viernes, diciembre 30, 2011
Con Videla, se podía importar todo, menos, claro, el papel. El FAP (Frente Anti Peronista) debería denunciar que el gobierno nacional quiere desmontar la libertad de prensa que nos legó Videla y la libertad de empresa que nos legó Videla. Una barbaridad, señora. Seguro que éstos del gobierno, falsos progresistas, reciben dinero de la Unión Soviética. Te lo juro.
Conmigo no, Barone
La frase es reiteradamente utilizada por los referentes de la derecha escrita. La derecha se está volviendo cada vez más berreta. Los salva, aunque enfermo de odio, Caparrós. Beatríz Sarlo se destaca, por muy, pero muy lejos, de esa berretización amarga y chabacana de la derecha. El diario La Nación (donde escribe el analfabeto funcional de Luis Majul, ni más ni más) muestra esa decadencia. Pero (devolviendo gentilezas) cuando la borrach de Beatríz Sarlo, que va mamada a trabajar a Radio Mitre (soy igual de malo, Betty, pasa que casi nadie leyó tu libro: vos lo sabés, y eso, es una pena. Pero la verdad es que muy poquita gente de tu mundo, de la derecha, lee, ya no libros de divulgación y panfletería, sino siquiera, cualquier cosa) escribió un libro valioso, con muchos errores, plagada de clichés, simplote cuando quiere meterese en materias que desconoce completamente (como, por ejemplo, decir giladas sobre internet que se decían, al voleo, en los años 90) y cosas así. Pero, conmigo no Barone, la tesis es que la derecha -ella, y su mundo cultural- fueron derrotados culturalmente. Lo dijo, antes del 2% que sacó con su partido, el Tía Party de Carrió (es cierto que se borocoteó una semana antes, pero nosotros ya estamos grandecitos para ciertas cosas). ¿Cuál es el festejo que contiene la frase, tan utilizada por los referentes de la derecha escrita, sobre una discusión a partir de un libro donde la autora sostiene que ha sido derrotada?
No sé, me causa gracia.
El panfleto de Sarlo tenia por objetivo influir en las elecciones. Darle una mano (además de a ella misma) a Carrió. Hubo un pequeño problema: la derecha, Betty, no lee. O lee y no entiende. Se burlaron, socarrones, de algo que aún les cuesta comprender. La derrota cultural, profunda, de sus criterios, conceptos, valores, ya no sólo electoralmente.
Cada aviso fúnebre del tan ex elegante y ex refinado y ex sofisticado (cómo les salva las papas Pagni) La Nación, es la muerte lenta, también, de un mundo cultural que para la inmensa mayoría es una reliquia insoportable del pasado.
No es que muera el imaginario oligárquico, no.
Pero esta derecha, ahora derrotada, cree, como Macri, que a Kadafi lo volteó twitter. O firma los panfletos que le escribe un fantasma que trabaja en la revista Noticias, firma los panfletos, con plagios AAAAAAAAAAAA WIKIPEDIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA de Luis Majul. La nueva derecha es como Majul, es la cumbia wikipedia. Arriba las manos los fanas de nizzzche, recatate, chabón.
No, con Barone no, Betty, Barone no escucha cumbia, no cita a Wikipedia, lee de corrido, y nunca diría una gansada tan vulgar, tan...¿qué decir, Betty? de que hay que continuar con el estatismo de Videla pagándole los sueldos a los escribas de La Nación y Clarín porque Twitter volteó a Kadafi. Juaz. Por favor. Buenas noches.
Twitter volteó a Kadafi.
Dios mío.
Buenas noches.
Ahhhhhhhhhh, paaaardón, par diez, me fui a la mierda con este tema, porque iba a hablar de esta columna, de, justamente, La Nación.
El periodista, Ricardo Carpena, tiene razón. PERO. A ver, lo entiendo al "filósofo", así, entre comillas, para que se enoje un poco. Lo entiendo porque, a mí me pasó algo parecido.
Es cierto, Sofía, que te dije que te amaba y que fuimos novios, pero fue una trampa. Que vos me tendiste. Adulándome. tratándome bien. Y con esas tetas.
Lo entiendo al "filósofo". Conmigo no, Sofía.
Y nos denunciaron por ruidos lindos.
