Impresionante...no ver alumbrar la nueva ley de medios de la democracia, sino vivir una noche a lo Carrasco: despierto hasta las 6 de la mañana, la última oportunidad había sido el debate de la 125, con los resultados (ejem) conocidos, venciendo a la tentación del sueño solo ayudado por la voz seductora de ese gran orador de barricada que es Gerardo Morales.
Impresionante lo suyo Carrasco, creo que hay telepatía entre un montón de personas que vimos lo mismo anoche, no obstante lo cual y fiel a mi costumbre me permito sazonarlo con algunas perlitas:1) La hinchada de
Clarín se fue antes de comenzar el partido, por ende tendremos que reescribir la bandera que decía "44 a 24" y se fueron.
2) La votación en general dio ese resultado, y las dos más apretadas en la votación en particular fueron el artículo 14 (
autoridad de aplicación) que resultó 40 a 29, y el artículo 161 (la
cláusula anti-Magnetto) que terminó 38 a 28, lo cual deja dos reflexiones:
a) tre-men-do, vital, decisivo, trascendente,
el voto de la senadora correntina Sánchez alquilada por Kirchner para la ocasión al decir de la Cadena Nacional de la Gente Linda (copyright
Gerardo Fernández) y
b) impresionante el nivel de información que manejan tipos como
Pagni o
Alcadio Oña (también, con ese nombre) que titulaban días antes en Clarín y La Nación: "
Ley de medios: peligra el proyecto oficial" o "¿Ante una nueva 125", juaz.
3) Me adhiero a lo de la
senadora Escudero, que en el análisis del artículo 161 construyó un rascacielos de sofismas que harían palidecer a
Mariano Grondona, leyendo (aunque aparentando que no) un machete resaltado con verde flúo que le acercó (eso se pudo ver al final del debate cuando se acercó a pedirle que se lo devuelva) un juvenil efebo con gran pinta de egresado de la Universidad Austral (donde por ejemplo
Liliana Negre de Alonso da clases de
"Insolvencia y estado de cesación de pagos", no es joda, ver la página web respectiva), o un pasante de la
Fundación Libertad.4) Uno de los momentos más impresionantes de la noche fue escuchar a
Juan Carlos Romero objetar la línea del proyecto por feudal, considerando de quien vino el mote, y que seguramente ha presentado proyectos de ley para reestablecer la encomienda, o regularizar las que de hecho administra en su provincia.
5) No menos impactante fue oir al chozno de Lanza Seca, es decir
Rodríguez Saá, defender la libertad de expresión (es como creer que
Ratazzi es un burgués nacional más o menos) amparándose en el artículo 32 de la Constitución, que, como bien le recordó
Pichetto, fue impuesto por Buenos Aires en la reforma de 1860 al reincorporarse a la Confederación después de Cepeda y el Pacto de San José de Flores, para proteger a los pasquines porteños desde los que
Mitre, Sarmiento y Alsina (los
Grondona, Van De Kooy y Fontvecchia de la época, bah) llamaban al magnicidio contra Urquiza.
6) Párrafo aparte para
Pichetto, en un apunte de neto corte bilardista: en la blogósfera muchos elogian (y con razón) al
Chivo Rossi y su capacidad de articular pequeños y medianos emprendimientos políticos urbanos para ampliar las mayorías a favor de los proyectos, los 44 de ayer son porcentualmente más que los 147 (muy importantes) de Diputados, en un escenario claramente hostil al oficialismo, así que me parece que Angelito se ganó con creces un asado en Olivos y algún mimo de la muchachada bloguera.
7) El debate pareció tocar fondo (luego confirmaría la impresión) cuando
Gerardo Morales la emprendió contra la
senadora Sánchez (cuyo voto como vimos fue dirimente) acusándola de haberse banelquizado (perdón, no creo que haya usado esa palabra porque a los radicales les trae malos recuerdos) y pidiendo que la lleven a juicio por el "delito" de haber negociado fondos para su provincia, mostrando a las claras su visión de estadista, su profundo conocimiento de la naturaleza del Senado y-sobre todo- su enorme capacidad de autocrítica, rasgo este
identitario de la UCR sin dudas.
8)
Julio Cobos (que busca desesperadamente homologar su look al de
San Martín en el cuadro en que está agarrando una bandera con la mano) alterna en su vida política entre la imagen del hombre serio, preocupado por los grandes consensos nacionales (el consuegro que muchas señoras quisieran, el invitado perfecto de
Mirtha Legrand digamos) y el tipo descontracturado que explora el Facebook y corre maratones para mantenerse en forma. Anoche confundió por largos ratos los roles, y aplicó la segunda personalidad en un contexto en que claramente cabía la primera, con momentos hilarantes como cuando preguntó:
¿Morales, todo negativo?, con lo que no se sabía si se refería al senador, o estaba en una conferencia de prensa eligiendo a
Morales Solá (acreditado por TN) para responderle una pregunta.
Si no me equivoco, su deslucidísimo papel de anoche (lejos del ídolo de las masas creado por Clarín, muy cerca del rol constitucional para el que fue votado), en atención al tema que se trataba, le ha hecho perder gran parte de su participación accionaria en el Grupo y con el amigo
Vila.9) El parco discurso del senador
Giustiniani en la votación en particular (si no me equivoco solo pidió hablar al tratar el 161, y no argumentó por qué votaba en contra) pareció dirigido directamente a
Magnetto, como diciendo "ojo, Héctor, tené en cuenta que éste no lo voté, eh", tratando de preservar pantalla y primera plana para una eventual postulación nacional de
Binner, y en una pretensión más módica, de evitar una serie de tapas demoleroras de
Vila en La Capital de Rosario (el
Uno de Santa Fe no le preocupa al socialismo acá por dos razones: a) no tienen candidato ni chances de ganar la intendencia municipal y
b) la gente usa el diario para envolver los huevos).
En fin, es lo que hay por ahora y que no decaiga muchachos,
Cristina ponéte las pilas y mandá la
ley de entidades financieras, que aunque no salga nunca el debate nos va a proporcionar momentos de sana diversión en familia, viendo las piruetas retóricas de los radicales y de los peronistas disidentes (disidentes del peronismo) para defender a las cuevitas de la City, los arbolitos, las bicicletas y los paraísos fiscales, en nombre del diálogo, el consenso, la república, las instituciones, la democracia, los derechos adquiridos y la seguridad jurídica.
Raúl.