jueves, septiembre 22, 2011

Carta

Carta que mandé a muchos medios y periodistas hasta entonces amigos, en Entre Ríos. No la sacó ni publicó ni contestó nadie. Fue el 21 de marzo de 2008, a 10 días de la firma del decreto que planteaba las retenciones móviles. Cosas de la vida.

Me tienen podrido varios periodistas –me refiero incluso, a los más inteligentes y finos analistas- con este asunto del “campo” y de los “pequeños y medianos productores”. Si en la huella del lenguaje se encuentra un soporte ideológico, es común que los tipos de derecha hablen del “campo” como una entidad homogénea y simpática, hay en cambio, mucho progresismo que encontró por fin su sujeto político más allá del planeta de las instituciones, donde moran las vagas ideas de un mundo sin conflicto y los cadáveres de los proyectos políticos efectivamente encarnados. Ese sujeto político viene a ser “el pequeño y mediano productor”. Aunque también se me hincha el pecho y se me pianta un lagrimón cada vez que digo “pequeño y mediano productor” quería recordar que:
-Para sostener el discurso de que los cortes de rutas son hechos por “pequeños y medianos productores” es necesario mentar en éstos ciertas cualidades distintivas, posiciones de clase y virtudes, que lo convierten en un sujeto político, en el mejor sentido de la palabra. Este sujeto político, tiernamente defendido por los medios llamados progresistas, bajo el supuesto de que el aumento de las retenciones a la soja, el trigo y el maíz favorece la concentración de la tierra, es quien lleva adelante las medidas de protesta. Ni se menciona que los grandes capitales diversificados, y los grandes terratenientes, serían los eventuales beneficiarios de esta medida también. Porque decir también implica reconocer que se pelea contra el gobierno por la renta: y que si esa renta es menor o mayor, no deja de ser igual para todos, pequeños, medianos, grandes y grandotes “productores” (¿porqué no decir empresarios?) lo que se modifica es la escala de producción, no el margen. Y además, ese margen, es menor o es mayor de acuerdo a factores exógenos al “esfuerzo” de los tiernos productores: simplemente, se trata del auge de los biocombustibles –no sé si notaron que se está complicando un poquito la extracción de petróleo y combustibles en países democráticos como Irak o Afganistán o Nigeria y en países dictatoriales como Venezuela y Bolivia- y la decisión de un montón de tipos en China e India (con economías reguladas y fuertemente estatistas) que han decidido industrializarse. Por cierto, no es menor que gracias a las retenciones estamos relativamente afuera de las turbulencias financieras mundiales y que, si aumenta la ganancia de los bellos productores también se encarecen los alimentos, todos. Porque va a ser más rentable producir soja que arándanos, aún cuando no comamos arándanos, ni soja, el ejemplo vale para los pollos, el arroz, los citrus. Las retenciones móviles anunciadas otorgan previsibilidad para quienes quería previsibilidad pero sin retenciones, y estipulan que si el precio internacional baja, entonces también bajan las retenciones. A la vez, son sustancialmente mayores para la soja, lo que contribuye a la diversificación de cultivos. Sí, porque la diversificación y rotación –recontra probado está- sólo se consigue cuando hay un estado que maneja las variables de los márgenes de ganancia y los equilibra. No quieren un país sojero, no quieren que se sigan haciendo pelota los suelos, entonces posiblemente estemos de acuerdo: yo incluso propondría que las subas retenidas a la soja sean el doble de lo anunciado. Tampoco los progresistas quieren un país agroexportador porque queda feo. Bien, así como la diversificación de cultivos se logra manejando los márgenes de ganancia de cada cultivo, en la economía toda pasa lo mismo.
Yo no lo veo tan complicado, aunque sí entiendo que en el afán de ser opositor y tras haber albergado ilusiones líquidas en los gobiernos anteriores, se divague y se encuentre una grata combatividad en un sujeto político que es, sí, parte débil del capital orgánico, pero poco y nada tiene de progresista. Se los podría sumar, por supuesto, a un frente nacional. Algo así pasó tradicionalmente en los países emergentes con los industriales mercadointernistas, le problema es que, mientras en este modelo económico se han fortalecido gremios como los camiones, los siderúrgicos, los metalmecánicos y los albañiles, los trabajadores del campo, en la UATRE, siguen igual de débiles. Y eso que en la UATRE, a diferencia de los otros gremios mencionados, tienen la ventaja de que son tan buenos los patrones que hasta les hacen el paro por ellos.
Por eso es comprensible que donde debería decir: un grupo de empresarios cortan la ruta y se niegan a vender mercaderías para generar desabastecimiento, se diga, con el pecho hinchado de calor popular: pequeños y medianos productores del campo resisten al gobierno nacional.