Vengo de la peña de los jueves, fue mucha gente.Volvió, despues de -creo, dos faltazos, muy mal- Isabel, de Músicos con Cristina. Al final, terminamos generando un ámbito de encuentros, jueves a jueves. Sin Luigi, sin Felipe, que son los que laburan durante la semana para que todo salga, no se haría nada.
Tenían que hablar, hoy, Fernando Amato, Matías Castañeda y Nicolás Lantos , y queríamos hacer una joda de lo que llaman, injusta y torpemente, periodismo militante, pero todo fue un quilombo, vino la cana -nos denunciaron por ruidos molestos, y bue- de verdad, cayeron los patrulleros, Florencia los chapeó con que es abogada. Y esas cosas. Karina Nazábal, siempre haciéndose un tiempito para estar.
Qué linda es la camada de twitteros, la gente más joven, Agustina con su novio (gran pibe, y del palo: a ése no lo vamos a amenazar de muerte, al contrario, lo bancamos), Natalia, Nico Toranzo, y la vieja camada de viejos chotos de la bloguería, viejos chotos como yo, todos mis amigos. Y los militantes. El recuerdo, de uno de las peñas de los jueves, Iván Heyn. Grande, Iván. Grande.
Muy divertido recibir los amigos, que arrancan cagándome a puteadas por algún post escribo acá. Cosas de la vida. Y dos músicos del palo, de estas cosas, Zambayonny y Leo García:
Son muchoslos que estaban, los que siempre van, los que ha pasado por ahí. Qué se yo. Un abrazo.
jueves, diciembre 29, 2011
Libre, el suplemento de calumnias e injurias de Perfil.
Por Mario pergolini
Desde hace muchos años la Editorial Perfil, dirigia por Jorge Fontevecchia, se dedica a publicar mierda escrita. Lo he comprobado en persona cada vez que publican cosas sobre mí en las cuales yo sé claramente que están mintiendo o inventando. Lo sé porque es mi vida, no tengo que buscar muy lejos. Hace poco esta editorial saco en su Diario (?) Libre (hermano menor de otra publicación bastante berreta que es el diario Perfil) una foto de Sofía Gala Castiglione, hija de Moria Casán, fumando en un recital. Ella no estaba en el escenario, ni era protagonista de nada que tenía que ver con el espectáculo; tampoco dañaba a un tercero ni estaba haciendo apología alguna. Pero el periodista gráfico que estaba sacando fotos prefirió voltear y, en vez de sacarle fotos a los verdaderos protagonistas del espectáculo, prefirió disparar contra el público con su cámara para ver a quién agarraba -suponemos- infraganti, y señalarlo con su dedito fotográfico. ¿Para qué? No lo sabemos. ¿Sirvió de algo? Obvio que no; sólo sirvió, tal vez, para que la gente se ponga a juzgar y ellos vender, diciendo que lo hacen en nombre del periodismo. Éste fotógrafo, que hace que José Luis Cabezas -fotógrafo que perteneció a la misma editorial- se revuelva en su tumba, sólo buscó mierda para poder llevársela a su jefe, que sabría que tiene una moral de mierda, y poder publicarlo. Ahora, desde otra publicación de Perfil (Caras) le hicieron una guardia fotográfica a Luis Alberto Spinetta para poder fotografiarlo a escondidas -por supuesto- y publicar en tapa una foto donde se lo ve desmejorado por culpa de su enfermedad. Enfermedad que, como se imaginarán, les duele a todos los que lo queremos y ni qué decir de su grupo más cercanos de familiares. Este fotógrafo incluso siguió disparándole con su cámara mientras él, enojado, le pedía que dejen de fotografiarlo. Ésa foto también fue publicada! Porque indudablemente a Fontevecchia y a los empleados de Perfil les encantará mostrar todo esto (incluyo a los empleados porque no vi en ningún lado que aclaren que les parece una barbaridad), porque entienden que el peridismo también sirve para mostrar Mierda, aunque dañe a alguien. Jorge Fontevecchia fue honrado con su inclusión en la Academia Nacional de Periodismo. Exijo -y espero que si a alguien le interesa me acompañe- que lo retiren inmediatamente de esa gran Institución. Porque Fontevecchia se la pasa publicando Mierda. Mierda en nombre del periodismo. Mierda en nombre de sus ingresos. Ojalá que nadie que trabaje en Perfil sufra alguna vez este tipo de coberturas. Porque una vez que tocás mierda, olés así para siempre.
