lunes, septiembre 14, 2009

La humildad es una pésima consejera


Crispación, insultos, peleas, provocación, ufff, Ingeniero, cómo estamos hoy, eh? En fin, la disputa por la ley de medios, entre que se reglamenta, entre que se vence el plazo para desconcentrar posiciones dominantes, entre que se apela a la justicia, pfff, se elige otro presidente. Buena decisión ética y republicana, quizás estratégica, mala iniciativa táctica. Pero ya estamos en el baile, y para no bailar con la más fea, y para tranquilizar el espíritu, salgo de la vida virtual, domingo de soles y rosas...

-Hola, Lucas. Ya ni te conocía, tanto hace que no venís para acá. Se te ve más flaco. Y más lindo, me han contado algunas cosas de vos, qué muchacho inteligente, y escribe tan lindo, pero culto, además...





En fin, Fernando, qué cosa linda es visitar a mi mamá, eh?

Sigue la guerra contra los medios


La disputa cultural, como enseñara el compañero Gramsci, tiene como foco y centro neurálgico la configuración del sentido común, y en ese sentido, la batalla emprendida por el kirchnerismo contra los medios de comunicación, la libertad de expresión, la estatua de la libertad y el velo de la cultura afgana, tiene su correlato en la afirmación identitaria de los mejores rasgos -también culturales- del periodismo independiente y comprometido con las mejores causas de este país. Y en esa dirección, una portada vale más que mil palabras.

Es evidente que esta reafirmación identitaria no escapa a la pelea entre los medios y el gobierno; por eso mismo, los muñecos con hilos que llegan a despachos en la Casa Rosada, Felipe, ante esta provocativa portada respondemos: ¿qué te pasa Para Tí, estás nerviosa?

La lenta corrosión

1-La crisis financiera originada en los Estados Unidos de los años 30 del siglo pasado, difícilmente sea estudiaba con sus articulaciones post bélicas. Eso es algo raro, y no sé a qué se debe. ¿Pero cómo puede ser que una de las guerras más atroces de la modernidad hasta ese entonces –la Primera guerra mundial- finalizada pocos años atrás sea inescindible de la crisis más grave en el plano económico?

2-La actual crisis financiera originada nuevamente en los Estados Unidos tiene puentes conectores, quizás más claros, con las invasiones que administra Obama (si bien él no las comenzó, y, digamos, en su haber tiene menos cadáveres que su antecesor, esto no elimina su capacidad criminal, detalle también olvidado) y el rol del estado yanqui en jugarla de gendarme del mundo, reproduciendo el terrorismo a escala planetaria. Por supuesto, ese mismo estado criminal no pagará su crisis, ni indemnizará a nadie por las masacres que ayer, hoy, en este momento, están cometiendo. Incluso, tras destruir Irak y Afganistán, tras sitiar varios países, es probable que el gobierno yanqui se retire dejando el saldo a los oprimidos, como un impuesto de guerra. Y la academia sueca le de en algunos años un Nobel de la Paz a Obama.
Mientras tanto, el resto de los pueblos del mundo, con el actual sistema monetario, pagará el sobrepeso de la clase media norteamericana y la voracidad infinita de sus elites. Incluida la Argentina.

3-Pero, además,esto seguramente se profundizará cuando nos gobierne la “centroizquierda de verdad” y volvamos a la sumisión con el Fondo Monetario y la política internacional “prudente y racional” que todos sabemos que significa arrodillarse a lo que digan las potencias.
Nunca me voy a olvidar cuando, ya comenzado el gobierno progresista de la Alianza, San Alfonsín y el justamente olvidado Chacho Alvarez hicieron una manifestación en la embajada Austríaca en repudio al ascenso de un filo nazi en el gobierno parlamentario de ese país. Bush preparaba su carnicería, pero acá, nuestros socialdemócratas derechistas; esos que antes de retirarse devastaron el país y lo regaron con 37 muertos, mostraban su vocación democrática; diciendo en los foros internacionales, junto al estado criminal de Israel y digitados por los Estados Unidos que en Cuba se violaban los derechos humanos; hasta el momento, Austria tiene un currículum infinitamente menos criminal que Israel y los Estados Unidos, pero pedirle a la “Tercera Vía” (que se suicidó en Irak, dicho sea de paso) una autocrítica es ser un verdadero ingenuo. Nuestra derecha revolucionaria se comporta con un gran cinismo: Videla actuaba en nombre de la democracia, Menem en nombre del peronismo, y De La Rúa en nombre de la socialdemocracia.


