martes, febrero 10, 2009

El voluntarismo de los otros.





Una vez, hace más de diez años –tomar conciencia de que uno dice: hace algo más de diez años, es fulero: estoy por cumplir 31, ya no puedo, verás, ser etiquetado como un joven K, sino como un adulto K, categoría que, creo, en la máquina de simplificar pájaros que significa hoy, y acá, el periodismo rabioso, categoría entonces que creo aún no existe- la revista América Libre organizó una gran jornada en Rosario para homenajear al Che Guevara. Era el año 97. Yo salía de una charla donde habían hablado el Obispo Pagura y Hebe de Bonafini. Había un stand de unas chicas, dos chicas, muy bonitas. Afuera, en los pasillos amplios del Patio de la Madera, estaban con su stand. Vendían unas publicaciones de nombres laaaaaargos e incomprensibles de temas aún más incomprensibles: claro, acertó, troskistas., las chicas eran troskistas. Pero mi sectarismo estaba por debajo de ciertas cosas que, a los 19 años, te parecen, ponele, más importantes. Así que me tiré de cabeza, a una pileta sin agua, buscando un imposible diálogo. Dialogar con una militante del PTS es un caso perdido. Más si, aunque a primera vista, podía caerles bien, a segunda vista no era nada más que un perejil del PC, ergo, un reformista, oh!, no: cruel insulto de aquellos años. Sigo. El caso es que la mina, la que me hablaba (la otra asentía) la verdad, se puso muy pesada: que si la dirigencia de la CTA hiciese tal cosa, que si las Madres de Plaza de Mayo hiciesen tal otra, que si el PC (y, claro, el Credicoop) hiciesen tal o cual, en suma, la expresión más arriesgada y desopilante de voluntarismo político que te puedas imaginar. Ojo, si leés demasiado al Che Guevara, y militás en la izquierda en pleno auge de la Alianza, no te queda otra que tender irresistiblemente al voluntarismo. Como era mi caso. Porque apenas si leía la literatura del “desviacionismo burgués” (categoría que me adjudicó un dirigente maoísta que, luego, creo, se perdió en Corrientes o alguna provincia del norte: me lo dijo durante una discusión sobre la necesidad, o no, del partido único en la inminente revolución que sobrevendría sobre ésta, nuestra, Patria. Curiosa idea: el arte debía servir para la revolución, pero siempre pendía de una soga muy pero muy fina: podías caer al “desviacionismo burgués”, sino leías las cosas adecuadas) que ahora me gusta, y ahora, además, o desde hace algunos años –pero no tantos- goza de mayor prestigio entre los círculos académicos. Los años del deterioro del posmodernismo, los años, justamente, de su esplendor, los años noventa, no tenían mucha cabida para leer a Vicente Battista, a Guillermo Sacomanno, a Osvaldo Soriano, a Juan Saturain, los llamados todavía (críticamente, porque había que poner en el mismo pedestal a todas las expresiones, así que llamados con culpa) “géneros menores” interesaban en otros bordes: las historietas, la música tecno, los recitales de los Redonditos de Ricota, los libros de cocina. Esas cosas. Y yo en aquellos años todavía seguía con profusión el boom latinoamericano de los escritores residentes en Europa en los años sesenta. O sus laterales. Como Ernesto Cardenal, que olía a sandinismo, o Vallejo, y Cortázar, claro, todo eso salpicado por Henry Miller (“tienen un efecto terapéutico maravilloso sobre mí, esas catástrofes de que hablan las pruebas que yo corrijo”) y Bukowski, o Barthes, todo muy, ponele, elemental. Así que no podía comprender como un exceso de voluntarismo lo que la piba del PTS, con buena voluntad y un poquito de neurosis, me decía, o me escupía. Queda bien decir que me escupía, da la imagen de convicción violenta. Y supongo que cuando escucho esos análisis voluntaristas, dónde la voluntad de equis sobredetermina el panorama político, y modifica paisajes sociales, y construye ucronías, todo eso nomás por la voluntad de equis, entonces, me acuerdo de esta chica. Por lo siguiente: en determinado momento le dije algo, que no recuerdo, pero era un chiste, y la cosa se quebró, la mina se quebró y sonrió, tomó aire y siguió. Ahí me di cuenta que tenía el discurso preparado. Que no había nada que hacer hasta que termine. Y cuando terminó, yo ya estaba tan podrido de escucharla, que, aunque probablemente, podría, bueno, en fin, estaba tan podrido de escucharla que la dejé ahí, ni recuerdo si terminó de explicarme su inmensa y reglada teoría de la revolución total e inminente con sólo modificar la inmensa falluteada de nomás que diez o quince tipos. Ni recuerdo si me fui antes del final de su discurso. Pero, de esas cosas me acuerdo a veces, o me acordaba ayer, cuando lo escuchaba a Atilio Borón con Aliverti, acá.