Desde hace muchos años la Editorial Perfil, dirigia por Jorge Fontevecchia, se dedica a publicar mierda escrita. Lo he comprobado en persona cada vez que publican cosas sobre mí en las cuales yo sé claramente que están mintiendo o inventando. Lo sé porque es mi vida, no tengo que buscar muy lejos. Hace poco esta editorial saco en su Diario (?) Libre (hermano menor de otra publicación bastante berreta que es el diario Perfil) una foto de Sofía Gala Castiglione, hija de Moria Casán, fumando en un recital. Ella no estaba en el escenario, ni era protagonista de nada que tenía que ver con el espectáculo; tampoco dañaba a un tercero ni estaba haciendo apología alguna. Pero el periodista gráfico que estaba sacando fotos prefirió voltear y, en vez de sacarle fotos a los verdaderos protagonistas del espectáculo, prefirió disparar contra el público con su cámara para ver a quién agarraba -suponemos- infraganti, y señalarlo con su dedito fotográfico. ¿Para qué? No lo sabemos. ¿Sirvió de algo? Obvio que no; sólo sirvió, tal vez, para que la gente se ponga a juzgar y ellos vender, diciendo que lo hacen en nombre del periodismo. Éste fotógrafo, que hace que José Luis Cabezas -fotógrafo que perteneció a la misma editorial- se revuelva en su tumba, sólo buscó mierda para poder llevársela a su jefe, que sabría que tiene una moral de mierda, y poder publicarlo. Ahora, desde otra publicación de Perfil (Caras) le hicieron una guardia fotográfica a Luis Alberto Spinetta para poder fotografiarlo a escondidas -por supuesto- y publicar en tapa una foto donde se lo ve desmejorado por culpa de su enfermedad. Enfermedad que, como se imaginarán, les duele a todos los que lo queremos y ni qué decir de su grupo más cercanos de familiares. Este fotógrafo incluso siguió disparándole con su cámara mientras él, enojado, le pedía que dejen de fotografiarlo. Ésa foto también fue publicada! Porque indudablemente a Fontevecchia y a los empleados de Perfil les encantará mostrar todo esto (incluyo a los empleados porque no vi en ningún lado que aclaren que les parece una barbaridad), porque entienden que el peridismo también sirve para mostrar Mierda, aunque dañe a alguien. Jorge Fontevecchia fue honrado con su inclusión en la Academia Nacional de Periodismo. Exijo -y espero que si a alguien le interesa me acompañe- que lo retiren inmediatamente de esa gran Institución. Porque Fontevecchia se la pasa publicando Mierda. Mierda en nombre del periodismo. Mierda en nombre de sus ingresos. Ojalá que nadie que trabaje en Perfil sufra alguna vez este tipo de coberturas. Porque una vez que tocás mierda, olés así para siempre.
miércoles, diciembre 28, 2011
De mí.
Se vienen días duros, ser kirchnerista no repara, corazones, en sustos.
Los pilares nacionales de la economía son sólidos, pero estamos cercados por la crisis internacional. Y se acercan momentos de definiciones: los turros de la corte suprema de pollo (vos, Zaffarancho, que operás vía los medios para decir que no coincidís con lo que firmás, Zaffarrancho, te apretaron con carpetazos, se nota mucho) tienen que definir sobre el delincuente de Héctor Magnetto, antes de que la sociedad se de cuenta que son demasiado turros. La Presidenta pide licencia. Asume Boudou, el vicepresidente que Cristina eligió para su fórmula (no está, por suerte, el ídolo de la derecha: Julio Cobos. Por mala suerte, tampoco está Néstor Kirchner). La coyuntura sudamericana es, con este asunto del cáncer, jodida.
Veamos las cosas en perspectiva.
Cristina tiene, en La Cámpera pero también en muchos grupos y gente suelta, una organización política, como no tenía antes, para bancar los trapos durante sus días de licencia. Y un equipo de gobierno consolidado, con ganas, mística, cohesión y claro liderazgo.
