lunes, febrero 06, 2012

Lanata.

Hoy empezó Lanata en radio Mitre, del Grupo Clarín. No pude escucharlo, pero lo iban comentando en Twitter. Y me divertía. Me divierten las discusiones, las peleas, las incomodidades, esas cosas. A mí me divierten. Lanata le va a tirar con todo al gobierno, está sacado de odio, y perdiendo un poco de peso. En la sociedad. Su palabra está un poco desgastada. Pero viene bien. Es saludable. Lanata forma parte de la construccion liberal del sentido de común (de derecha) y hace hincapie en cosas menores, pequeñas, pero a la vez, necesarias. Los funcionarios corruptos, por ejemplo. 
Se necesita un periodismo que haga hincapié en eso, que investigue. Nosotros, los que siempre acentuamos el rol de las grandes empresas en ese entramado (incuidos Clarín, por ejemplo) de algún modo, complementamos. El periodismo ha crecido en calidad. Por que ha crecido la sociedad: el kirchnerismo puso sobre la mesa cuestionamientos y preguntas que no tienen vuelta atrás. Y puso sobre la mesa la necesidad de democratizar los medios de comunicación. Es ésto. La pluralidad. Hay que bancarsela, hacer un ejercicio de aprendizaje. Aunque te llamen nazi, aunque te digan que todo lo que pensás es por guita, aunque discutamos todo, aunque peleemos por la representación conceptual en el escenario social, o por eso mismo.
Lanata le va a dar valor a la discusión. Y creatividad. Significa un desafío, el desafío de los que nos ufanamos ni más ni menos que de comprender la realidad. Lo que hay es mejor que lo que había.
Y después que sigan las pasiones y las batallas. Después que siga la vida, lo de siempre.

Majul sobre Lanata

martes, febrero 22, 2005

Lanata no sabe ni contesta

Lanata no sabe y no contesta.
Esa es la conclusión que se puede sacar después de la nota que le hizo Sebastián Wainraich para Indomables, ayer a la noche. El Pelado le preguntó algo así como:
-¿Navegás por Internet?
Y Lanata, un poco más gordo y desaliñado que de costumbre, se rió y respondió:
- No seas boludo...de eso no quiero hablar.
- No...quería saber si habías entrado en la página luismajul.com...donde hablan de vos.
Lanata no dijo si era verdad o era mentira que Fernando De Santibañes, número uno de la SIDE durante el gobierno de Fernando De la Rúa, le hubiera prestado plata. Sólo se dedicó a impresionar al auditorio para recordar que me inició un juicio penal por injurias y otro civil para donarle la plata no sé a quien. Si Lanata respondiera algunas preguntas precisas se ahorraría tiempo y dinero. (Y también le ahorraría trabajo a su abogados, quienes a fines del año pasado le ofrecieron a los míos una "salida elegante" para conciliar nuestras supuestas diferencias.)
Las preguntas son las siguientes:
1. ¿Es verdad que Fernando de Santibáñes te prestó dinero para financiar, entre otras publicaciones, la revista masculina Ego?
2. ¿Es cierto que, a pesar de los reclamos del ex funcionario, no le devolviste los cientos de miles de dólares que te prestó?
3. ¿Es verdad que el financiamiento se concretó en una reunión de la que participaron vos, el excelente periodista Miguel Brascó, Carlos Becerra y el propio de Santibáñes?
4. ¿Es cierto que, como consecuencia de ese financiamiento, De Santibáñes habría gozado de un trato periodístico diferente, por lo que algunos periodistas de la revista ahora llamada Veintitrés se sintieron censurados?
Si esta lista de inquietudes no fuera suficiente, propongo un careo entre de Santibáñes y Lanata, y el testimonio de periodistas y administrativos que con gusto se presentarían a declarar en la causa.
Pero son preguntas fáciles de responder.
Como son fáciles de responder algunas de las preguntas que algunos periodistas me hacen sobre Lanata.
En el próximo envío las sintetizo.
PD: Es mejor que, en vez de gastar plata en abogados, se dedique a pagar la plata que le debe a su ex amigo Adrián Paenza, a levantar los cheques rebotados que emite su productora por el embargo que le dictó la AFIP o a saldar parte de la deuda que mantiene con sus acreedores por la que se hizo quebrar a su empresa ( Un claro ejemplo de seudo empresario rico con empresa pobre ).

domingo, febrero 05, 2012

¿Ajuste o sintonía fina?


¿Ajuste o sintonía fina?

