domingo, mayo 03, 2009

Las contradicciones de MEC

Yo confieso que soy prejuicioso. Y creo, por ejemplo, que las personas muy altas, no pueden decir cosas inteligentes. Lo creo desde los recreos de la escuela primaria, sobre todo en la escuela Don Bosco, donde entre hostias y figuritas de Viaje a las Estrellas, se armaban una peleas bravas y había que entrenarse como en la Rocky 1 (las otras, creo, ni valían la pena).

Así que cuando la conocí a María Esperanza, con sus (casi) dos metros, me sorprendí. Mejor dicho, pensé: todo mal. Dos metros, para una mujer, es mucho. Y más, como dice Feinman ( a todo esto, ¿qué es de la mujer de Feinman?) en Los crímenes de Van Gogh, a nadie le gustan las mujeres inteligentes. Excepto a Pablo, claro. Bueno, el caso es que una mina no puede medir cerca de dos metros porque intimida, pero si, además, dice cosas inteligentes, y uno aprende a valorar sus opiniones, su capacidad de organizar y aplicar conceptos, sin perder cierta onda nac & pop; entonces, el caso es más bravo. Vamos al punto.

En esta entrevista en Página 12 queda más claro, fijate.

Es muy buena la entrevista, más allá de lo que, en mi caso, se puede considerar, sin más, una provocación (cuando dice, que los blogs: " No son generalistas, y tratan los temas de los que saben con mucha profundidad"); hay momentos, como cuando dice: "Soy de esas personas capaces de quedarse hasta las tres de la mañana discutiendo política en un café. Y me indigno, me indigno con facilidad. Diría que esa indignación es el principal motor para escribir", porque me acuerdo de escritos de MEC memorables cuando, se nota, está enojada. Digámosló, muchachos, todo bien cuando analiza las elecciones yanquis, las perspectivas laclausianas en latinoamérica, brillante, precisa, rigurosa, pero, convengamos, cuando se saca, se pasa. Ahí es cuando uno termina de leer y sonríe, suspira, muerde los dientes.

Cuando, anoche, salía de la casa de mi suegra a comprar una cerveza -venía con, bajo el brazo, la última película de Alex de la Iglesia, sabasa en una novela de Guillermo Martínez, y también de De Palma La Dalia Negra- veía, cerca de un árbol, a una mujer revisando la basura.

Cuando hoy, salía para comprar un vino tinto en la despensa del barrio para acompañar los tallarines, le pregunté a una abuela que, con sus nietos, vendía diarios a los autos que paraban en el semáforo, le pregunté por Página 12. No llegó, en todo el día, a Santa Fe, no llegó. Leí La Nación (siempre inteligente, siempre interesante, siempre bien escrito y, en este caso, con una editorial desopìlante contra la dictadura, vaya cosa: debemos estar haciendo algo bien para que esta gente esté tan enojada) y leí el semanario de espectáculos Perfil (siempre maniqueo, siempre bizarro, siempre pretencioso y mal escrito; pero hoy trae una joya de antología sobre el humor en la revista: una entrevista -sumamente pretenciosa- a Marcos Aguinis que, sí, es un pelotudo importante, con amagues de profundidad y frases absolutamente huecas, superficiales pero también, en cierto punto, divertidas: sus llamados a un golpe de estado son realmente imperdibles). La abuela vendía el diario UNO, porque el Litoral sale de tarde. Y se queda hasta la tarde. Me contaba que, desde que se rajó el padre de los pibes y murió su hija, ella se hizo cargo de los nietos y no tiene, los fines de semana, dónde dejarlos. Así que los lleva al trabajo; que es esa esquina, cuando el semáforo se pone en rojo.

Más allá de que en Santa Fe se están socializando los medios de producción a través del diálogo y el consenso, con este raro gobierno conservador que encabeza, con seriedad de cementerio, Hermes Binner, la pobreza estructural es un dato d ela realidad nacional. Que se repite, acaso de modo más salvaje, en los alrededores de Rosario, en el conurbano bonaerense, y en las capitales de provincias.

La pobreza más dura se desparrama en todo el país, pero, quizás, con menor violencia, con menor visibilidad reprimida.

Pero, en los alrededores de mi barrio, pasaba eso y terminé encontrando una curiosa relación entre bebidas y pobreza: si cada vez que voy a comprar algo para tomar, "aparece" en escena alguien arrojado a los márgenes del sistema -alguien que, sin embargo, está ahí nomás, como invadiendo y no: porque es, en el fondo, parte del paisaje, de un paisaje que se despliega veloz y lo invisibiliza- entonces quizás debería dejar de beber. Quedarme en mi casa. Taparme con la frazada. No hacer demagogia, o lo que es lo mismo, hacerme progresista.

Porque hay cierto punto dónde la demagogia tiene anclaje: cuando se siente como impulso, como injusticia, como necesidad.

Es curioso, cómo hay personas -y son mcuhas, y llevan muchos años- que no tienen articulación con otras identidades de, ejem, clase. Solamente pueden moverse entre sí, o esperar caridad, del otro lado del muro.