Asoman, de todos lados, principalmente de las patronales (los empresarios delincuentes como Vila, Manzano, Magnetto, Rocca, Barrionuevo, Venegas, Biolcatti, Zanola, Pedraza, Bussi, Cirielli; amparados por el Poder Judicial) los aprietes y extorsiones, las patronales no se bancan un gobierno honesto. No soportan la ley. No la soportan.
En perspectiva y sin minimizar las cosas, me parece que la coyuntura es complicada, pero existe el arsenal de recursos para, en un mes y si todo sale como lo esperado, volver con bríos a la senda trazada. Habrá, de todos modos, que dormir con los ojos abiertos. Hay muchas cosas en juego por el lado oscuro de las patronales, que van a salir a morder como buitres cuando huelan, equivocadamente, debilidad.
Este blog cumple varios años. Tengo la suerte de ser considerado entre los 10 más influyentes de habla hispana. Con mis idas y vueltas, consensos y disidencias, enormes estupideces y cosas que me enorgullezco, siempre estuve del mismo lado, simplemente porque el kirchnerismo no me dejó, a través de sus políticas, saltar el barco. Estoy profundamente agradecido de tener un gobierno de izquierda, nacional y popular, que reivindica las mejores tradiciones combativas del peronismo.
En breve, en La Cloaca, el Gordo Motoneta va a poner mi aparición en Duro de Domar recordando los antecedentes de Boudou. Y bue, cosas que tendré que soportar. Me viene bien: cuando La Cloaca me pega me ahorra el engorroso trámite de tener que elogiarme yo mismo. Que queda feo. Porque se nota.
Voy a apoyar a este gobierno porque apoyo este trayecto, estos objetivos, porque aprendí muchas cosas, porque pasé años memorables, porque soy agradecido, porque se me recontra canta las pelotas y porque lo que está enfrente me asusta. Porque acá están mis amigos y la gente que admiro.
Pero si de algo vienen a cuento estas líneas, capaz que inusualmente serias, es porque voy a estar atento, muy preocupado, porque quiero hacer lo posible para transmitir este mensaje: si joden a Cristina durante sus días de licencia, SEA QUIEN SEA, salimos a la calle, inundamos las calles, de un mensaje claro y contundente: NO.
Eso nada más.
Disculpen la solemnidad. En breve proseguimos con mis habituales pelotudeces y chicanas. Tengo unos sobrenombres geniales para Carmen Argibay. Bah, yo creo que son geniales. Porque yo creo que soy genial. Pero eso ya lo saben. Que yo lo crea. No que lo sea.
¿Pero acaso no es preferible creerse, a solas con todo el mundo, genial, que ser un genio y que todos lo sepan pero uno sentirse un tacho de basura un feriado en que no pasa el camión recolector?
Buenas noches, y en especial, en este momento duro, a un lector que me engalana y llena de orgullo. Por las cosas que tendrás, duras, que vivir en estos días. Vos, el de pava eléctrica, un abrazo. Contá conmigo.
Buenas noches, y en especial, en este momento duro, a un lector que me engalana y llena de orgullo. Por las cosas que tendrás, duras, que vivir en estos días. Vos, el de pava eléctrica, un abrazo. Contá conmigo.
martes, diciembre 27, 2011
Te pasaste, Petronilo, pegá la vuelta. La Argentina te queda chica, comprá dos números más.
En Artepolítica reproducen una nota de Sebastián publicada en Página 12. Este es el resúmen:
Limar entonces estas actitudes inconducentes será esencial para recuperar la vitalidad de la alianza gobierno-sindicatos en Argentina. Esta coalición estuvo en el centro del dispositivo de poder político de los últimos años y otorgó buena parte del potencial transformador que llevó, bajo el peronismo kirchnerista, al mayor proceso de recuperación social que vivió el país desde los años ’40.
Acá se la puede leer entera. Limar entonces estas actitudes inconducentes será esencial para recuperar la vitalidad de la alianza gobierno-sindicatos en Argentina. Esta coalición estuvo en el centro del dispositivo de poder político de los últimos años y otorgó buena parte del potencial transformador que llevó, bajo el peronismo kirchnerista, al mayor proceso de recuperación social que vivió el país desde los años ’40.
Cuestionar el discurso de fuera los sucios trapos rojos de Petronilo, alias Moyano, en cualquier persona comprometida con la defensa de las instituciones y los derechos humanos, es casi un reflejo automático. Muy válido. Si Petronilo, alias Moyano, se fue al pasto, que se joda Petronilo, alias Moyano.