 Por Lucas Carrasco

La quita de los subsidios provoca que algunos usuarios tengan que pagar más por los servicios públicos domiciliarios y de transporte.  En el debate económico, esto se puede llamar ajuste o actualización, pero en lo concreto se trata de un aumento del dinero que cada usuario invertía en esos servicios.  
Todas las tarifas estaban congeladas desde el año 2003, basta recordar cuánto era el salario que cada uno cobraba hace 9 años, o cuánto salía un café, una entrada a la cancha o cuánto uno dejaba en la parroquia. Mientras ocurrían los aumentos, tanto de los precios como de los salarios, muchas tarifas controladas por el gobierno quedaron, en cambio, congeladas. Si uno calcula el porcentaje de aumentos de precios en varios productos y de aumento salarial en un conjunto de personas (la familia de uno, por ejemplo) va a notar que el porcentaje de aumento de las tarifas es menor.
El problema económico se originó cuando el crecimiento de los salarios y de los precios dejaron desfasadas las tarifas congeladas. O sea, habían crecido tanto los precios de la economía –también de los costos de esos servicios específicos- que era cada vez mayor la cantidad de dinero que el gobierno tenía que poner para mantener esas tarifas, volviéndose de a poco injusto, porque el conjunto del gasto y la inversión del estado sostiene a la vez muchas variables como las escuelas, las políticas sociales, la asignación universal, las deudas de los anteriores gobiernos, los hospitales, etc.
La electricidad en mi casa de Capital era cinco veces más barata que la que paga mi abuela, jubilada, en Paraná.  Hace algunos años, cuando existía un alto desempleo, mi abuela ya estaba jubilada y ganaba más que yo. Hoy, es al revés. Porque hay más empleo, por lo tanto salarios más altos, etc. Hoy en una cena me podía gastar prácticamente lo mismo que la boleta de un mes entero de electricidad.
Pero mientras tanto, además, no sólo la ecuación energética cambia en el mundo a cada rato (el valor del petróleo se define en las Bolsas de Comercio y en los cuarteles generales, ni más ni menos) sino que aumentaron, por suerte, los costos para las empresas. ¿Por suerte? Sí, aumentaron los salarios de los trabajadores de EDESUR y EDENOR, los del correo que me mandan la boleta, los bancarios donde voy a pagar, etc.   
Los controles a las importaciones no son un invento de este gobierno en la Argentina ni en el mundo, al contrario, los gobiernos neoliberales los anularon como una rareza que produjo la debacle de la industria, con sus costos sociales en el empleo y el salario, y en la economía toda.  Esa economía que nos hacía cantar “¿Dónde hay un mango, viejo Gómez?”
Basta pensar en el trabajo de cada uno y cómo la importación abierta en un mundo en crisis podría, rápidamente, reemplazarnos a nosotros como trabajadores. En mi caso, mi trabajo es estudiar durante la semana, entender las noticias, buscarlas y contárselas a usted los domingos. Pero si el monopolio de Clarín en el papel o la importación abierta a países que pagan salarios más bajos o en monedas devaluadas no se hubiera solucionado, habría menos trabajadores que harían posible que usted nos leyera. Y este diario quizás se vería obligado a tener menos páginas y yo a trabajar de otra cosa.
La regulación de las importaciones es, además, una medida que están tomando todos los gobiernos en el mundo para proteger, ante la crisis mundial, sus propias fuentes de trabajo.  El gobierno argentino, como es natural, intenta proteger las fuentes de trabajo de los argentinos.
Si se mira más en fino, la regulación de las importaciones, los derechos de exportación para productos sin elaborar (las llamadas retenciones, que paga, por ejemplo, la soja a granel, sin elaboración. Es una alícuota muchísimo menor si la soja es en aceite: porque su procesado implica muchos más trabajadores argentinos y sale, por eso mismo, mucho más caro vender aceite de soja que la soja a granel, que casi no emplea trabajadores gracias a las tecnologías vigentes) las reservas del Banco Central, el subsidio a las tarifas, el estratégico desendeudamiento son políticas económicas que acompañan el valor del dólar. La cotización del dólar, de suma importancia para el comercio exterior, tiene que ver también con el trabajo argentino. La mayoría de los trabajadores no compramos dólares, pero el valor de esta moneda, aunque no lo sepamos, determina también nuestros salarios, nuestro trabajo, etc.
Suena un poco amargo que sea el dólar quien marque nuestro futuro laboral para los que no compramos dólares, pero además porque quienes juegan a la bicicleta financiera son los banqueros, los propietarios de grandes fábricas y grandes extensiones de campo, los organismos multinacionales y los gobiernos extranjeros. La sintonía fina lanzada por la Presidenta busca adecuar justamente todas las herramientas posibles, las anteriormente nombradas, en pos del mismo objetivo macroeconómico, que nos parece tan lejano, tanto como de la vida cotidiana: nuestro trabajo, sin ir más lejos.  Y que no sean solamente los grandes jugadores de la economía del mundo quienes definan nuestro futuro.
Hasta estos días, la crisis mundial más dura que vivió el capitalismo fue durante fines de   la      década del 20 y el 30. En Argentina coincide –y no casualmente-con el primer golpe de estado militar, que derrocó al gobierno democrático de Yrigoyen. En el mundo, esa crisis fue detonante del ascenso del nazismo, del fascismo, de dictaduras y guerras, hambrunas y desesperación. Esa crisis fue de “sobreproducción” es decir, políticas económicas que empobrecían a los trabajadores y entonces nadie podía comprar lo que se producía.
La actual crisis mundial es de carácter financiero y abarca las deudas externas de los países, principalmente europeos (pero no solamente). Es decir, por ahora, es una crisis distinta, que la Argentina soporta sin mayores pesares por el desendeudamiento que inició el expresidente Néstor Kirchner y continúa Cristina.  Pero las recetas neoliberales que en Europa se están tomando –haciendo los clásicos ajustes para pagar la deuda, que en Argentina vivimos en los años 90- pueden derivar en una crisis de “sobreproducción”. O sea, por ejemplo: el país X fabrica bicicletas que vende a la Argentina y compiten con las fábricas nacionales, hay un ajuste en ese país que rebaja los salarios de la fábrica de bicicleta, con lo cual pueden venderlas más baratas; peor aún, como el ajuste salarial se dio en todos los trabajadores del país X esos trabajadores postergan la compra de bicicletas, entonces la fábrica tiene más “stock” y las trae a mitad de precio que las bicicletas hechas en Argentina. En este caso, habría “ajustes” en las fábricas de bicicletas Argentinas, reducción de turnos, etc, porque se fabricarían menos bicicletas porque la gente busca las importadas, que son más baratas.  ¿Cómo salir del círculo vicioso? Controlando la importación de bicicletas.
Los neoliberales objetarían –es lo que le objetan a Cristina ahora- que de ese modo no se perjudican los trabajadores de las fábricas de bicicletas pero sí lo otros, por ejemplo, este periodista, que no puede comprar  las bicicletas más baratas (la verdad es que mi poco espíritu deportivo afecta la industria nacional, ja).  Claro, el problema es que si abren la importación de bicicletas, ¿por qué no la del papel para diarios?, pero además, si quedan sin trabajo los fabricantes de bicicletas lo joden a mi tío, que es ingeniero en seguridad industrial, y si hay más trabajadores desocupados quizás se vendan menos diarios  (Crónica, justamente, el preferido entre los trabajadores) y si hay más trabajadores en la calle dispuestos a un menor salario pero conseguir laburo, seguro le bajan el sueldo a mi hermano en su fábrica, que va a aceptar para no quedarse sin nada. Lo que ya vivimos tantas veces los que ya no somos jóvenes. Y todo porque yo quería aprovechar las bicicletas a precio de saldo del país X.
Lo mejor, es justamente, controlar las importaciones. Pero no restringirlas.  Porque si el país X no nos puede vender ninguna de sus bicicletas, los fabricantes nacionales, que siempre fueron pícaros, la van a vender con precios altísimos bajo cualquier excusa. Si eso pasa, basta “liberar” una cantidad de bicicletas del país X, más baratas, para poder regular el precio de los fabricantes nacionales.
Los grandes lineamientos de la economía tienen relación con nuestra vida cotidiana, por eso es fundamental comprenderlos y saber valorar correctamente. Sobre todo porque muchas veces los economistas hacen difícil la comprensión de las cosas.  Algunos, incluso, de mala fe. Porque trabajan de lobistas de bicicletas del país X. Otros, porque su jerga es sólo para iniciados. Pero yo no lo puedo echar la culpa a los economistas por haberme comprado una bicicleta que duerme en el balcón esperando mi espíritu deportivo que no aparece. Qué lástima.
Publicado en Crónica. Firme junto al pueblo