¿Por qué nos odian tanto?




  • 1)Los Kirchner (más él que ella) tienen mucho poder, como no se ha visto jamás de los jamases en este país. Más allá de que la coalición que lo sustentó haya estallado en mil pedazos, que la Corte Suprema sea de las más independientes y de que haya sufrido la mayor derrota parlamentaria desde el retorno democrático, los Kirchner son muy poderosos porque, bueno, controlan la empresa que compró Radio Caracol y echó a una luminaria del periodismo con cara agreta como Nélson Escucho Voces Castro.

  • 2) Serán tan poderosos, ok, pero en realidad, nadie los quiere. Lo apoyan unos mafiosos gordos y negros, porque, justamente, son mafiosos, son gordos, y son negros. Algunos que fueron progresistas lo apoyan porque ahora están confundidos, cegados, alienados. La derecha en la Argentina, a diferencia de Israel o el resto de los países del mundo, no existe. Y la izquierda es la gente de buenas intenciones. Aclarado ese panorama conceptual, el kirchnerismo es nada, una farsa, algo que ya pasará.

  • 3) El apellido Kirchner se leerá más veces en el diario La Nación que en Página 12. Más veces en Perfil que en La Nación, menos veces en Clarín, en Crítica no sé, no leo ese diario. ¿Por qué esto es así?

  • 4) Cuál termina siendo el punto de apoyo de las oposiciones? Está, para algunos, los ejecutivos electos en provincias y municipios en los que ellos no votan, para otros la Ley de Glaciares, para otros la estatización de las AFJP, para otros descolgar (otra impostura) el cuadro de Videla, otros porque lo banca Chávez, otros porque no son como Chávez, otros por lo que dirá mañana TNmbaum y su rastreador de menudos de pollo, otros por el canje de la deuda, otros porque los diputados oficialistas votan las leyes oficialistas, otros porque no quieren que los políticos hagan política, otros por el valor del dólar. Qué les pasa, no puede haber un punto de apoyo único, certero, más o menos estable, más o menos inteligible, que trascienda o profundice este malestar estético?

  • 5)Lo peor del Kirchnerismo es la falta de eficacia en algunos instrumentos de control de la economía. Esto sumó al campo neoliberal, que se oponen a la eficacia estatal por principio, a críticos más o menos certeros, en un campo unificado donde corren riesgos la legitimidad de esos mismos instrumentos. Esto se puede simplificar en la figura de Guillermo Moreno. Las buenas intenciones de un funcionario honesto que disputa con la peor delincuencia de este país, con una abismal ineficacia que resulta en los porcentajes elevados todavía de pobreza y la brutal desigualdad social.

  • 6) La AEA (Asociación Empresaria Argentina) es, para mí, un factor claro de posicionamiento ideológico: más lejos, o más cerca, es lo que define el mapa político. El kirchnerismo claramente no los representa, pero tampoco es para ellos un adversario nítido. Pero Ernestina Herrera de Noble, Gustavo Grobocopatel, Paolo Rocca, no están acostumbrados a un ejecutivo nacional que decida por sí mismo, sin, ejem, previsibilidad.
    Casi toda la oposición (supongo que la excepción es Jorge Altamira) les cae bien, los sienten instrumentos de sus fines que, hoy por hoy, pasan por debilitar lo que potencialmente (aunque desde Aristóteles hasta Nelson Escucho Voces Castro sabemos que no es lo mismo el acto que la potencia) pudiera representar el kirchnerismo.