No tienen vinculación con los obreros que pasan por las bicisendas al mediodía, ni con los empleados municipales, ni con los punteros de la villa, ni con los vecinos de los barrios céntricos por dónde deambulan. No tienen conexión con la laberíntica e ineficiente red de contención estatal (porque el estado, ciertamente, no es del todo ineficiente: pero cuando se trata de atender a los más pobres, es completamente burocrático e ineficiente, cosa que no le sucede a mi amigo el constructor, que cobra más o menos en tiempo y forma las licitaciones, ni a mi amigo el abogado penal prograsista, que la junta en pala por ventanilla del juzgado; ni, por no ir tan lejos: a mí, que cobro todos los meses).

Es raro.

Es complejo.

El mundo sindical, tan ajeno a las almas candorosas y piscoanalizadas, queda a un abismo de estas personas arrojadas. Las consultoras progresistas que atesoran, perdón, asesoran en políticas sociales para el estado, para la iglesia, para empresarios culposos, quedan, también, lejos, distantes, extraños.

La obra pública que es, sin más, para las gentes despiertas sinónimo de caja, corrupción y clientelismo, no ponen en juego ninguna maquinaria de modo directo acá, pero quizás, de modo indirecto sí. Y no sé qué más decir.

Porque yo tampoco tengo ninguna vinculación con ese mundo.

Sé, sin embargo, que podría, desde el estado, algo hacerse. Sé, también, que cada día,e stamos más lejos de esas sensibilidades. Se viene la restauración conservadora, se viene Ileana Calabró y se viene, del otro lado, el progresismo, se viene el nuevo Ibarra, el nuevo De la Rúa, el nuevo Chacho Alvarez, el nuevo Menem. Se viene todo eso. Y nos iremos nosotros. Y hay gente que, sino igual, más o menos igual, va a quedar siempre.

Poniéndome místico

Si ningún concepto puede ser en sí mismo, si ninguna palabra tiene un significado que no sea necesariamente todos los significados que no es; sí lo social es siempre una articulación problemática y las identidades políticas (más en este momento de volatilidad, variación de lo efímero inalcanzable) son procesos que solamente encuentran su fundamento en sus antagonistas (ok; metí algo de la democracia agonal) entonces, pues entonces, de todo este odio, del otro lado del Jordán, de todo este acuerdo en qué se rechaza al interior de esta transversalidad opositora que disputa su interna abierta (y aunque nadie lo denuncie en la Justicia como fraude o estafa, todos saben que las distintas listas opositoras se juntarán tras la elección para votar lo mismo sobre los mismos temas) y se enfrenta, poco menos que contra la psicología de un loco (eso, más o menos, es lo que creen) no saldrá, entonces, nada de este lado, nada de nada?, no es raro, entonces, que de este lado del Jordán no surja nada?

sábado, mayo 02, 2009

Pittón y Szpolski,

Estoy escuchando esta discusión entre Pittón y Szpolski, el primero, periodista en Radio América, el segundo, empresario de medios.
Acá el audio.

viernes, mayo 01, 2009

Por las dudas

Esta noche, en La Bloguera, por radio américa, se va a poner lindo: Mendieta dice que no existe el kirchnerismo, Gerardo Fernández lo plantea como continuidad dem las corrientes nacionales y populares, el Escriba siempre tiene algo inteligente para decir y yo no, pero por las dudas, estoy en contra.

jueves, abril 30, 2009

Apocalípticos e integrados


El desconocimiento de la propia historia nacional, siquiera la reciente -dado que a grandes trazos, un recorrido más largo es francamente horroroso (y usar la palabra horror no quiere quitarle sentido, sino profundizarlo)-permite enfatizar la prosa periodística de que un gobierno -siqueira éste- que pierda las elecciones legislativas podrá gobernar sin más.
Veamos: Alfonsín tuvo que renunciar antes de tiempo, porque la pérdida de poder político tras la derrota legislativa, las concesiones a todos sus planteos fundacionales (ahora llamado "el diálogo") el patetismo de los estertores de sus últimos días de gobernante, desencadenaron las condiciones de posibilidad para que la verdadera clase dirigente del país lo tumbara.En aquellos días, las capacidades estatales eran, sí señor, más fuertes que ahora.
Menem desmanteló el estado, concedió todo lo posible y más a la clase dirigente dle país, perdió las elecciones del 97 contra una Alianza progresista que se comprometía a continuar los pilares del neoconservadurismo pero, eso sí, sin robar.
La Alianza -con perdón de recordar: no quiero que recordar se interprete como una chicana, un gesto antirepublicano, una modalidad de la crispación o, sin más, una actitud violenta- mejor, ni recordar.
El gobierno de Duhalde es el mejor ejemplo de un gobierno de coalición -radical, peronista y frepasista- de espaldas a solamente el 97% de los argentinos, y que nos sumió en la más grande tragedia social.
Posiblemente, una derrota legislativa derive en que "no pase nada"; pero la historia reciente lo desmiente.
Incluso, provincias distintas, que contienen una riqueza constitucional muy grande, contradicen este planteo. En la provincia donde yo vivo, la recientemente reformada Constitución (hay un trabajo del profesor y politólogo Santiago Halles muy bueno sobre el tema) incorporó, declamativamente, un montón de planteos jurídicos de estos tiempos; pero la constitución más vieja de las provincias del país sin reformar, no tocó la cláusula de gobernabilidad. Simple, el que gana se lleva la mitad más uno de los diputados y no hay elecciones legislativas de medio mandato. Sin embargo, nadie se priva de mirar las cosas de modo superficial (no lo digo por Bizai, el analista -perdidamente radical- más inteligente que tiene la provincia).
Incluso, las bienvenidas por el periodismo progresista de derecha, declaraciones de Zafaroni, descolgadas de cualquier realidad, en torno al parlamentarismo, son las mismas sonrisas que deploran las reelecciones negras -las blanquitas, sabatelianas, son divinas- los gobiernos personalizados, y demás modalidades muy típicas de partidos socialdemócratas europeos en gobiernos parlamentarios. Porque la derecha será mala, pero la izquierda es fea. En todos lados. Buenos y lindos, son solamente, los sueños.