Con la Patria al hombro.

Cabeza de chorlito

Pity Alvarez

Pity Alvarez

@pityalvarezok
pity alvarez. vieja loca. lugano´s child. fan de roberto gomez bolaños.
Pity Alvarez
aveces la vida te golpea un poco pero no ay qe bajar los brasos porqe todo lo malo pasa y es aprendisaje porqe el tiempo es el gran profesor
Pity Alvarez
yo no voy a decir no se drogen porqe capas se tienen qe drogar yvivir ese viaje pero cuando la droga ya no t deja sonreir es tiempo de parar
Pity Alvarez
capas ay gente qe te despresia porqe tenes problemas con las drogas pero el despresio de esa gente es el mejor elogio
Pity Alvarez
la droga es rica y capas parese qe es liberadora pero eso es mentira la droga es una carcel qe se lleva todo y de la qe es muy dificil salir
Pity Alvarez
yo aveces tengo problemas porqe aveces me cuesta un poco aguantar como es el mundo
Pity Alvarez
es asi capas se te ocurre una re cancion pero por ay te da ganas d ir al baño yen el baño lees una revista y por ay te re olvidas la cancion
Pity Alvarez
yo una ves hise la mejor cancion qe hise pero estaba en la cama yno tenia ganas de levantrme para grabar ydespues ya me la olvide la cancion
Pity Alvarez
yo tambien hago canciones qe es lo mas importante lo qe pasa qe aveces capas me olvido de hacer las canciones y se me olvidann las canciones
Pity Alvarez
si ay cosas qe no entiendo son los chinos y los enanos son criaturas muy extrañas como qe dios las hiso sin ganas ylas dejo a medio terminar
Pity Alvarez
marilin manson antes de ser marilin manson era hombre y era mimo
Pity Alvarez
los mimos como qe hacen como qe hacenn pero no hacen los mimos amagan ser personas pero son apenas estatuas tristes qe se mueven y respirann
Pity Alvarez
a mi me conto unmuchacho qe en china a los mimos se los comen igual qe a los perros los chinos medio qe se comen todo igual esos chinos
Pity Alvarez
capas uno ve un mimo ymedio le da ganas de matarlo y cortarlo en pedasitos pero por ay ay qe pensar qe un mimo capas tambienn es un humano
Pity Alvarez
yo no entiendo eso d los mimos qe se quedan quietitos ydespues hacen para un lado hacen pra el otro los mimos yo nose para qe existe un mimo
Pity Alvarez
capas la gente te dice qe tal cosa te hace mal o qe es peligrosa pero se olvidan qe siempre donde esta la enfermedad tambienn esta la cura
Pity Alvarez
el twity te re desaparese lass palabras es reloco el twity
Pity Alvarez
la vida se puede terminar en un ratito
Pity Alvarez
por ay todo el sentido de la vida esta en un pperro qe se esta muriendo en la callle ymuchos lo dejan morir o le dan una patada
Pity Alvarez
por ay estaria bueno entender uncachito el sentido d la vida pero capas dan algo bueno en la tele y medio lo dejas para despues yte olvidas
Pity Alvarez
no es lo mismo estar pila pila qe estar medio duracel