  • 7)El odio, en muchos casos bordeando lo irracional, que despierta Kirchner, ponen en dudas las diversas (y variadas) interpretaciones de su inexorable (o ya acontecida) muerte. El odio se cuida muy bien de separar a, por ejemplo, los miembros de Carta Abierta, de Néstor y Cristina. Si un integrante de Carta Abierta persistiera en defender sus posiciones (o su campo simbólico de pertenencia) entonces, pasará a ser etiquetado, lo cual lo lleva al callejón sin salida de los “irrecuperables”.

  • 8) El odio que se manifiesta en esta destrucción simbólica que golpea a diestra y siniestra, permite a la derecha obviar definiciones ideológicas. El progresismo hijo de la Alianza, se suma con, ponele, inocencia a esta operación. El resultado es un elogio del estilo que desemboca en Reuteman, Scioli, Cobos, o Binner, o sea: nadie que moleste a los factores de poder.


  • 9) No es gratis escupirles la sopa a los gorditos de la CGT, a los gorditos del Partido Episcopal, a los gorditos del otrora Partido Militar, a los gorditos del Partido de Clarín, al Partido Chacarero (ex oligarquía), amenazar con un cisma partidario que recorrió casi todos los sellos, en algún momento se juntarán todos a cobrártela. Los une el espanto, no el amor. Así que no se apresuren a decretarle la muerte a lo que los espanta: saben los psicoanalistas que con ese procedimiento, volverá a aparecer una y otra vez lo negado. Lo que te espanta, se debe elaborar y superar. Difícil por ahora si los líderes opositores son los exponentes de las oraciones sin sujeto, a puro (y cortito) predicado.

  • 10) Lo jodido es que esta destrucción simbólica termina operando sobre las bases de representación de los sectores populares. Los movimientos sociales, por caso, están hechos mierda, los sindicatos son tratados como escoria, los cuerpos sufrientes por la miseria como objetos de un supermercadismo electoral, la militancia política como portadores de un virus pernicioso.

  • 11) Acaso haya que convocar viejos fantasmas de la historia nacional, de sus encrucijadas, de sus límites, de sus particulares dicotomías para desmenuzar el odio, tan persistente y vigente, pero también las viejas aspiraciones de una confusa unidad nacional, de una armonía sin conflicto, de una mediocridad como paisaje pampeano. Y quizás, todo eso, tampoco alcance. Pero sí sirva como horizonte para no apresurarse a decretar muertes de amores y rivalidades como si de un suplemento de marqueting descubridor de tendencias se tratara: quizás un sedimento algo oculto al paisaje del prestigio que miran con atención los “formadores de opinión” se resista a considerar a la conchuda como una loca, al desgarbado como una impostura, quizás. No hay que apurarse. Puede que los deseos, como suele suceder cuando uno nace sin objetividad, se mezclen incestuosos con la realidad, pero igual, de todos modos. Mientras el también viejo sueño de una sociedad igualada persista, siempre habrá un buen recuerdo y una llama orientadora para aquellos a quienes supusimos, por un momento y en un lugar, como transitando ese camino.


  • 12) No hay que obviar la posibilidad de resultar un completo imbécil, claro, puede ser. Pero, en qué gesta entonces arrojarse si los que ya se las sabían todas creen que el problema nacional es el clientelismo y que se arregla con el voto electrónico, en dónde ponerse, sino es enfrente de esa canallada, dónde quedarse, si igual te etiquetarán, más vale tomarse las cosas, un poco, en joda, y otro poco, solamente para hinchar las pelotas, poniendo cara de serio. Qué le vamos a hacer, si cuando pusieron la línea y vi de qué lado estaba cada uno salté como loco y ahora, que se abre el libro de pases y la cosa se complica, las aguas purificadoras que siguen apestando solamente te aceptan si te amputan la memoria. Por eso, ya, no hay que preguntarse por qué los odian, qué les hizo a su conciencia de flores frescas el matrimonio maldito contra el que todo vale, ahora, ya, bah, como siempre, es tiempo de decidir: la atención flotante para analizar las cosas que quisimos solamente la aplican los cínicos, no los psicoanalistas que enviudaron.

lunes, febrero 09, 2009

Tumini y Castell detrás de una nueva épica revolucionaria



  • presentamos la BOLETA FRAZADA (la única que tapa totalmente a los candidatos). Hacia el Socialismo del Siglo 23, la República con Contrato Moral y el Mapa de la Inseguridad dejando en Paz al campo, a los militares, a la Iglesia, en fin, a todos. Nuevas épicas para recargar la mística de las nuevas generaciones de luchadores sociales: a ver, chicas, chicos, todos arrimándose al fogón, cantando juntitos:
  • Boleta...
  • Frazada....
  • el único camino
  • a la Patria Liberada !!!