solidaridad


Diálogo y consenso


Rosario 5 de agosto de 2011
Sres.
Miembros del Consejo Directivo Central
De la Federación Agraria Argentina
Presente
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De nuestra mayor consideración:
Quienes suscribimos, Esteban Motta y Juan Manuel Rossi, nos dirigimos a ustedes, para comunicarles nuestras renuncias indeclinables a los cargos de Secretario de Juventud y Secretario de Coordinación de la Federación Agraria Argentina, respectivamente.
Lo hacemos con respeto y con el sentimiento de autoridad que nos otorga el haber iniciado nuestro camino de militancia desde las bases juveniles de FAA a muy temprana edad, y de ser parte importante de un proceso de reconstrucción de una Entidad que había sido devastada hacia fines de los años 90.
Es por ello que fundamentamos esta dolorosa decisión en las siguientes líneas:            Tenemos la convicción de que es necesaria, deseable y posible la construcción de un modelo de desarrollo rural sustentable e inclusivo, determinante ineludible del marco ético y político de toda acción gremial.
           Sentimos en la piel el ideario de Alcorta, el espíritu gremial de Don Francisco Netri y la visión institucional de Don Esteban Piacenza.
Creemos en el poder de la organización, de la participación, de la construcción de abajo hacia arriba. Creemos en la militancia, en el compromiso, en la transparencia.
Encontramos en la diversidad la mayor riqueza humana, configurada por el pensamiento crítico y la pluralidad de ideas. Sin sectarismos, ni hegemonismos, con respeto recíproco y total sinceridad.
Pretendemos una gestión institucional de calidad, y una administración profesional y eficiente, capaz de incluir y desenvolver a las cooperativas a partir del agregado de valor; de formar y organizar a los jóvenes; de brindar más servicios; desarrollando toda la potencialidad de las filiales como célula básica de nuestra organización.
Creemos en los pequeños y medianos productores, en los agricultores familiares, en nuestros hermanos indígenas privados de la tierra. Creemos en los trabajadores que le ponen el hombro a la Entidad todos los días.
Concebimos al Complejo Federado articulado horizontalmente, con sus servicios y cooperativas siendo parte de un universo integrado, constituyendo un modelo de desarrollo institucional que tenga como centro la supervivencia, el crecimiento y el desarrollo de los pequeños y medianos productores a través de su organización.
Imaginamos una Federación Agraria fortalecida en toda la ruralidad Argentina, con entidades de base reales, fuertes, consolidadas, democráticas, plurales, con presencia en servicios y abiertas a la comunidad. También avizoramos una Central que conduzca al conjunto, garantizando la gestión desarrollada en el territorio, extendida y descentralizada.
Buscamos más democracia, que se construye con participación protagónica de las entidades de base, con trabajo local, territorial, y referentes prestigiosos, donde los dirigentes sean expresión genuina de las bases y no una elite promocionada desde la cúpula.
          