Cerrá bien cuando te vayas, corazón (2)


El viejo modelo sindical hace agua: posterior al primer gobierno de Perón hubo divisiones en los Confederales, y en la CGT, divisiones importantes, regidas por el carácter conciliador con las dictaduras o gobiernos antidemocráticos de la UCR, frente a otras posturas sindicales combativas. La política pendular de Perón, a la vez, dotaba de elementos novedosos a esta trama. En relación a las fragmentaciones preperonistas.
Antes del primer gobierno de Perón, cuando el sindicalismo era prácticamente ilegal y muy marginal políticamente, las distintas confederaciones se regían, o sea, se dividían, por cuestiones políticas. Y es que el carácter, digamos, reivindicativo y sectorial estaba restringido en la práctica (dicho académicamente: no les daban bola), por eso la visión política cobraba mayor relevancia.
Hoy existe la CGT Azul y Blanca de Barrionuevo, las 62 Organizaciones Peronistas de Momo Venegas (que actúa de hecho como una especie de mini CGT, aunque no lo sea formalmente), la CTA de Yaski y la ATC de Michelli y la mayoritaria CGT, o bien, la conducción de la Confederal del Transporte (Moyano más las patronales y algunos sindicatos amarillos y otros serios pero minoritarios) de la CGT.
Paralelamente, ha crecido, muchísimo, la práctica concreta del ejercicio del sindicalismo. No sé de números, ni sabría de dónde sacarlos, pero mis amigos sirven para esta evidencia: personas de mi edad que por primera vez ven un delegado gremial en las pequeñas metalúrgicas, en las obras en construcción, en las tercerizadas que proveen al estado, en los comercios. Un fenómeno que, en la microfísica del poder, modifica la mirada -la repolitiza, diría, a mediano plazo- sobre el mundo de nosotros, los trabajadores. Por que yo soy un viejo zorro haragán que me las rebusco para no esforzarme, pero no me queda otra que situarme socialmente en el mundo del trabajo. Más cuando, Cherubito se niega tajantemente a mantenerme, muy mal, querida, desde acá te lo digo. Un hombre de ideas, como yo, que tiene la receta para salvar el mundo, no puede gastar su delicada espina dorsal en cosas tan chabacanas como el trabajo. Dios me libre.
La fragmentación laboral parece un proceso complejo, superpuesto a esta narrativa. Pero en lo social, que no es una totalidad ni es estable, sino que se parece bastante más a la vida, los distintos planos estáticos del análisis se funden confundidos en una vorágine que sin embargo conserva inteligibilidad. Mierda, qué oración me mandé. Y encima tengo que trabajar, un pequeño genio como yo, la puta madre. (Lo de pequeño fue una concesión: vieron, soy humilde).
Los trabajadores de mi edad, mis amigos, la gente del barrio, diseminada por distintas ciudades, siempre estuvieron vinculados al mundo cultural del peronismo, pero existía una especie de no lugar histórico, el menemismo. ¿Hoy son kirchneristas (o antikichneristas) o peronistas?
Creo que se trata de kirchneristas. Que el peronismo es, para nosotros, el menemismo. Que el sofisticado debate de separar la realidad del peronismo, no cuaja en las generaciones intermedias de trabajadores de base. Pero me puedo equivocar. Bah, no, por que soy perfecto, bah, casi perfecto, pues la conciencia de la perfección me trae el defecto de la falta de modestia, oh vieja dialéctica marxista, que me humaniza, porque me impide, esa conciencia del yo en el devenir arrojado del mundo, ser una totalidad perfecta. Gracias, Sartre.
Las cuatro centrales sindicales, o las cinco, son dirigidas por un peronista: Hugo Yaski es peronista de Sabatella y Perón y Evita, Luis Barrionuevo es peronista de Menem y de Perón y Evita, Pablo Michelli es peronista de Hermes Binner y de Perón y Evita, Hugo Moyano es peronista de Kirchner (hasta nuevo aviso) y de Perón y Evita, Tío Tom Venegas es peronista de Duhalde y de Perón y Evita. Traducido, ninguno tiene capacidad de hacer política, en el sentido grande del término, de manera preponderante. Lo digo con mucho amor por todos, eh.
La lucha política, tulipanes delicados, va definiendo el cuadro sindical, a veces con más intensidad, otras con menos.
Sin embargo, Moyano insiste en un doble movimiento: renunciar al cargo en el justicialismo bonaerense y acentuar un perfil sectorial, con reclamos fiscales para los trabajadores de cuello blanco. 
¿Cuál es la fuerza que tiene el kirchnerismo en este cuadro de fragmentación sindical? Punto uno: no hay fragmentación sindical, sino repliegue hacia el propio sindicato e impotencia política, que se expresa en la existencia de varias centrales. Pero el kirchnerismo, básicamente, es la única fuerza política que tiene delegados en todas las centrales, y que son mayoría en el conjunto de delegados. Entre otras cosas, por eso no tiene agrupaciones propias. Ni, calculo, las tendrá. No existe la necesidad. Por ahora.
Y en un plano más general, ninguna de las centrales sindicales tiene capacidad de organizar una política abarcativa, no sólo por lo dicho acá, sino por lo dicho en el post anterior, en relación a la incapacidad sociológica de atender reclamos que abarquen una mayoría de los trabajadores, gremios, ramas de actividad y culturas laborales.
Esta situación se acentúa en el detalle: Moyano conduce un gremio particular. Estratégico en su capacidad de presionar todos los eslabones de la producción (la industrial, la de servicios y la legitimidad estatal) pero cuyos trabajadores están estructuralmente aislados unos de otros, por lo tanto, en un marco de relativa debilidad reivindicativa. Trabajan manejando. Se encuentran a almorzar, tres o cuatro veces al trimetre. Y parten a recorrer los caminos. Tienen relación directa con el dueño del camión en muchos casos. Flotas viejas. Empresas grandes de cargas. Familiares que se dedican al mismo oficio. Contacto con despachantes, changarines, productores, jefes de plantas, mafias de las rutas. Dispersión. Mi hermano mayor fue camionero. En su camión. Un mundo autocentrado. De poca legibilidad, digamos, clasista. Donde el mundo laboral no es clásicamente una pirámide (como en la UOCRA, donde uno es maestro mayor de obras y hace el trabajo de la vagancia de arquitectos, pero la mayoría son medio oficial o albañiles llanos) sino algo más diluido, y extenso. Corazones.