miércoles, abril 29, 2009

Las alianzas en Catamarca


Cerrado el plazo para la oficialización de las alianzas en la provincia de Catamarca, cuatro son los frentes que disputarán el 28 de junio.
Por un lado, catorce partidos políticos (sí, catorce; habrá quien haga el cálculo de partidos políticos por cada mil electores, nosotros tenemos fiaca) integran el Frente que lidera el ex delarruista, ex duhaldista, ex kirchnerista Eduardo Brizuela del Moral (que descartó, de plano, los rumores que aseguraban que en el futuro sería ex brizuelista moralista). Hombre, sin embargo, apegado al consenso, la institucionalidad, la república, el campo y la bondad, la belleza, la rectitud, la fortaleza y lo sublime en materia de valores jurídicos, pero también espirituales, éticos y deportivos.
Bien, por otro lado, el ARI y la Coalición Cívica, decidieron NO integrar este frente, aunque se reservaron el derecho de que su "líder" Elisa Corrió revindique triunfos ajenos en su sede central de Buenos Aires (los estudios de TN).
El sadismo de Saadi, para alegría del peronismo efedrífico, se corrió del Frente para la Victoria y presenta una lista propia; al igual que el partido de la hermana de Barrionuevo. El Frente para la Victoria, entonces, se queda sin los lastres mencionados, pero también sin el oportunismo brizuelístico moral (hasta hace un par de meses todos juntitos).
En términos nacionales, la relevancia de esta elección está dada en que, por un lado, el kirchnerismo recogerá votos propios, de un claro perfil.
El radicalismo que no baja las banderas (ni las sábanas) quedará como un muy probable ganador de la provincia, pero también, un claro ganador en la interna al interior de su espacio.
Esta pequeña y remota provincia, que no era argentina hasta que perdió el kirchnerismo, es una muestra más del pésimo negocio que hizo Elisa Corrió al aportarle su "carisma" (dicho sea de paso: la ex chaqueña sigue diciendo que paró un golpe de estado el año pasado; es curioso cómo nadie repregunta ni pide datos sobre ésto: el golpismo según la ex chaqueña estaba encabezado por Cobos: si eso mismo lo decía Kirchner, ay mi dios!) a una estructura de velorio que gracias a su despliegue territorial, puede mechar en las listas sábanas candidatos que financien la estructura, máximo objetivo de esta formación ya perdida en los andariveles de la derecha; al mismo tiempo que la Gran Esperanza Blanca de Quico Cobos se devalúa más que los sueños de la UIA; por cuánto no logró armar ni una lista para las elecciones de la vecinal de mi barrio.
El triunfo de Brizuela del Moral, de concretarse, será un triunfo preciso en su escala de valores (que consta de tres grandes ítems: yo, primero, yo, segundo y yo tercero) y para los encargados de venta de la UCR. Y pará de contar.

Mapas electorales para una elección plesbicitaria



Una síntesis sinóptica de la Política Argentina, eh.

Ahora dicen que la oposición genera previsibilidad, estabilidad y aburrimiento


Las plataformas de Blogger para blog permiten -le contaba a Gerardo días atrás, en una velada nocturna con el Ingeniero- guardar un post, con una fecha posterior de publicación. Este sencillo instrumento, posibilita, por ejemplo, que uno pueda guardar entradas ya escritas, que es mejor no publicarlas en este momento. Por poner un ejemplo:

1) 29 de junio: Solá cuestionó a De Narvaez por no haber aportado votos al frente que ambos integraron. Su segundo lugar en la boleta, confió, llevó a que el propio Frente que integraba saliera segundo.
2) 29 de junio, Clarín: "Aunque sacó más votos, el oficialismo perdió".
3) 4 de Julio: "Michetti (ya electa Diputada Nacional) declara: si es necesario para la autonomía de la ciudad, sería candidata a Jefa de Gobierno".
4) 9 de Julio: "El peronismo disidente evalúa presentarse por primera vez en las próximas elecciones para constituir una alternativa al kirchnerismo".
5) Agosto: "Voy a ser candidata a Presidente en el 2011 y si no gano me retiro de la política" dijo Elisa Corrió.