Se podrá argumentar que Petronilo, alias Moyano, combatió las políticas neoliberales de Menem y Chacho Alvarez y se dirá la verdad. También lo hizo Cristina. La diferencia es que una conduce y el otro, con el pretesto de haber conducido un camión (¿será, alguna vez?) quiere, simplemente, conducir. Del modo más simple: amenazándome a mí, a Sebastián, a los que hacen Artepolítica, a los niños bien digamos, con rompernos la cabeza a patadas hasta que estemos convencidos.
Obviamente hay un gran problema, señores (las señoras, disculpen, no pueden presenciar esta discusión. A Petronilo no le gusta que haya mujeres cerca). Tanto Petronilo, alias Moyano, como Facundo, el Wachiturro, o Pablo, El Heredero, son multimillonarios con el agravante de que su procedencia y legitimidad no son ni públicos ni demostrables. Hablarme a mí de chicos bien, Petronilo, naaaa, no jodamos. Miralo a Facundo, el Wachiturro, ése sí que es un chico bien. Y de paso, saludos. Buen pibe.
Hablar de que "los sectores medios" y blablabla, pura sarasa, los "sectores medios" quieren, como La Familia, no pagar impuestos a las ganancias. Yo no lo pago, por falta de fondos. Correrme con esas boludeces, por favor. Somos grandes. La sociología de deportea reaparece con jeringosa fabulósica cuando se comieron todos los amagues: no está en cuestionamiento el sindicalismo, sino la delincuencia, y La Familia, por haber optado aliarse con la delincuencia. Pedraza,Venegas, Zanola, Cirielli y el marido de Graciela Camaño son pesados, una clase de empresarios (como Vila, como Manzano) que hicieron guita ilegalmente y de manera patotera. No nenes de pecho. Ni representan ninguna "clase obrera" ni pertenecen a los sectores medios: son millonarios inescrupulosos, habitualmente mafiosos y dada la estructural corrupción del Poder Judicial, son impunes. ¿O acaso Zaffarancho anda preocupado porque se confunda la tipificación penal de la protesta social que nunca encabezaron estos sindicalistas amarillos? Somos grandecitos para que nos corran con sociología a lo deportea.
La Familia, por izquierda o por derecha, blande un discurso brutal, salvaje, en defensa de 15.000 millones de razones para defender a los chicos bien de Pedraza, Venegas, Zanola, Cirielli y el marido de Camaño. Y los niñitos de los niños bien, los que nunca trabajaron. No fueron a la universidad -a las universidades privadas esas donde Moyano iba a dar charlas, vestido con saco y corbata- sólo por vagos. Tan vagos como yo, ojo. Que, para mi desgracia, alguna que otra vez tuve que trabajar de verdad, con las manos. Cosa muy fea. No se lo deseo a nadie, ni al Wachiturro ni a El Heredero.
Bue, en fin, los quiero a todos.
Muchas gracias por su atención; señores, lactántricos y porqué no, señoras, pasen que el té ya está servido y los hombres ya hablamos de patotas, herencias, millones, trapos rojos y apretadas. Y apúrense que el té se enfría y ya llega la señora y los saca a escobazos, como corresponde.
Escuché, en boca de peronistas que la quieren bien a Cristina, decirle "La señora", lo escuché también en boca de empresarios, políticos y periodistas que la detestan. Es todo un síntoma que le digan "La señora". Los "niños bien", esos que ganan sueldos malos, trabajan en negro, pero cometen el pecado de ser militantes en el ala izquierda del kirchnerismo, y encima militantes formados no Wachiturros elementales con camperas de tres sueldos básicos, esos "niños bien" nunca dicen "La señora", dicen Cristina.
Me caen bien esos niños bien. Me caen muy bien en realidad. Los niños bien.
Que, como dice Carlitos Balá, el invierno no nos tome de sorpresa. Pero hay hormigas trabajando. Y otras conspirando.
Un gestito de idea
Cuando un peronista queda afuera del dispositivo de relevancia (el gobierno, el partido en algunos distritos) es de manual que blande el peronómetro.