Vienen por el agua pero a punto para el mate


(Argentina es el principal proveedor de limones del mundo, muchas de las compras son por parte de la Coca Cola, cuyo producto principal de nombre homónimo, lleva jugo de limón. )

Escalofríos

Un modelo agotado

El megaoperativo de Casal contra “el delito y la droga” es una apurada defensa publicitaria de un modelo en crisis terminal. El vicegobernador Mariotto, apoyado por Nilda Garré, desbarató una organización de Florencio Varela que traficaba y mataba con protección policial. Garré resguardó en Gendarmería, para que no los mataran, a tres detenidos que vieron a los penitenciarios matar a golpes a otro preso en la U46. Casal tuvo que entregarlos y montó un Operativo Distracción.


 Por Horacio Verbitsky
El ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, alcaide mayor Ricardo Casal, montó un apurado show publicitario para defender un modelo de gestión policial y penitenciario agotado, que en pocos días produjo dos episodios tremendos, con sendos asesinatos de hombres pobres jóvenes: el asesinato de un pibe en Florencio Varela por una organización de narcos con protección policial y la muerte a golpes y patadas por funcionarios del Servicio Penitenciario Bonaerense de un joven detenido en la cárcel de San Martín. Ambos fueron esclarecidos con la injerencia del gobierno nacional, junto con organizaciones de Derechos Humanos y/o de militancia política y barrial, y señalan un modelo distinto de gestión que cuestiona en la práctica a Casal. La apuesta del ministro es que los crecientes niveles de violencia extra e intramuros generen adhesión en otros sectores de la sociedad, asustados por la psicosis de la inseguridad y tolerantes con cualquier medida de discriminación represiva contra la población penitenciaria o la de los barrios humildes de los que proviene ese ganado humano.