4-Así funcionan las cosas, y no se trata de una exclusividad nacional ni novedosa, ni ahí, pero igual, eso debería volvernos más prudentes cuando se vaticinan rupturas institucionales en nombre de la república y se pone en el altar de la institucionalidad a un tipo como Biolcatti. Si Videla o Menem o De La Rúa hubiesen sido presidentes, la Mesa de Enlace no se constituía y los pequeños y medianos millonarios no cortaban, ni de casualidad, ninguna ruta.
Así funcionan las cosas, pero bueno. El caso es que, hoy, la crisis internacional golpea fuerte sobre toda Latinoamérica; que venía de un alto crecimiento explicado en parte por los términos del intercambio (este factor es minoritario en la argentina, por eso se sintió menos la crisis; además de que nosotros, como bien nos recordaban los economistas verseros, estábamos “aislados del mundo”) y en parte por el lento retiro de los paradigmas noventistas; que llevaron a las derechas bananeras a un acorralamiento político del que ya claramente salieron.


4-Y entonces, varios factores juegan en contra de este momento histórico: el desgaste político de la confrontación permanente; traducida, en otros países, en constantes reformas jurídicas y permanentes elecciones; la gradual pero previsible transformación de los términos de intercambio y la crisis financiera internacional. De estos tres grandes factores, comunes a Latinoamérica (a los que se suman o sobreponen realidades particulares y particulares correlaciones de fuerzas), solamente uno puede modificarse internamente, y es posible que así suceda. La persistente volatilidad de precios en los productos primarios transables no deja en un momento de caída un saldo totalmente negativo: avanzaron los mercados internos, tibiamente también la industrialización y el intercambio complementario regional junto a ciertas incipientes estructuras políticas que los regulen. De la crisis internacional, poco se sabe. Hay consenso en que estaría en el pasado lo peor de esta crisis, pero también hay consenso en que perdurará la depresión.

5- Sobre esta realidad opera el golpe en Honduras. Demostrando la imposibilidad de las emergentes estructuras burocráticas del neodesarrollismo latinoamericano de frenar los planteos de máxima de las derechas bananeras; y el claro mensaje de cuáles son los límites de la democracia entendida por las élites. Esos límites dejan fuera a la mitad de la población, por cierto. Y allá, en Honduras, también tienen a sus propios progresistas diciendo que Zelaya no modificó la estructura tributaria, la distribución del ingreso, etc: como si esto se hiciera por mera voluntad y sin el concurso del resto de las clases sociales, y la subsiguiente lucha porque nadie regala sus privilegios.


6-La crisis financiera internacional puede ser el golpe de gracia de las cruciales elecciones de este año, y del año que viene en varios países claves de Latinoamérica. El golpe en Honduras y la derrota electoral del kirchnerismo argentino son dos variables tácticas, pero también vale considerar que el aroma a triunfo inminente con el que se perfuman las derechas bananeras, posiblemente corra el arco de lo posible, y los que gobiernan codo a codo con las elites dominantes pero tienen en sus partidos minoritarias fracciones de izquierda (como Brasil, Chile, Uruguay y, en cierto modo, Perú) corren también el riesgo de ser desplazados del gobierno, siempre y cuando ya no asome el fantasma del “chavismo”. Una derrota electoral del curiosamente llamado Partido de los Trabajadores en Brasil, del Frente Amplísimo uruguayo y de la muy hegemónica concertación chilena, correría el escenario electoral argentino a la derecha y le cortaría las piernas al chavismo y en general el ALBA.



7-Es la increíble ceguera de la izquierda argentina, incapaz de ver estos peligros, la que impide visualizar la crisis interna del chavismo venezolano (con serios riesgos de perder las elecciones el año que viene). Esta ceguera, que no ve la inflación del 25% en Venezuela, el descontento por utopías de máxima y realidades de mínima, junto a cierto desgaste propio de la superación de su rol en la historia –la inclusión de las clases sociales postergadas al escenario político venezolano y a una dignidad asistencial de mínima-, desgaste que se intentó patear para adelante con el nebuloso Socialismo del Siglo XXI; llevan a cierta izquierda argentina a considerar “insuficiente” el proceso político argentino y acostarse en novedosísimos revolucionarios como mi amigo Claudio Lozano, Luis Juez, Pino Solanas o Hermes Binner.