Fotos electorales

  • 1-En Bolivia, Evo Morales, ganó el referendum Constitucional por más del 60%. El domingo, Chávez puede triunfar en un plebiscito (que revertiría simbólicamente la anterior derrota plebiscitaria que le anuló la reelección) que le permitiría, soberanía electoral mediante, la reelección indefinida. La masiva ausencia de periodistas del mundo globalizado en Caracas, indican que el triunfo es, esta vez, posible. Correa viene de ratificar electoralmente la Constitución Ecuatoriana. Restan dos turnos electorales de importancia: las presidenciales de Brasil (donde Lula, con buena imagen, no logra imponer su sucesora) y los comicios cruciales de Argentina para octubre, dónde se renueva el Congreso.

  • 2-El Congreso Argentino ha cobrado relevancia (la presidencia interina y semi legal de Duhalde es el mejor, y más extremo, ejemplo) cuando se debilita el poder ejecutivo. La debilidad del poder ejecutivo (como instancia estratégica de la operatividad del estado) siempre es buena noticia para los neoliberales, ahora llamados (como en Estados Unidos) republicanos. Cuando el ejecutivo ya es débil, minar el Congreso es su tarea.


  • 3-Si el oficialismo resultara la primera minoría, tras la interna abierta de la oposición –con un peronismo de derecha, llamado disidente, y las patrullas perdidas de las viudas e hijas de De La Rúa, llamadas radicales- los principales medios de comunicación lo van a masacrar. Con el norte en esta derrota, las diversas oposiciones presentaron la Boleta Frazada, que directamente tapa los candidatos. Algo tendrán para ocultar. Igualmente, hay que rescatar que en el rejunte de amigos de Masera llegados de San Luis, Libres del Sur, UCEDE, Coalición Cívica Libertadora, MST, PRO, en suma, a La Carrindanga, no se presentó a avalar la Boleta Frazada el PCR. En eso son coherentes.

  • 4-Si el oficialismo resulta primera minoría, se daría un suceso inédito para la democracia argentina: la sucesión de un gobierno íntimamente ligado al anterior que resulta primera minoría en elecciones de medio mandato. Solamente si se considera la sucesión de Alvear a Yrigoyen como íntimamente ligados (algo que no acepta ningún radical) se encuentra un antecedente, remoto e incierto. Posterior al retorno democrático, y al Pacto de Olivos que premoldeó este sistema electoral, no hay antecedentes.

  • 5-A propósito de la payasada de la Boleta Frazada: los objetivos alcanzados por el Pacto de Olivos (así como sus ejecutores) han quedado en el olvido. Curiosamente, los gobiernos de los rivales internos (De La Rúa y Duhalde) de los ejecutores del Pacto de Olivos (Alfonsín y Menem) dinamitaron, sin quererlo o con las intenciones contrarias, el bipartidismo que proponía consolidar el Pacto. Hoy, la alternativa al kirchnerismo es un peronismo medio a la deriva, y el radicalismo, esa gran ONG, alquila a quien tenga popularidad su estructura a cambio de legisladores en la boleta sábana.


  • 6-La pejotización del oficialismo nacional, y el debilitamiento de una direccionalidad global, que otorga más poder simbólico y de fuego a los líderes territoriales, es un dato bastante resaltado. Incluso, puede que en estas elecciones, el pejota libre una especie de interna abierta. Lo que menos se dice es que la oposición, también. Es una sumatoria de liderazgos provinciales. El amigo de Masera en San Luis, Puerta en Misiones, Macri en la capital federal, Carrió en TN, Binner en Santa Fe, Juez en Córdoba, Gerardo Morales en Jujuy, Mirta Legrand en Mar del Plata, Romero en Salta, el ARI disidente en Tierra del Fuego, De Angelli en Montevideo, Cobos en Mendoza, y De Narvaez-Solá- Otro Macri en la provincia de Buenos Aires.
    Librarán su interna abierta, resolverán sus liderazgos provinciales, luego se unificarán, o no, de acuerdo a esos resultados.