Con Z de zonzo

Ambos casos coincidieron con el tercer aniversario de la desa-parición de Luciano Arruga y el primero de los asesinatos cometidos en José León Suárez, siempre por personal de la bonaerense. Casal obstruyó la investigación sobre Arruga, al retacear el uso del único geo-radar del país en un terreno en el que se presumía estaba sepultado Arruga y sobre el que avanzaba la construcción de un edificio. También inventó una versión fantástica sobre una banda criminal que habría hecho descarrilar el tren en José León Suárez para saquearlo. El viernes, Scioli dijo que los asesinos habían sido “dos policías irresponsables”, lo cual implica desconocer la cadena de responsabilidades que según la investigación del CELS alcanza por lo menos a sus superiores que programaron y coordinaron la agresión y luego falsearon los hechos para encubrir lo sucedido. Entre ellos están los comisarios Mario Briceño y José Antonio Cortez, ambos confirmados y el primero ascendido por Casal.
El mismo patrón de falseamiento de los hechos se propuso ahora, en Florencio Varela y en la cárcel de San Martín, pero la participación federal se lo impidió. Apeló entonces al segundo capítulo del manual. Cada vez que queda en evidencia la vinculación de funcionarios policiales o penitenciarios con redes delictivas, Casal recurre para taparlas a otras formas de ilegalidad, de mayor consenso social. Centenares de efectivos caen de madrugada sobre un barrio popular, allanan domicilios con o sin orden judicial, rompen puertas y muebles, maltratan a mujeres y niños, detienen a decenas de personas por averiguación de identidad, con lo que complican su situación laboral, y hasta colocan armas y sustancias estupefacientes, que luego se presentan como decomisados en el megaoperativo. Esta vieja práctica policial de “hacer estadística”, inflando números de cualquier manera, ha sido elevada a la categoría de instrumento político. Esto fue evidente este jueves, cuando además de acompañar a Casal en la revista de las armas y vehículos secuestrados y anunciar un nuevo golpe contra la droga y el crimen organizado, Scioli inauguró las refacciones de un polideportivo, entregó equipamiento médico y escrituras de viviendas, y firmó créditos para diversas obras. Los casos imaginarios más recientes ocurrieron en diciembre, cuando el gobierno provincial anunció que había secuestrado el mayor cargamento de cocaína de la historia y detenido al segundo jefe del cartel mexicano de Los Zeta. En realidad se trató del bluff más grande de la historia y las únicas Z son las del zonzo que pensó que semejante invento podría pasar sin consecuencias. La comunidad de inteligencia nacional e internacional no tenía registrado a ese presunto jefe de la organización más observada, no había pedidos de captura vía Interpol, ni actuaciones previas de la bonaerense sobre él. Una agencia estadounidense envió una delegación a la Argentina para verificar de qué se trataba. El tema fue sepultado en el olvido y el comisario general Roberto Castronuovo, que había sobrevivido al caso Candela pese al involucramiento de uno de sus confidentes, perdió su lugar en Investigaciones.