          Enfatizamos que sólo con un sistemático y continuo proceso de  debate y formación de dirigentes, vamos a tener una organización fuerte y representativa, misión indelegable de la organización gremial. Necesitamos espacios de reflexión para una acción consensuada y con el compromiso de todos.
Queremos dirigentes que sean verdaderos conductores del desarrollo en sus territorios, y no meros caudillos o lo que es peor: punteros políticos.
Queremos que se rompa el pensamiento monolítico y uniforme, que se acepte la pluralidad de ideas, y que el mayor esfuerzo esté concentrado en la defensa de los productores y no en las disputas de poder interno.
Estos valores, fundacionales e históricos dentro de la Entidad, son los que nos formaron y los que hemos abrazado sin atenuantes desde nuestro despertar como dirigentes. Pero contrastan con la mezquindad, la hipocresía y la debilidad moral, en que han caído las relaciones interpersonales e institucionales, y que generan una cultura extraña a nuestra forma de ser y de pensar, causándonos una intolerable fatiga moral.
Estamos cansados de las calumnias, de las injurias, de los contubernios y de la humillación entre compañeros federados.
Seguramente hemos cometido errores y el tiempo se encargará de hacérnoslo saber, pero jamás hemos sido infieles a la causa de la Federación y de los agricultores familiares, por lo cual nuestras conciencias seguirán en paz y convencidos de estar en el camino correcto.
No vamos a abandonar la causa ni a quienes confiaron en nosotros. Será un orgullo volver como Directores y como militantes a nuestras bases, a donde pertenecemos, a quienes nos debemos. Lo hacemos con la frente alta, la fe y la esperanza renovadas.
Fraternalmente.

Esteban Motta                                   Juan Manuel Rossi
   Director de Juventud                              Director Distrito 4

Pero qué cara de salame me han puesto.


oh,oh, oh!



Ooooooooootra vez con el asunto del bircs, Brasil, India, Rusia, China, Sudáfrica. Diga, señora, Bircs, en cualquier reunión de amigos: será mirada de una manera particular, como integrando la secta de los optimistas y sabedores de los secretos "del mundo que vendrá". La Unión Europea, con cariño, se desintegra; o por lo menos, no muestra un horizonte como el que moldeó al Mercosur o la Unasur. La diplomacia presidencial -o sea, la Unasur concreta y real- funciona muy bien y en cualquier registro histórico es una novedad. Una gran y positiva novedad. Pero.
¿Cuál es la compatibilidad de la institucionalización de Unasur con la democracia presidencial? Ese es el punto, corrosivo, que mejor no explorar.
En Asia y en África, las institucionaes supra nacionales, después del optimismo neoliberal -el mismo que le dio vida al Mercosur- se están debilitando, o por lo menos, no avanzan más. Unasur, o bien, y hablando concreto y más claro: la diplomacia presidencial impidió que perdure el golpe de estado en Venezuela, el intento en Bolivia y Ecuador, fue clave para la continuidad democrática del estado de derecho en Argentina, durante el 2008, ante la asonada de la oligarquía, evitó una escalada bélica entre Colombia y Ecuador, contiene los delirios de Evo Morales contra Chile (y la prepotencia chilena) y a la vez no pudo impedir el golpe de estado en Honduras ni resolver el nudo gordiano del asunto de una zona de relativa paz y democracia: la guerra narco entre el cártel del partido comunista Colombiano y el cártel de la DEA.
Ni pudo, tampoco, frenar el clásico expansionismo brasilero, por el contrario, se fortaleció. En la argentina, uno pasa por salame si no se entusiasma con acompañar la aventura brasilera de "ser una potencia emergente". Puro chamuyo que deriva en un asiento en el consejo de guerra de la ONU, una política anti sudamericana en la OMC, la expansión de las empresas contratistas brasileras (del petróleo, la obra pública, y la administración industrial) a través de créditos estatales y el freno para cualquier trazado de infraestructura y desarrollo que no se ajuste a sus intereses.
Habrá que ver. Por ahora, avanza más el Consejo de "Seguridad" sudamericano que el Banco del Sur.
Yo bajaría un cambio en el optimismo.
Porque, en concreto, no hay en los planes de la Unasur, ningún proyecto estratégico que reduzca la desigualdad social, el gran mal sudamericano. Si se mira bien la cosa, la Unasur, hasta ahora, es una cáscara, con sus pro y sus contra, que remiten más a la diplomacia presidencial que a cualquier institucionalización.
Todo bien, es lo que hay, pero ojito, corazón de alcaucil, que la diplomacia presidencial no es más que la cristalización de las relaciones de fuerza ya existentes: es decir, el país pobre y el país más rico, el país pequeño y el país más grande, nunca modificarán su estatuto concreto a la hora de negociar: eso es, señora, la diplomacia presidencial. Muy lindo todo, pero...



