y los genocidios, el iluminismo, las promesas de la modernidad, ahora, se han vuelto utopías. Pero también ha avanzado el lugar de la mujer, también se come, se alimenta, cada vez más gente y cada vez más gente consume y vive más, aunque las desigualdades sociales crecen, Doña Clotilde, también se ha secularizado la vida cultural, se han debilitado las causas ideológicas de los genocidios -no los genocidios, ay, si supieras quién es el Premio Nobel de la Paz, te reirías- y tenemos muchísima, pero muchísima información. Entonces, todo lo que ocurre, es narrado, contado, por grandes multimedios (un poco como era antes, pero han cambiado un poco las tecnologías) al instante. Hay algo que los economistas llaman "financiarización de la economía" y provoca desbarajustes y crisis cíclicas en el capitalismo. Como siempre. Pero no hay, hoy, ningún cuestionamiento serio al capitalismo. Cosas que pasan, Doña Clotilde. Ahora cada crisis augura el fin del mundo. Hay cierto oscurantismo, reflejo de esa secularización, que se traslada al catatrosfismo financiero. Crisis, crisis, crisis. Una gran crisis. Ganas de crisis. Un mundo enloquecido. Como siempre, Doña Clotilde. Pero ahora sabemos más. Aunque desconfiamos menos. De las fuentes de información.
Usted se reiría, Doña Clotilde, si viera este panorama seco y distanciado que le cuento. Acá, uno pasa por boludo si no pone rasgos graves al hablar de lo terrible que está el mundo hoy. El mundo está terrible, Doña Clotilde, como siempre, pero ahora sabemos más. O creemos que sabemos.