La muerte de El Pelado

El 11 de diciembre, Santiago Mont invitó a subir a su auto para tomar unas cervezas a Carlos Gabriel Fretes, El Pelado, de 22 años. Ambos eran vecinos en el barrio Agustín Ramírez, de Florencio Varela, que surgió hace casi veinte años de una larga lucha popular por la tierra. El cuerpo del Pelado apareció al día siguiente en un descampado de Longchamps, con signos de crueles torturas, tajeado, quemado y con la cabeza partida con una mole de concreto. Una organización ejemplar de la zona, el Centro Angelelli, que edita un periódico, prepara una radio y organiza una red de centros comunitarios en los distintos barrios de Varela, atribuye el crimen a una organización de narcos, con protección policial y ramificaciones políticas. El abogado del Centro Angelelli, José Luis Callegari, conocía al hermano mayor del Pelado, el militante social Lisandro Fretes, de 28 años. Montt era el lugarteniente del capo de la red de comercialización de estupefacientes, el puntero político Américo Claudio Mena, quien también controlaba varias cocinas en comercios del barrio. Luego de una detención por homicidio, Mena llegó desde Lanús, donde su referente político fue Manuel Quindimil. Mena y Montt viven calle de por medio, en las únicas casas ostentosas de un barrio cuya única necesidad satisfecha es tener un nombre. Los autos y camionetas de lujo con hombres mayores bien vestidos y adolescentes pobres superproducidas son los indicios ostensibles de la venta de drogas y la prostitución infantil, que constituyen el ominoso horizonte de la juventud. Nadie puede entrar ni salir del barrio sin conocimiento de la comisaría 2ª de Varela, cuyo jefe llevaba allí 14 años, algo imposible sin un acuerdo extralegal. Mena, quien disputó la conducción de una asociación vecinal, a través de la cual se vinculó con el Director de Integración Comunitaria, Jorge Roldán, acusaba al Pelado por un robo de dinero y drogas de su casa. Cinco meses antes habían tenido un incidente en la calle: Mena le pegó, le reprochó haber dicho que era un narco y dijo que había querido robarle un camión. Callegari puso el caso en conocimiento del CELS. En varias reuniones con vecinos, dos de sus directores, Paula Litvachky y Diego Morales, reconstruyeron los hechos. La clave fue Lisandro Fretes, quien se reconoce como heredero de las luchas por la tierra que protagonizó su padre. Lisandro recorrió casa por casa del barrio en busca de testimonios y logró hablar incluso con los pibes y las chicas que estaban en la casa de Montt, cuando torturaron al Pelado para que confesara una delación que negaba haber cometido. Varios testigos contaron que la noche siguiente al homicidio policías de la 2ª retiraron bultos de la casa de Mena durante un apagón que duró 15 minutos y los llevaron a la comisaría, en autos del dueño de casa que hicieron conducir a pibes del barrio. Allí esperaba Mena antes de fugarse. También hubo un intento de prender fuego a ambas casas. Junto con vecinos indignados, participaron desconocidos. La fiscal de Lomas de Zamora, Mariana Monti, había ordenado custodiar la casa de Montt, donde mataron al Pelado, pero la policía la desguarneció. Lisandro Fretes contuvo a sus conocidos y los organizó para que impidieran que en el tumulto alguien contaminara pruebas del crimen. Esta historia fue narrada por sus protagonistas al vecino más famoso de la zona, el flamante vicegobernador Gabriel Mariotto, quien visitó la humilde casa de los Fretes en enero. Llegó junto con los senadores Cristina Fioramonti de Kunkel, Santiago Carreras (de La Cámpora) y Sergio Berni y los representantes del Centro Angelelli y del CELS. El intendente Julio Pereyra había recibido a la familia Fretes pero sin permitir que ingresaran los abogados del CELS ni del Centro Angelelli. Pereyra ofreció una reunión con el comisario de la 2ª, pero Lisandro la rechazó. Se refirió a los problemas que tuvieron con la policía todos los vecinos que denunciaron a Mena, al nulo resultado de todos los allanamientos, al funcionamiento de varios bares para la venta de drogas que nunca fueron molestados por la 2ª y a los pedidos de coima denunciados por 18 comerciantes. Inquieto desde el comienzo, Pereyra llamó entonces al jefe distrital de la policía de seguridad y dijo que si en esa instancia no se resolvía el caso, él hablaría con el gobernador. Prometió iniciarle un sumario a Roldán y se quejó de que nadie le había informado de sus relaciones con Mena ni de las prácticas de la comisaría 2ª. Una vez que Pereyra se retiró, el Secretario de Gobierno recibió la información sobre las necesidades edilicias y de iluminación de los barrios que le transmitieron Fretes y Callegari. Sabía que el CELS había pedido a Mariotto que recibiera a la familia. “El caso es grave y justifica una amplia intervención política”, le respondió Diego Morales. Después de escuchar a Fretes, Mariotto reclamó la intervención de la comisaría 2ª, de la que ya había sido relevado el jefe de calle, Leonardo Druille. El subcomisario, Tomás Rudakoff, había atribuido el asesinato a una pelea entre bandas de narcos. El subsecretario Operativo de Seguridad, Emiliano Baloira, le dijo que sólo dejaría al comisario Roberto Alvarez Damelio, hasta que negociara la entrega del prófugo Mena.
–Ninguna negociación o lo hago público –le respondió Mariotto.
En ausencia de Casal, de vacaciones, Baloira lo consultó con Scioli, quien le ordenó acatar las indicaciones de Mariotto. La comisaría fue intervenida y todo su personal relevado. El vicegobernador hizo algo más: solicitó a Nilda Garré cooperación federal para hallar a los prófugos. Con la información provista por la Gendarmería, que también proveyó en forma transitoria seguridad al barrio, Mena y Montt fueron detenidos en un par de días. Santiago Montt, asistido como defensora por Mariana Pagani, una abogada próxima a Casal, declaró que al Pelado lo mató Mena. Acaso la fiscal Monti avance sobre Roldán más de prisa que el sumariante municipal. La visita pública de Mariotto y Sergio Berni a Nilda Garré el jueves 26 de enero fue para agradecer el apoyo de Gendarmería que completó la resolución del caso. Pero no sólo. Lo sucedido en Varela marca un modelo de intervención territorial que podría replicarse en otros lugares del conurbano.