  • 7-¿Hay un factor ideológico en las conformaciones opositoras que los mantiene divididos? Sí, la nostalgia radical y la nostalgia menemista, están separados por factores ideológicos, sólo los puede juntar el odio al kirchnerismo. Por eso, cada último desprendimiento del kirchnerismo, les copa la parada (Felipe Solá, Reuteman, Cobos, incluso personajes menores como Bonasso, Ceballos, ahora corridos del escenario opositor y seguramente buscando un lugar en el Congreso en las huestes oficiales).
    Es probable que una derrota real en las elecciones los incentive –tras su interna abierta- a conformar un frente. Pero todo depende de lo que haga Kirchner: si él es candidato en Provincia de Buenos Aires y amaga con el 2011, se juntan todos. Si alguna variante de la derecha peronista (como Reuteman o Scioli) se posicionan con un guiño del kirchnerismo, posiblemente se desinfle un eventual frente opositor.

jueves, febrero 05, 2009

El secreto del piano


Mi vecino, creía yo, escuchaba discos de Bach. Pero no era Bach, era un piano que en mi vida había escuchado. Una tarde, al pasar por el pasillo, la puerta entreabierta del departamento de al lado, hizo que lo viera: estaba frente a una computadora, de espaldas a mí, escuchando ese piano. Yo entraba a mi departamento y abría la puerta del balcón, para que entrara el piano, callaba los ruidos de la casa, desenchufaba la heladera, me tiraba, con un poco de vergüenza, en el piso del balcón. A veces el vecino cerraba la ventana, y el sonido se perdía. Con el correr de las semanas, fui entrenando el oído. Es algo curioso: nunca escuché la misma melodía. No sabía quién era el artista, pero tenía una impresionante serie de melodías. No me llevó mucho tiempo conocerle los horarios a mi vecino y saber qué, apenas comenzaba a caer el sol, comenzaba el piano. ¿Lo tocaba él?, llegué a pensar que sí, pero había visto que no. Podría ser una grabación, justo cuando entreví entre la puerta. Comenzaba al atardecer y a veces no paraba hasta que amanecía. Yo me quedaba escuchando, hasta dormirme. Muchas veces me levanté del suelo del balcón, con la camisa arrugada y a punto de tener que irme a trabajar. Un día decidí esperarlo, en el pasillo, y preguntarle por el pianista. Si tenía suerte, hasta podía prestarme los discos. Me senté en el escalón del tercer piso. Dentro de poco, como hacía todos los días, llegaría, ya estaba atardeciendo. Lo escuché subir, con bolsas de supermercado. Grandes ojeras. Una barba despareja, algo pelado y con varios kilos de más. Algo que me llamó la atención, nunca lo había visto de frente y tan cerca. Parecía un verdulero, un productor agropecuario, un taxista, una persona, en suma, vulgar. Hubo un diálogo corto y seco. Me prestó el disco, un solo disco, grabado, que no tenía ninguna inscripción. Me dijo: tengo otro, llevátelo. Y se metió en su departamento. Puse el disco en el reproductor, y nada. La lectora de mi equipo no es muy buena, está algo vieja. Cambié, entonces, a la reproductora de la computadora. Entonces se abrió una ventana que me preguntaba si deseaba ejecutar un programa, pulsé que sí, me volvió a preguntar, pulsé que sí, tardó quince segundos, me volvió a preguntar si estaba seguro de instalar en mi equipo y volví a pulsar, perdiendo la paciencia, volví a pulsar que sí. Era un programa. Me puse los auriculares, subí el volumen, y nada. Silencio. No funciona, pensé. O me tomó el pelo, este viejo estúpido. En una ventana del msn, un compañero del trabajo me preguntaba algo, traté de responderle rápido porque quería ir a reclamarle a mi vecino por el CD. Cuando tipeé la respuesta, escuché, sí, unos sonidos horribles. Me extrañó. Mi habló mi pequeña en tora ventana del msn, le escribí una respuesta, volví a escuchar, una música un poco mejor. Ahí entendí. Cada nota estaba en cada letra del teclado, y en las combinaciones del teclado. Así que estuve toda la noche escribiendo compulsivamente. A la segunda botella de vino, confieso, mejoré un poco, pero era, de lejos, muy mal músico. De cualquier modo, le di duro. Había amanecido y yo seguía dándole al teclado, a veces priorizando una buena nota, a veces, buscando una buena frase. Ni cuenta me dí pero llegaba tarde al trabajo. Al salir, me encontré con el viejo. Le pedí que me mostrara lo que escribía. Me dio un CD. Cuando volví a la noche, puse el CD en la computadora, era un archivo de Word, sólo escritura. Leí toda la noche, sin los auriculares, en un completo silencio, leí la más maravillosa novela, acompañada por las notas de un piano que no sonaba pero yo, como la vieja imagen acústica, interpretada en algún costado de la cabeza. Cada frase era un acorde, cada acorde era una frase. El quiebre, la repetición, me fascinaron. No era una obra que simulara a Becket, como si fuera poco, sino una trama sencilla, de lenguaje seco y contundente, como la escritura norteamericana. Desde ese día, sigo escuchando el piano, pero no tirado en el piso del balcón, sino con los archivos de Word que me pasa el vecino.