8-La muy pequeña porción de las clases medias que dejó de votarnos puede haberse fugado a las corrientes bolcheviques de Vladimir Macaluse; pero la inflación y la crisis resultante del contexto internacional y la puja distributiva interna nos alejaron a la importante porción de clase media baja agarrada de las uñas al sistema; hacia opciones de derecha peronista, que también sumó votos entre los argentinos de menores recursos, hartos del aumento de los alimentos, el freno a la creación de empleo y una política social que se basa en el clientelismo asistencialista de universidades, consultoras y militantes universitarios de agrupaciones llamadas con pomposidad movimientos.
El kirchnerismo perdió por correrse muy a la izquierda estando en la azotea de lo posible, y ahora que patalea en el aire su única forma de sobrevivir radica en ciertas dosis de moderación.
La condición de posibilidad de la continuidad de este proceso radica en ampliar la red de acuerdos, fundamentalmente hacia quienes tienen poder en el congreso y en el partido de gobierno, pero presentarlo hacia los distritos electorales donde la derecha tiene peso, como alianzas con el progresismo que aspira a representar a la clase media sin lograrlo. En buena medida, eso es lo que está haciendo el gobierno. El riesgo que corre es que sobreactúe y genere una reacción contraria en el pilar de la gobernabilidad real, que son los gobiernos y liderazgos en el peronismo y el radicalismo de todas las provincias. La serie de medidas (de alto costo fiscal) hacia el área metropolitana, donde luego se obtiene el 10% de los votos, está siendo contrapesada con el ingreso silencioso de cuadros políticos de los aliados provinciales al gobierno nacional, pero este proceso es aún muy lento y faltan las redes de acuerdos con los ex radicales K que gobiernan o los ex transversales como Hermes Binner y Luis Juez, en distritos claves porque el peronismo está encolumnado en contra del gobierno nacional.
Ahora es tiempo de recuperar los votantes que fugaron hacia el peronismo de derecha, y aprovechar su invisibilidad mediática para presentar otras políticas como acuerdos con el “progresismo” en distritos donde de todos modos nuestros votos serán pocos; pero estos acuerdos servirán para bajar el nivel de crispación e intolerancia que tienen los empleados de algunas empresas comunicacionales y las formaciones de centroderecha.


9- De cara a las próximas renovaciones presidenciales, es urgente que Chávez, Kirchner, Lula, Correa, Botnia, Zelaya, Morales, Ortega y Castro le pidan a Claudio Lozano que interceda ante dios para que nos de una manito.
Posta.

sábado, septiembre 12, 2009

Dudas

Si asoma la sombra de una duda es que, posiblemente, uno esté en movimiento, o bien la duda se está alejando o acercando, pero se asoma. Las sombras son más engañosas que las dudas, eso se sabe. Porque las sombras generan el peligro de que otro, oculto, esté al acecho. Las dudas, en cambio, uno se las guarda y ya.
El caso es que, para que las dudas tengan sombras, deben, las dudas, estar iluminadas.
Y como hasta la fecha nadie sabe de la "sombra de una certeza", cómo es que los iluminados están llenos de certezas y no de sombras de dudas, y no de dudas, eh?

viernes, septiembre 11, 2009

Militancia en Internet 2


Ayer me llegó un mail de un amigo, que me mostraba, a mí (y creo que a otras personas también) un post que no había querido subir, por cuestiones tácticas, digamos.
Esas cuestiones tácticas no me cerraban, pero las entendía, y las razones no vienen al caso. Sí viene al caso que, el texto en cuestión, lo copié y lo pegué como si fuera mío. Por no avalar esas razones tácticas.
Un chiste, digamos.
Y en vista de las circunstancias, dado que no salieron en tropel a matarme, y que, en algunos casos, hasta cayó bien, me está dando culpa y señalamos -por si alguien quiere realizar alguna crítica- al verdadero autor que fue mi amigo Tomás. Uno de los pibas más creativos, inteligentes y cultos.