Diez a uno

Nada será simple, sin embargo. Dos días después, el sábado 28 de enero, una decena de penitenciarios asesinaron a puñetazos y patadas a Patricio Jonathan Barros Cisneros, de 26 años, detenido en la Unidad 46, del sórdido complejo penitenciario de San Martín. Su hermano Diego denunció el año pasado que el personal del SPB sacaba a los detenidos a robar para ellos. En el horario de visitas comenzaron a golpear a Patricio en el patio, a la vista de otros presos y de su propia esposa, Alejandra Gisela González, de 18 años, embarazada. Estaba enojado porque no les permitieron verse en un sitio con mínima privacidad y no ante todos. La piba, que tuvo que aguardar cuatro horas antes de que le permitieran ingresar, fue forzada a salir a la calle y poco después le informaron que su esposo se había suicidado. El prefecto mayor Leonardo Jorge Dziata escribió en el parte oficial que Barros Cisneros esgrimió “un elemento punzante”, mientras le gritaba el encargado:
–Dame visita en una de las celdas porque te voy a cagar a puñaladas. Según la historia oficial, Barros intentó tomar como rehén al adjutor Rodrigo Chaparro quien “procedió a entablar un diálogo” para que “depusiera su actitud hostil”. Como no lo consiguió, “tuvo que utilizar la fuerza mínima e indispensable”. Esto lo enardeció contra el personal que, para controlar la situación, “tuvo que utilizar elementos de sujeción (esposas) y gas pimienta (PPQ)”. Aun así, “una vez reducido”, Barros “logra zafarse” y, “sin mediar motivo alguno, comienza a golpear su cabeza fuertemente contra la rejas para luego caer pesadamente contra el suelo”. También firman el parte tres detenidos que realizaban tareas de limpieza, peluquería y cocina.
La autopsia desmiente la pretensión del suicidio: Barros tenía más de treinta golpes en el cráneo y el rostro, con hundimiento del globo ocular izquierdo y decenas de lesiones en brazos y piernas, “compatibles con mecanismo de defensa frente a un ataque”. Según el médico penitenciario Federico Woodgate la muerte de Barros obedeció a un “paro cardiorrespiratorio”. Esto equivale a decir que está muerto porque se murió, ya que cuando alguien muere por cualquier causa su corazón se detiene y su respiración cesa. Woodgate deja las generalidades y se torna minucioso cuando describe las heridas punzocortantes y las escoriaciones en detalladas partes del cuerpo de Chaparro.
Los familiares que visitaban a otros detenidos llamaron al secretario de Ejecución Penal de la Defensoría General de San Martín, Juan Manuel Casolati, quien fue a la cárcel. Volvió el lunes con el Comité contra la Tortura de la Comisión Provincial por la Memoria, que todos los años publica un minucioso informe sobre la situación en las cárceles bonaerenses, y el CELS. De las 120 personas privadas de su libertad que entrevistaron, ni una aceptó la versión oficial. Dijeron que el lugar estaba repleto de penitenciarios, que se entrenan con pesas en la propia unidad, y que portaban escopetas, por lo que era inimaginable una agresión allí. Pero todos tenían terror de declarar. Aquellos que habían provisto la coartada al Servicio, el encargado de limpieza Martín José Matilla, el cocinero del Casino de Suboficiales Mario Pandianni y el peluquero Victoriano Acosta, fueron amenazados de muerte por los penitenciarios si se retractaban. Casolati pidió hablar a solas con el titular de la Unidad Fiscal de Investigaciones 1 de San Martín, Carlos Insaurralde.
–Hablemos aquí en el patio –le respondió.
–Hay mucha gente que puede escuchar. Tengo elementos sobre una muerte, que involucran al personal –insistió el defensor.
–No me interesa, y no se qué hace usted aquí –lo cortó.
Tampoco se interesó por el caso el Director de Población del Ministerio, Alejandro Santecchia, quien estaba de recorrida por la unidad al mismo tiempo que la delegación del CELS y de la CPM. Santecchia era acompañado por las autoridades pero no entrevistó a los detenidos ni ingresó a Sanidad. Roberto Cipriano, del Comité contra la Tortura, vio allí a un hombre que se tapaba una traqueotomía con un dedo. La socióloga Anabella Museri, del CELS, observó a un carancho devorar una rata. En un pabellón con nueve celdas, de cuatro camas marineras cada una, había 67 detenidos que, en muchos casos, pasan 23 horas por día encerrados. Vieron un hombre con el cuerpo cubierto de forúnculos por la contaminación del agua y otro con dos dedos deformados por los golpes del SPB y la falta de atención médica. A un tercero le faltaba un brazo y estaba cubierto de pus. Varias cucarachas se treparon a los visitantes. El olor insoportable del basural también es inhumano para el personal penitenciario. La reja no había sido resguardada y del piso donde Barros cayó fueron lavadas las manchas de sangre.
En su oficio a la UFI 1, Casolati narró que cuando Barros cayó, le patearon la cabeza y los testículos gritando:
–Aquí mandamos nosotros. A solicitud del CELS, la ministra de Seguridad federal, Nilda Garré, dispuso trasladar a los tres testigos amenazados por el SPB a la sede de Gendarmería. Garantizada así su vida, los tres contaron la verdad al fiscal Insaurralde:
–Por favor, no me peguen más, está mi familia allí –llegó a decir Barros.
–Ahora pedí por favor –le contestaron y siguieron golpeándolo hasta que quedó inmóvil. También dijeron que:
- Barros nunca se golpeó con la reja ni empuñó una faca, la arrojaron junto a su cuerpo cuando ya lo habían matado.
- Chaparro la usó para autolesionarse.
- Cuando Barros estaba caído boca arriba, enceguecido y ahogado por el gas pimienta, sangrando y con las manos esposadas a la espalda, el agente Benítez lo tomó del cuello para estrangularlo.
- El guardiacárcel Luna saltó varias veces sobre su pecho, otro al que llaman El Gallego le pateó los genitales y el oficial Mario le cacheteó la cara. Varios le patearon la cabeza. En total participaron del asesinato diez u once, entre ellos uno a quien conocen como Chino o Ken. “Era un tumulto de guardias”.
- Un oficial Silva les hizo firmar un parte que no pudieron leer y les dijo que cuando les preguntaran dijeran que después de amenazar al personal con una faca se golpeó contra la reja.
Recién entonces, Casal puso en disponibilidad a sus camaradas penitenciarios, recibió a la familia de Barros, bajó del helicóptero en la cancha de Racing y anunció con Scioli un nuevo Operativo Distracción.

Vienen por el agua ahora sí, sí, sí, síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii


Envió Natalia