En cambio, cuando un empresario poderoso, de conducta conflictiva con la ley, pierde algún curro en manos de avances democráticos, es de manual que blande el constitucionalómetro. Como psicoanalistas, corren presurosos abogados rapiñeros, habitualmente militantes vergonzosos de partidos vergonzosos (baste el ejemplo de Gargarella, Gargarita entre nos, que se borocoteó descaradamente del fascismo de derecha de Carrió al fascismo de izquierda del Partido Obrero; o lo mismo que hizo Gregorio Badeni del radicalismo al PRO, o Zaffaroni, Zaffarrancho entre nos, de la dictadura al alfonsinismo o del Frepaso al terismo de siete canastas) a prestar sus servicios de psicoconstitucionalizantes de ricos y famosos, no se aceptan obras sociales.
El caso de Papel Prensa los lleva al ridículo. Gargarita hace tooooooooooooooooda una voltereta que oh, concluye en que los negociados de Videla con Noble y Magnetto, no son tan malos. Es la estrategia Franja Morada, del noeselmomento o todostienenunpecadooriginal; aburrida, previsible y amargamente perdedora, como tu face, Gargarita. Más inteligente es lo de Badeni o Zaffarancho, pero bue, allá ellos.
Más interesante es lo que se insinúa como una mutación del campo político. Si es que se comparte que a grandes rasgos existían dos familias ideológicas: una, golpista y defensora de las posturas reaccionarias, como el radicalismo, que se creía el portador de la democracia y de su costado socialmente equilibrado y otra, clerical, milica y corporativa que se imaginaba a sí misma portadora de la justicia social y el decisionismo. Las corporaciones golpean al kirchnerismo desde una visión, digamos, alfonsinista; lo cual demuele dialécticamente su discurso; porque es objetivamente el kirchnerismo el que, en nombre de la democratización avanza sobre zonas oscuras y corporativas (lo cual refuerza su costado decisionista y justiciero socialmente).
La derecha no encuentra su ubicación en el mapa. Tanto la derecha que está dentro del kirchnerismo como la que mayormente está afuera.
Pero.
Esta situación no va a ser permanente.
Por ahora, son gestitos de idea, a lo Macri.
En cambio, cuando un empresario poderoso, de conducta conflictiva con la ley, pierde algún curro en manos de avances democráticos, es de manual que blande el constitucionalómetro. Como psicoanalistas, corren presurosos abogados rapiñeros, habitualmente militantes vergonzosos de partidos vergonzosos (baste el ejemplo de Gargarella, Gargarita entre nos, que se borocoteó descaradamente del fascismo de derecha de Carrió al fascismo de izquierda del Partido Obrero; o lo mismo que hizo Gregorio Badeni del radicalismo al PRO, o Zaffaroni, Zaffarrancho entre nos, de la dictadura al alfonsinismo o del Frepaso al terismo de siete canastas) a prestar sus servicios de psicoconstitucionalizantes de ricos y famosos, no se aceptan obras sociales.
El caso de Papel Prensa los lleva al ridículo. Gargarita hace tooooooooooooooooda una voltereta que oh, concluye en que los negociados de Videla con Noble y Magnetto, no son tan malos. Es la estrategia Franja Morada, del noeselmomento o todostienenunpecadooriginal; aburrida, previsible y amargamente perdedora, como tu face, Gargarita. Más inteligente es lo de Badeni o Zaffarancho, pero bue, allá ellos.
Más interesante es lo que se insinúa como una mutación del campo político. Si es que se comparte que a grandes rasgos existían dos familias ideológicas: una, golpista y defensora de las posturas reaccionarias, como el radicalismo, que se creía el portador de la democracia y de su costado socialmente equilibrado y otra, clerical, milica y corporativa que se imaginaba a sí misma portadora de la justicia social y el decisionismo. Las corporaciones golpean al kirchnerismo desde una visión, digamos, alfonsinista; lo cual demuele dialécticamente su discurso; porque es objetivamente el kirchnerismo el que, en nombre de la democratización avanza sobre zonas oscuras y corporativas (lo cual refuerza su costado decisionista y justiciero socialmente).
La derecha no encuentra su ubicación en el mapa. Tanto la derecha que está dentro del kirchnerismo como la que mayormente está afuera.
Pero.
Esta situación no va a ser permanente.
Por ahora, son gestitos de idea, a lo Macri.
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