30 años


Por Raúl Degrossi:


Septiembre de 1979:

El país vive la dictadura más horrenda de su historia, que ante la creciente presión internacional por las violaciones sistemáticas a los derechos humanos, acepta de mala gana la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para documentar la situación y recibir las quejas y reclamos de los familiares de las víctimas, y de los sectores sociales y políticos golpeados por el terrorismo de Estado.

Los grandes medios gráficos y radiales (los televisivos están todos en manos del Estado) silencian su visita, cubren de insultos y críticas a los enviados, cuestionan sus "oscuras intenciones" y adhieren sin cortapisas a la teoría de la campaña antiargentina en el exterior, promovida por la dictadura.

Lejos de protestar por las severas restricciones a la libertad de prensa que son marca registrada de cualquier dictadura, pretenden vender al país y al mundo una imagen de normalidad, en parte por convicciones ideológicas y en mucho mayor medida en compensación al poder de facto por los grandes favores recibidos, como Papel Prensa.

Un emblemático y popular relator de fútbol aprovecha la victoria del equipo comandado por Maradona en el mundial juvenil de Japón para azuzar a los oyentes de la radio a congregarse en el festejo frente al mismísimo dictador Videla en la Casa Rosada, y ante las oficinas de la CIDH por las que desfilan los familiares desesperados por obtener datos sobre el paradero de sus seres queridos presos, secuestrados o lisa y llanamente, desaparecidos.

El relator enfervorizado arenga a las masas a manifestarse para demostrar a los molestos visitantes (de acuerdo a la campaña publicitaria elaborada por la propia dictadura con la complicidad de los medios) que "los argentinos somos derechos y humanos".

Septiembre de 2009:

Al cumplirse los 30 años de su visita, la Comisión organiza una visita simbólica para recordar el aniversario, que es sistemáticamente ignorada por la mayoría de los grandes medios (ahora incluyendo a la televisión, mayoritariamente en manos privadas)

Los mismos medios asignan un lugar secundario en su agenda a la continuidad de los juicios por delitos de lesa humanidad que se están desarrollando en Santa Fe, Rosario y en otras ciudades del país, acontecimiento histórico sepultado bajo el peso de los reclamos airados en defensa de intereses monopólicos y gigantescos negocios obtenidos en condiciones non sanctas.

El país vive en democracia y se respetan irrestrictamente todas las libertades que consagra la Constitución Nacional, pero los medios en cadena claman al cielo sentirse amenazados en su libertad de expresión por un proyecto de ley enviado por la Presidenta de la República, elegida por el voto inmensamente mayoritario del pueblo en elecciones libres, al Congreso compuesto por los legisladores electos por ese mismo pueblo.

Viendo las cosas en la perspectiva de los años transcurridos, y el comportamiento de los medios desde el cristal de sus reales convicciones democráticas y su auténtico compromiso con los derechos humanos, pareciera que la única diferencia que existe es que en el presente Maradona está del otro lado de la raya de cal, y no lo acompaña el éxito deportivo.

Raúl

Vulgar y burdo ataque a Clarín

Sinceramente, me pareció de cuarta que un batallón de inspectores de la AFIP vayan al diario Clarín.
Muy de cuarta.
Me dolió.
Clarín cotiza en bolsa, es un medio de comunicación, es el mismo medio que los trató muy bien, es el mismo medio al que -sin inspectores de la AFIP, que sí deberían haber estado- el presidente Néstor Kirchner les prorrogó sin audiencia pública, Congreso ni consulta, las licencias privatizadas del espacio público.
Esos inspectores deberían haber ido a los campos de arándanos de kirchenristas que firmaron una solicitada -de cuarta, dicho sea de paso- en Página 12 del domingo.
Deberían controlar el trabajo en negro, no los caprichitos de quien agrandó el mounstruo y ahora, por avatares positivos de la historia, juega a favor de la democratización de los medios.
Pongamos un límite, como defensores de este gobierno.
Esto que acaban de hacer es una verguenza. Una impudicia. Que no sólo va en contra de los objetivos que pregonan, sino que se va a la mierda.
Esos inspectores deberían ir a fiscalizar a Pepe Albistur, hombre que sin dudas, pero sin dudas, tiene muchas cosas para esconder.
Esos inspectores deberían mirar con lupa la declaración jurada de Néstor y Cristina Kirchner, la de Francisco de Narvaez, la de la líder del Movimiento de Trabajadores Desocupados Elisa Carrió, la de la columnista Graciela Ocaña, la del contrtabandista Mauricio Macri, la de los ejecutivos -su patrimonio personal- de la Asociación Empresaria Argentina.
¿Qué es esta boludez de una agencia fiscalizadora que a los "amables" de la Mesa de Enlace los dejan contratar pendejitos en negro y a Clarín, ahora y muy de pronto, les jugamos qué guerra?
Me niego a creer que sean brutos.
El problema son estos chicos criados y nacidos en la UCEDE que de pronto abrazan nuestras ideas de democratización de los medios, por las que hace mucho, desde el llano, bregamos.
Qué pena que estos millonarios, elefantes en una cristalería, tengan en sus pretensiones de vanguardia ideas tan estúpidas, pero tan estúpidas de que acá está en juego a ver quién la tiene más larga.