miércoles, febrero 04, 2009

Verbistky miente

Así se titula un comunicado de prensa emitido por la entidad patronal Federación Agraria Argentina, en dónde, en ninguna de las líneas del comunicado -que no reproduzco porque a mí, a diferencia de alos valientes periodistas independientes, el "campo" no me paga- dice en qué miente uno de los mejores periodistas de la Argentina. Se refieren a esta nota, donde Verbistky narra que el gobierno nacional le quitó a la entidad patronal el negociado que les había adjudicado de modo directo el menemismo con las Cartas de Porte.
Considerando que la principal dirigencia sectorial (por lo menos en mi provincia) tienen algunos problemitas de evasión fiscal, como el dirigente maoísta que secunda (aunque quisiera primereear) al socio de Yabrán, Alfredo De Angelli, la nota en cuestión, no suena descabellada.
Menos aún, cuando se vio el despliegue de dinero durante el paro de camiones, en esta provincia. Aparte de De Angelli trasladándose (y cayéndose) en avión privado, recuerod haber contado que en la localidad de Larroque y en Gilbert, había colectivos rentados dónde se les pagaba 30 pesos a los peones para ir al acto de Rosario. No creo que ninguno de estos dirigentes ponga plata de sus bolsillos para ese despliegue, y menos todavía para pagar los colectivos. Recuerdo también haber quedado varado a las cuatro de la mañana en una ruta del norte entrerriano, y esperé en una estación de servicio que pase un colectivo a Paraná (imborrable recuerdo, porque de Paraná me iba a Buenos Aires, pero me quedé dormido y aparecí en Rosario) y en ese mismo lugar, estaban esperando los colectivos de la Federación Agraria para participar de la movilización contra la estatización de las AFJP. La entidad, en verdad, no participó orgánicamente, pero los colectivos rentados por ellos -y dos de sus dirigentes, de menor envergadura y poco conocidos- estaban ahí. Me acuerdo que me encontré con un conocido, empleado de una carnicería de la pequeña localidad de Santa Elena, y militante del justicialismo. Estaba esperando para subir al micro. Según él me contó, en un breve diálogo porque, a las cuatro de la mañana, en el culo del mundo, y sólo, no quería conocer a nadie más de estos muchachos- los colectivos "tenían que parar en María Grande (o sea, entrar cerca de 60 kilómetros a esa ciudad de donde es Oriundo De Angellis y desviarse del camino a Buenos Aires, de ese modo, 120 kilómetros) a buscar la comida y las gaseosas". Nada del otro mundo. Los partidos políticos -también lo he constatado personalmente- sean el comunista, el justicialista o Libres del Sur, proveen a sus militantes, para viajes tan largos, de estos víveres imprescindibles, l0 mismo hacen los sindicatos y las organziaciones sociales. El caso en cuestión, en cambio, es más raro. Se supone que no iba la Federación Agraria orgánicamente, sino un sector, el de De Angelli, pero en ese caso, ¿de dónde salía la plata? Posiblemente de algún chacarero fundido a punto de desaparecer por culpa de la conchuda, o bien, de los recursos que maneja Federación Agraria, lo cuál, conociendo el egoísmo de sus integrantes, es más probable.
Pero que siempre manejaron recursos, y que ese despliegue se vio durante el paro de camiones con alimentos, eso es real, palpable, indiscutible. Si los fondos provienen de ciudadanos ejemplares como Yabrán, de evasión impositiva, o de los aportes de los afiliados a la Federación Agraria y no de las Cartas de Porte, eso lo desconozco, y no tengo acceso ni modo de conocerlo. Pero con esos recuerdos de aquellos días, me inclino a creerle a Verbisty. Sobretodo, porque quienes aseguran que miente, siempre se desmienten, los condena la justicia, ocultan sus ganancias, no transparentan sus ingresos y tienen una comprobada tendencia al patoteo y la violencia contra todo aquel que osara, oh dios mío, discutir su verdad primera: el estado, cuando las vacas son gordas, debe desaparecer, y cuando las vacas son flacas, debe ser nuestro socio bobo.