¿No hay campaña?

El Ingeniero, dice que no:

Hay situaciones obvias en la gente que no juega a nada en esta por propia voluntad como Mauricio Macri que se limitará a apoyar tibiamente a su lista de diputados nacionales en la CABA y le ha pedido a su elenco de gobierno silencio y bajo perfil hasta que las elecciones pasen y por supuesto nada de apoyo a ningún candidato opositor.

Los que si juegan en el campo de las oposiciones perdieron obviamente toda esperanza de competir por el premio mayor, más allá de las declaraciones de circunstancia de alguno acerca de la posibilidad de pelear un ballotage en el que realmente nadie cree. El tránsito hacia el 23 de octubre es para Ricardo Alfonsín una pesadilla cuyo camino está plagado de deserciones y pactos rotos. Soporta como puede que su aliado en las primarias se acerque al Alberto y comiencen a delinear un futuro"peronismo disidente" ya sin Eduardo DuhaldeMario Das NevesFelipe Solá y el Lole Reutemann que quedarán fuera de foco luego de las elecciones pero con el objetivo de sumar aMauricio Macri conformando una fuerza que se proponga como el recambio por derecha al kirchnerismo pero por afuera del peronismo. Un PF que quedará diezmado entre los pases, la imposibilidad de renovar mandatos y la magra cosecha electoral pero con la ventaja de no tener tantos caciques que aspiran a liderarlo y por eso ellos dos hacen punta ahora.

Y despunta en el oficialismo la discusión de como acomodarse al retorno de los que imaginaron agotada la experiencia kirchnerista en el 2009 y quieren un lugar bajo el sol en el nuevo período peronista de cuatro años con el objetivo de "pelearla adentro". El triunfo de Cristina hace que el espacio peronista sea ya sin discusión el conducido por ella y quedarán por afuera expresiones marginales como la del párrafo anterior, minúsculas y sin chance de pelear por el poder aqui y ahora con un horizonte muy lejano.

La vuelta al peronismo debe ser en lo posible antes de las generales como lo hace Felipe Solá perfilando un espacio peronista "crítico" que sumará en la PBA a sus tres diputados provinciales al sciolismo y en la Nación conformando un bloque con sus compañeros Rivara y Moullerón que podrán acompañar al oficialismo en algunas iniciativas, un rol"independiente" pero moviéndose dentro del peronismo.



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miércoles, septiembre 21, 2011

Mandando fruta




Hoy al mediodía fui a una verdulería. Lugar extraño, si los hay. Como los cementerios. Parecen todos iguales, pero desde afuera. Cuando entrás -digamos, para quedarte- notás, creo, la diferencia. Así pasa con las verdulerías. Aunque capaz que como hace mucho que no entraba a una verdulería (unos 25 años, digamos... sí, de cuando era gurisito y le hacía los mandados a mi abuela. No, una vez, me acuerdo, tenía una novia, en Paraná, y una noche quería hacer daiquiris y esas cosas extrañas que toman las minas: fui a una verdulería, haciéndole caso, seguro porque alguna cagada me había mandado, en fin, eso.) Y en la verdulería estaban escuchando la Metro, Basta de Todo. Hablaban de Leuco, y de mí. En la provincia de Chacarita, el verdulero -qué ser extraño, no jodamos. ¿O acaso no odiamos todos las frutas y verduras que nos obligaban a comer en la infancia? Por favor, dejémonos de joder!- se cagaba de risa. No me gustó, eso. Se cagaba de risa de Leuco, de Clarín, etc, pero no me gustó, igual. Está mal ser tan irrespetuoso.
 -Yo no me reiría así.
 El verdulero, que estaba contaminando con sus sucias manos unas horripilantes frutillas, se dio vuelta.
 -¿Cómo dijo, señor?
 -Si a mí me hubieran amenazado de muerte, no me reiría.
 -Pero si fue todo una joda! Resulta que a un bloguero K le gustaba una mina y....