Ustedes, chicos, ustedes. La tienen más larga que yo y que todos.


Bananas.

jueves, septiembre 10, 2009

Militancia en Internet


Soy un tibio incurable

Soy un blogger tibio y nada combativo. No estoy acá combatiendo, no entiendo la terminología bélica, me parece absurda, y más que absurda: soberbia. Me parece que si esto fuera una guerra, suponéte que fuera una guerra, la blogósfera no sería un batallón de nada, ni debería serlo, y cuando lo fuera, dejaría de ser esto y pasaría a ser otra cosa (y acá iba a sacar mi tibieza e iba a decir: ni mejor ni peor. Las pelotas: peor, sería una cosa peor de lo que hoy es, con todos sus límites). Hay blogs porque afortunadamente la política transcurre en un estado de normalidad, con todos los picos de exaltación que existen, sí, pero en un marco de tibieza.

En un marco de tibieza, que yo celebro. Por racional. Porque además de tibio y nada combativo, me gusta la racionalidad.

Me parece que nos debemos una ducha fría de humildad: que no importa cuánto peronismo alardeemos, la (por cierto falsa) aguja del peronómetro no se mueve cuántas más fotos colgamos de Evita, ni cuánto más defendamos lo nacional y popular, ni cuanto más idolatremos el festejo popular, el chori, el vino, el bombo (y sobre todo cuando se nos va la vida en esa idolatría, y nos olvidamos que en el peronismo hay algo más aparte de eso). Acá no se milita, acá no hay representación porque no hay nada que deba ser representado, no hay organización porque no hay nada que deba ser jerarquizado, porque no existen necesidades operativas que deban ser resueltas de manera urgente. La militancia está allá, en otra cuadra, en otra calle y haciendo otra cosa, como corresponde a dos cosas que son distintas: el que la quiera correr que la corra, aplaudo. Pero que la corra con la humildad de ir a presentarse y decir: "Hola, me llamo Magoya y quiero laburar con ustedes". Y agarrar el tachito, el palo, la soda cáustica y hacer el engrudo. Y arrodillarse a doblar afiches, si hace falta. Lo que no se hace es caer a algún lado a jugarla de dirigente de algo que no existe para saltearse los pasos más chotos, pero más pedagógicos políticamente, de la militancia.

Y no lo digo sólo por las cosas que uno debería dejar de escribir, porque si esto es militancia, la militancia implica ceder algunas cosas, funcionar como grupo. Lo digo por las cosas que voy a dejar de leer: no quiero ver a los mejores blogs de mi generación haciendo pomelo-kirchnerismo, ¡Moreno-na-na-na-na patriota!, no quiero más odas a las peores cosas del kirchnerismo solamente porque Clarín dice que son malas, como si todo, todo en la política, fuera una cuestión de acomodo relativo de las piezas que juegan. Como si el kirchnerismo fuese esa cosa cuadrada, pomelesca: ese es el diagnóstico que comparte el peor fundamentalismo kirchnerista con la derecha que impugna las políticas públicas de este Gobierno. Ambos comparten la sencillez en el diagnóstico. Así serán las soluciones, también. Ahí sí, los blogs son importantes para algo: para DECIR, para tratar de pensar un poco más allá, sin tener que bancar todo a cualquier costo, sin tener que impugnar todo a cualquier otro costo. Asumiendo que existen las contradicciones, sin ocultarlas: explorándolas, incluso.

Y el que quiera oir, que orga.