Néstor Sbariggi 2009




Peeeeeeeeeeerdón, pero desde que soy amigo en Facebook de Diego Kravetz, Otto Vargas, Ricardo Rouvier, Susana Rinaldi, y Tíacosas, ya estoy jugando en las grandes ligas y creo que puedo impulsar mi candidato, desde La Plata y para el mundo, si falla el Plan A (Pinguino a la cabeza) o el Plan B (Randazzo al muere) o el Plan en Cuotas (Massita, a lo tuyo) siempre tenemos la variable posta post: el Ingeniero al frente, y qué frente, sí, papá, en esa frente, metemos a todos los partidos, partiditos, alianzas, aliancitas, alianzotas, recontrasuperalianzasperoesosíprogramáticasparanovolveracometerloserroresdelpasado, y ahí, ja, qué te pasa, chabón: sacamos el 87% de los votos, y a otra cosa.

Rápido y furioso.





Me desperté, como siempre, al mediodía, con el sol entrando por la ventana. Un sol de 15 de enero no es cualquier sol, es un sol crispado, agresivo, violento, en suma, un sol que viene a quebrar la armonía preexistente amenazando con quebrar la paz social, por supuesto violando la república y el contrato moral. Pero uno es en el fondo un conciliador, concertador, consensuador, y otras cosas con dor de esas que aman los periodistas independientes. Así que abrí los brazos para recibir al sol, y ahí la golpeé. Sin querer, claro. Entonces me acordé, anoche, uh. Y ahí estaba, con un corpiño negro, una bombacha blanca con dos patitas de perro dibujadas en cada nalga. Y un tatuaje en el cuello, algo incomprensible.
La dejé que siga durmiendo. Preparé un desayuno frugal, con todo lo disponible en mi cocina (preparé el mate, digamos) y puse Oh Pato de Toquinio y Vinicius y canté, con mi vos de barítono, Oh Pato (Urribarri) cuak! Cuak!. Y la mina, che, no se despertaba. Yo tenía que salir. Así que dulcemente, le toqué el cuello, en la parte del tatuaje, nada. Doña, le decía, porque no me acordaba el nombre, che, de nuevo, la sacudí un poco más, y un poco brusco, y dale otra vez, loca de mierda, despertate. Y nada. Una patada en el culo, y nada. Me cansé –pierdo la paciencia con relativa facilidad- y le tiré un balde con agua. Me arrepentí al toque: la cama me quedó mojada. Y la mina, nada. Ahí me preocupé. La di vuelta, linda mina, debe ser cierto que estoy más flaco y tengo un chamuyo gladiador. Le abrí el párpado. Esta mina, me di cuenta, está muerta. Y ahora qué.
Buena pregunta. Calma.
Veamos, la situación no es tan grave. Tengo una mina muerta en mi dormitorio. Pero yo no fui. Digo que no la conozco, que no sé quién es, ni cómo vino a parar acá, llamo a los padres y que se la lleven. Cambio las sábanas y listo. Llamar a los padres, qué gran idea, debería figurar al lado del invento de la pólvora, la luz eléctrica y el programa de Luis Majul. Cómo mierda llamo a los padres si no sé cómo se llama. Boludo, revisale la cartera, toda mina tiene una cartera. Puede no tener tetas (como esta mina) pero seguro tiene cartera. Abajo de la cama encontré la cartera. Un peine, unos cigarrillos mentolados, un espejito, papel para sonarse los mocos, setenta pesos que me guardé en el bolsillo, un reloj, nada más. Pará, toda mina, puede no tener tetas pero siempre tienen un celular. Y una cuenta en Facebook. Eso no falla. Dónde mierda tiene el celular, lo busqué por todos lados, le bajé la bombacha incluso para fijarme, me