 Bueno, me contó una historia. Mientras pesaba unas frutas para mí. Más o menos, yo la conocía, a la historia, las frutas, no tanto. Pero seguí en la mía, discutiéndole. A los cinco minutos, el verdulero, estaba atacando a Clarín. Yo defendía a Clarín (sé que suena medio raro esto que cuento, pero fue así: he hecho cosas peores. Una vez, con Sofía, íbamos en un taxi, yo salía de 678, hasta el búnker de cristina. El taxista, radical, pero que había votado a Duhalde, era demasiado reaccionario. Recontra. Yo tenía las pelotas hinchadas.Pero lo corría por derecha. Creo que terminamos concordando en que hay que matarlos a todos. Hasta que vio adónde nos llevaba, quiénes festejaban y eso. Ja) y decía que en argentina no hay libertad de prensa.
 -Pero si en todos los monopolios están diciendo todo el tiempo que no hay libertad de prensa! Es un contrasentido!
 -Para mí tiene sentido.Y encima, quieren asesinar a los que piensan distinto.Usted debe ser de La Cámpora, por eso. .
-Noooooo, ya estoy viejo. Yo fui de la Juventud Peronista, pero en mis épocas. Ahora, trato de informarme, cuando tengo tiempo. Porque acá nos mintieron siempre. Mi hijo está en La Cámpora.
 -Los de La Cámpora...Debería leer a ese Lucas Carrasco, las barbaridades que dice....
 -Pero si se quería levantar una mina!
 -Lo dudo. Por algo vino acá la SIP.
 -¿La SIP?
 -Sociedad Interamericana de Prensa (lo dije con voz engolonada).
 -No sé quiénes son, yo lo que sé es que...

 Entraron tres pibes. Uno era el hijo. me sonrieron. Me dieron la mano. El verdulero -qué ser extraño- no entendía nada.
 -¿Lo conocés a éste?
 -Sí, papá, es Lucas Carrasco.

Hubo un momento de silencio. El verdulero estaba por ofenderse. Se terminó riendo. Se sacó una foto conmigo. No me quería cobrar las frutas. No me las cobró. Pero porque no las llevé.
 -Odio las frutas, le dije. Y me fui. Esa idea tonta de hacer una dieta con vitaminas, proteínas, alimentarme mejor, esas pavadas.
 En la provincia de Chacarita, en la esquina del cementerio, hay un bar, lindo. Estaba cerrado. Me senté enfrente, en la plaza, a comer un pancho. Después me fui a tomar una cerveza, por ahí. Me compré un gorro por el sol. Pero me lo olvidé en la mesa.
Y encima cuando llegué a casa tenía, otra vez, el aviso de corte de la luz. Me olvidé de pagarla. Pero no entiendo porqué la empresa de electricidad se obstina con abrir heridas del pasado. Ya fue, ya está, no pagué,se me olvidó. Pero basta de revanchismo. Miremos el futuro. Construyamos juntos el futuro. En serio, putos. 

Te tenemos rodeado, Máximo. Rendite y tendrás un juicio justo.


Actualidad de la carencia



"Lamento tener que dar esta noticia en el día de la primavera" así empezaba, el imbécil de Alfredo Leuco, su amenaza de "llevarme a la justicia". Tanto como contó Verbitsky cuando el corrupto de Leuco quiso extorsionar a Timerman y luego lo amenazó con "llevarlo a la justicia", en mi caso, tampoco pasó nada. Es decir, no se trata sólo de un imbécil que peca de analfabeto funcional, sino que es perverso, y jodido. Además, claro, de mentiroso.
Eso ya pasó, hay un lindo día primaveral, Leuco, me hizo un favor enorme finalmente, si las cosas se miden con mi vara: el amor, ja, es así, ya fue, ya está.
Asunto concluido.
Ahora bien, tengo un grave problema, y no le encuentro la vuelta.
Últimamente...ando algo perdido.
No sé cómo decirlo. Pero. Ninguna señorita me da bola. Y ya no sé qué quilombo armar.  O sea. A ver, no es que esté apelando a la caridad, no. Bueno, un poco sí. Pasa que. A ver...no sé cómo decirlo. Pero, bueno, eso.