tenté pero la dejé pasar. Calma. He salido de problemas peores, una vez, sin ir más lejos, me llamaron al frente en la clase y le agarré sin que me viera el cuaderno al banana de al lado y presenté esa tarea. Por suerte al pibe no lo llamaron, porque sino presentaba una tarea ya corregida, quizás lo amonestaban o, algo peor, me descubrían. Calma, tengo que hacer algo con el cuerpo, nada más. Pero si tengo que sacar el cuerpo del departamento no puede ser al mediodía. Tiene que ser de noche.
Me fui a trabajar y a media tarde llamé al teléfono de casa, por las dudas. No atendió, menos mal. A la noche, terminé el vino que estaba sobre la mesa, brindé por ella. Busqué una bolsa de residuos de esas de consorcio, negra y grande. Con un esfuerzo demasiado para mí, sudando, logré meterla adentro. Vivo en un tercer piso y nunca hice tanta fuerza, la llevé arrastrando por la escalera (no hay ascensor) puteando porque hacía ruido cada vez que golpeaba la cabeza contra el escalón. Me crucé, abajo, con las dos hormonas con patitas, las hermanitas Grimn, y las miré lascivamente. Dio resultado, hola señor y rajaron. Más señor serás vos, trola. Levanté el cuerpo y lo dejé en el árbol, al lado del cesto de basuras.
Cuando volví a subir al departamento, estaba nervioso, no podía dormir así que miré, otra vez, mi película favorita: Rápido y Furioso, un peliculón. Cuando terminó, yo estaba llorando. Esa película, te juro, me puede. La policía me golpeaba la puerta, a las diez de la mañana. ¿Podés creer, a las diez de la mañana? Estos milicos son tan maleducados, pero bue, atendí, me cuadré. Ni idea. En serio. No te lo puedo creer. Y cómo se llamaba. No la han identificado. Anoche estuve acá, leyendo, tranquilito, no, no vi nada. Bueno, vi, sí, esteee, que sacaban una bolsa negra, pero pensé que era basura nomás. Las chicas del primero, son dos hermanas, pero yo vi eso nomás, ellas sacaban una bolsa. ¿Les ayudo? les pregunté. No, gracias, señor, me dijeron. No, perdón, miento, no me dijeron señor, me dijeron joven, parece que las minas esas tienen onda conmigo. Che, así que mataron a una chica. La verdad que están cada vez más locas. Yo sospechaba que no eran normales. De nada. Cuando me llamen al juzgado, sí, oficial, soy un buen ciudadano, pero mire, la verdad, estos jueces, a que entran por una puerta y salen por la otra. Por eso te digo, hasta que no pongan la pena de muerte. Yo siempre digo, no?, en este país hay que matar dos millones de personas, y me quedo corto. Muy bien, taluego.
Te juro que Rápido y Furioso es un peliculón.

Según Felipe Pigna


De haberlo sabido, che. ¿Así que durante el gobierno de Kirchner descendió la concentración de las tierras en grandes propietarios, y

quedó dividida en pequeños propietarios, una epsecia de "reforma agraria", sumando, además, cooperativas?

Todo bien con Felipe Pigna, pero no es eso lo que sucedió en los últimos cinco, veinte, cincuenta años. Lo que sucedió es que las cooperativas se volvieron instrumentos financieros, y que la imposibilidad (por los avances técnicos de todo tipo) de las viejas escalas agropecuarias, llevaron el mercado financiero (además de por los altos precios y enormes y extraordinarias ganancias) al groseramente llamado "campo".

Digamos que, más bien, todo lo contrario.